Europa exige esfuerzos adicionales a Grecia a cambio de reformar su rescate

Los ministros de Finanzas del euro adelantaron hoy que Grecia deberá hacer esfuerzos adicionales de ajuste y reformas si quiere beneficiarse de una mejora del rescate que le fue concedido el año pasado, según explicaron varios de ellos antes de participar en una reunión en Bruselas. Asimismo, acordaron hoy por unanimidad conceder un programa de asistencia financiera a Portugal de hasta 78.000 millones de euros, sobre la base de un programa negociado entre la UE, el Fondo Monetario Internacional y las autoridades portuguesas.

Los socios de la eurozona ven inevitable este segundo plan de rescate, que podría ascender a 60.000 millones de euros que se sumarían a los 110.000 millones actuales, por considerar que Atenas no podrá lograr financiación en los mercados el año que viene como estaba previsto por el agravamiento de su crisis de deuda.

En concreto, los Gobiernos europeos quieren que las entidades financieras comunitarias, incluyendo las griegas, prorroguen el plazo de devolución de los préstamos concedidos a Atenas y compren los bonos griegos emitidos durante el periodo que dure el segundo rescate.

"Debemos trabajar sobre la base de un plan complementario, de nuevas medidas a adoptar en Grecia. Hace falta un compromiso muy claro del Gobierno griego. Sobre esa base, el FMI y la UE podrían trabajar para reforzar aún más las soluciones. Pero lo primero es estar seguros de que el Gobierno griego pueda venir con un programa complementario", avisó el ministro belga, Didier Reynders.

Reynders hizo esta declaración antes de participar en la reunión mensual de ministros de Finanzas de la zona euro (eurogrupo), en la que está previsto aprobar el rescate de 78.000 millones de euros para Portugal y abordar el problema de la sostenibilidad de la deuda de Grecia, que fue rescatada en mayo del año pasado.

El ministro belga explicó que sólo se podrá comenzar a hablar de "cálculos" y "precios" del rescate griego tras constatar el compromiso heleno con mayores medidas.

En la misma línea se pronunció la ministra española, Elena Salgado, quien consideró que la crisis de Grecia debe abordarse respetando el cumplimiento de los compromisos de las dos partes: el europeo de "facilitar ayuda en las mejores condiciones posibles" y el griego de cumplir el programa de ajustes y reformas.

En todo caso, todos insistieron en que antes de valorar cualquier reforma del programa de rescate de 110.000 millones concedido a Grecia es necesario conocer las conclusiones de la misión de la UE y del Fondo Monetario Internacional que se encuentra actualmente en Atenas, como recordó el ministro alemán, Wolfgang Schäuble.

El mensaje coincide con la línea sostenida por la Comisión Europea la semana pasada, cuando el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, pidió a Grecia esfuerzos adicionales y un acuerdo entre todos los partidos para afrontar el reto que tienen por delante.

Según las previsiones económicas publicadas por la Comisión Europea el viernes, el déficit público griego se situará en el 9,5 % en 2011, por encima del 7,6 % pactado; mientras que la deuda aumentará hasta alcanzar el 157,7 % del PIB en 2011 y el 166,1 % en 2012.

En este contexto, las dudas sobre si Grecia estará en condiciones de volver a financiarse en los mercados en 2012, como contempla su rescate, han dado alas a los rumores sobre lo inevitable de la reestructuración de su abultada deuda.

En este sentido, la ministra austríaca de Finanzas, Maria Fekter, se mostró favorable a ampliar los plazos de devolución de los préstamos del rescate a Grecia, con la participación voluntaria de inversores privados.

Por el contrario, Reynders se pronunció en contra de una reestructuración de la deuda del país, que sería "catastrófica" para Grecia, pero también para el resto de la zona euro.

Salgado también aseguró que la reestructuración "no está sobre la mesa" y no es "una solución" para los problemas griegos.

Por otro lado, el titular irlandés, Michael Noonan, explicó que los ministros fijarán su posición en la reunión de hoy sobre el posible nombramiento del italiano Mario Draghi como sustituto de Jean-Claude Trichet en la presidencia del Banco Central Europeo, si bien no aclaró quién es su candidato preferido.

"No vemos emerger a ningún otro candidato", señaló Noonan sobre la posible aparición de otro hipotético aspirante para presidir el regulador monetario europeo.

De momento, Draghi es el único candidato reconocido, según el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, y cuenta con el apoyo abierto de su país y de Francia, además del visto bueno no oficial de la canciller alemana, Angela Merkel.

España, por su parte, no ha hecho público a quién apoyará, pero siempre ha preferido a un candidato menos estricto en el tratamiento con los desequilibrios de las finanzas públicas y la evolución de los precios.

Además, el ministro irlandés ha declarado que volverá a reclamar una rebaja del tipo de interés en el rescate de su país, aunque no espera "avances" en este aspecto, ya que el tema principal de la reunión serán los rescates de Portugal y Grecia.

"Hemos cumplido todos los objetivos del primer trimestre y todos los colegas están contentos con nuestro progreso", aseguró Noonan, quien confió en que el eurogrupo dé su visto bueno al desembolso del siguiente tramo del rescate a su país.

RESCATE PORTUGAL

Los ministros de Economía de la UE han aprobado este lunes un rescate de 78.000 millones de euros durante tres años para Portugal cuyo objetivo es ayudarle a hacer frente a su crisis de deuda y "salvaguardar la estabilidad en la eurozona y en la UE en su conjunto".

Portugal se convierte así en el tercer país de la eurozona que recibe asistencia financiera tras Grecia (110.000 millones de euros) e Irlanda (85.000 millones).

De los 78.000 millones de euros, 52.000 millones corresponden a los europeos y 26.000 al FMI, que cobrará un tipo de interés por su tramo de entre el 4,25% y el 5,25%. El precio que cobrará la UE no se ha hecho público pero estará por encima del 5,5%, según ha anunciado el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.

Al mismo tiempo, las autoridades portuguesas se comprometen a "animar a los inversores privados a mantener su exposición global de forma voluntaria", según han anunciado los ministros en un comunicado. Se trata de que los bancos participen también en el rescate, aunque sea voluntariamente, tal y como había exigido Finlandia, el país que más se resistió a esta asistencia financiera tras el ascenso en las últimas elecciones del partido populista Verdaderos Finlandeses.

Como contrapartida de la ayuda, Portugal se compromete a aplicar -gane quien gane las elecciones del 5 de junio- un "duro" programa de ajuste para rebajar el déficit al 3% en 2013. El plan incluye la congelación del sueldo de los funcionarios hasta 2013, la reducción de las pensiones más altas y de las prestaciones por desempleo, recortes en sanidad y educación, disminución del número de ayuntamientos, paralización de grandes obras públicas y privatización de empresas como las energéticas EDP y REN o la aerolínea TAP.

Este ajuste provocará una contracción económica del 2,2% este año y del 1,8% en 2012, mientras que la tasa de paro se disparará hasta el 13%. Pese a ello, el nivel de deuda pública seguirá aumentando hasta el 107% del PIB, según las previsiones de primavera de la Comisión.

El rescate de Portugal incluirá un paquete de 12.000 millones de euros para recapitalizar el sector bancario. La UE y el FMI quieren que los bancos portugueses alcancen un nivel de capital básico del 9% a finales de este año y del 10% en 2012.