Fallece un bebé herido en un atropello masivo en la playa de Copacabana

Un bebé de ocho meses murió y cerca de una docena de personas resultaron heridas de diversa consideración cuando un vehículo invadió hoy el paseo de la playa de Copacabana y llegó hasta la arena en un momento en que la zona más turística de Río de Janeiro estaba abarrotada. El accidente se produjo a primeras horas de la noche por causas que aún se desconocen, aunque el conductor, que ha sido detenido, argumentó que perdió la consciencia por un ataque epiléptico.

Los heridos fueron trasladados de inmediato a centros sanitarios con lesiones de diversa consideración aunque, según fuentes policiales, al menos hay dos en estado grave. El bebe fallecido se encontraba aparentemente en un cochecito que fue embestido por el automóvil fuera de control.

Testigos declararon que el vehículo, un Hyundai i30 negro, circulaba a gran velocidad, aunque el tráfico en la zona a la hora en que se produjo el accidente acostumbra a ser lento, y que el conductor giró repentinamente hacia la derecha y se subió al paseo. "Había mucha gente en la acera, había incluso gente debajo del auto", relató una turista argentina que presenció el suceso. "Las sillas volaban, no nos dimos cuenta de que era un coche hasta que vimos a la gente en el suelo y había un bebé herido", añadió.

La orla de la playa de Copacabana, la más turística de Río de Janeiro, está abarrotada en las noches del verano austral, por su ciclovía corren y pedalean cientos de personas y los numerosos quioscos de la playa acostumbran a estar abarrotados.

EL AUTOR DEL ATROPELLO NO ESTABA BEBIDO Y TENÍA RETIRADO EL CARNET

El conductor del atropello no estaba bajo los efectos del alcohol pero había perdido su licencia por exceso de infracciones, según informó la policía. El responsable del atropello masivo, Antonio Almeida Anaquim, de 41 años, alegó que sufrió un ataque epiléptico y que perdió el control del vehículo, que transitaba a alta velocidad por la Avenida Atlántica, invadió el paseo marítimo y fue a terminar en la arena.

La Policía confirmó que Anaquim en efecto sufre de epilepsia y que fueron encontrados medicamentos para esta enfermedad en su vehículo e informó de que el examen de alcoholemia reveló que no había ingerido bebidas alcohólicas. Pero Anaquim, que pasó la noche en una comisaría de policía, había perdido su permiso de conducir por haber cometido 14 infracciones de tráfico en 2014 y hasta ahora no había acudido al departamento correspondiente para la devolución del documento como establece la ley.

Las autoridades de tráfico igualmente dijeron desconocer que el conductor sufría de epilepsia, por lo que su licencia sólo podía ser expedida con un examen médico específico, y adelantaron que suspenderán definitivamente el permiso de Anaquim por su responsabilidad en este suceso.

La Policía aclaró que el conductor no intentó huir del lugar del atropellamiento, como afirmaron varios testigos anoche, y que será acusado formalmente de homicidio culposo (sin intención), por lo que podrá responder al proceso en libertad. Según los comisarios responsables del caso, Anaquim se mantuvo calmado durante todo el interrogatorio, estaba plenamente consciente de lo ocurrido y ofreció respuestas bien articuladas y con claridad y raciocinio.