España se suma a la condena unánime a Corea del Norte por lanzar un misil

El nuevo lanzamiento de un misil balístico por parte de Corea del Norte ha desatado una cascada de condenas tanto de los países de la Unión Europea como de Estados Unidos, Japón Rusia y China que han advertido al régimen de Pyongyang de posibles consecuencias.

ROTUNDA CONDENA DE ESPAÑA

El Gobierno español ha expresado este miércoles su "más rotunda condena" ante lo que considera un "nuevo acto de provocación de la República Popular Democrática de Corea (RPDC)", el lanzamiento, este martes, de un misil balístico. En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha destacado que Corea del Norte "viola así, una vez más, las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que le exigen abandonar su programa de proliferación nuclear y balística".

"Este acto irresponsable constituye un eslabón más en la ya larga cadena de actos amenazadores hacia los países vecinos, hacia la región del Pacífico y hacia la comunidad internacional en su conjunto". Por eso, insta a Pyongyang a "poner fin de manera inmediata a estas inadmisibles provocaciones" y avisa de que "sólo el respeto de la legalidad internacional" y la "desnuclearización completa, irreversible y verificable de la península coreana podrán garantizar la paz, la seguridad y la estabilidad que todos los países de la región desean".

Además, reitera su "pleno apoyo a las medidas restrictivas adoptadas por la UE" contra el país y expresa "su solidaridad y aliento a los países amigos en la región o fuera de ella que se sienten amenazados por estos actos agresivos y desafiantes". El pasado septiembre, después de que Pyongyang lanzase un misil que sobrevoló el norte de Japón, el Gobierno español tomó la decisión de expulsar al embajador de Corea del Norte en Madrid.

CHINA EXPRESA SU PROFUNDA PREOCUPACIÓN

El Gobierno chino expresó hoy su "profunda preocupación" tras el último misil balístico intercontinental (ICBM) lanzado ayer por Corea del Norte, capaz de portar una cabeza nuclear de gran tamaño y alcanzar todo el territorio de Estados Unidos. "China manifiesta una profunda preocupación y oposición al lanzamiento (...) y urge encarecidamente a Corea del Norte a atender las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y detener las acciones que eleven las tensiones en la península", señaló este miércoles un portavoz de Exteriores chino Geng Shuang.

Aunque el último misil lanzado este martes por Pyongyang voló 950 kilómetros y alcanzó un apogeo de 4.475 kilómetros, algunos expertos creen que el proyectil podría haber recorrido en un vuelo normal más de 13.000 kilómetros, suficiente para alcanzar Washington o cualquier parte continental de EEUU.

RUSIA HABLA DE "ACCIÓN PROVOCADORA"

Rusia calificó hoy de "acción provocadora" el lanzamiento ayer de un misil balístico intercontinental norcoreano. "Desde luego, este nuevo lanzamiento de un cohete es una acción provocadora que apunta a incrementar la tensión y que nos aleja del comienzo del arreglo de la situación de crisis", dijo a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Tras condenar el lanzamiento del misil intercontinental norcoreano, Peskov expresó la esperanza de Rusia de que todas partes "consigan mantener la calma, que es tan necesaria para que la situación en la península Coreana no se desarrolle según el peor escenario".

ALEMANIA CONVOCA AL EMBAJADOR NORCOREANO Y FRANCIA E ITALIA PIDEN SANCIONES

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel, abogó hoy en nombre del Gobierno por aumentar la "presión" internacional sobre Corea del Norte y anunció que su departamento ha convocado al embajador de este país en Berlín tras el lanzamiento de otro misil balístico intercontinental. "Demuestra una vez más lo seria que es la amenaza de Corea del Norte para la paz mundial", subrayó Gabriel en un comunicado difundido después de que, durante la noche, la canciller, Angela Merkel, condenara a través de Twitter la "nueva provocación" de Pyongyang.

"Es más importante que nunca estar unidos ante esta amenaza a la seguridad internacional", manifestó Merkel en referencia a las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El jefe de la diplomacia alemana recordó que este organismo ha condenado los últimos ensayos nucleares y de misiles de Corea del Norte y ratificó la necesidad de que la comunidad internacional se oponga "de forma clara y decidida" a las amenazas de Pyongyang.

Por su parte el ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian condenó el lanzamiento de Corea del Norte y expresó su solidaridad con sus vecinos del sur y con Japón y pidió sanciones para Pyongyang. En un comunicado emitido de madrugada, el jefe de la diplomacia gala señaló que tanto Japón como Corea del Sur están "en primera línea de la amenaza" que supone esta acción norcoreana. Aseguró que "el mantenimiento del programa balístico norcoreano, que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, atenta contra

El ministro de Exteriores italiano, Angelino Alfano, reclamó a la comunidad internacional "una reacción firme y cohesionada" por el lanzamiento de Corea del Norte, lo que consideró "una seria amenaza" a la paz y la seguridad. Además confirmó que esta tarde el Consejo de Seguridad de la ONU, bajo la presidencia de turno de Italia, abordará estos hechos y reunirá al Comité de Sanciones para analizar el informe periódico sobre la aplicación de las resoluciones pertinentes. Ante el Consejo, Italia "intervendrá a título nacional para reafirmar la condena del lanzamiento de un misil balístico norcoreano y la necesidad de una reacción firme y cohesionada de la comunidad internacional", subrayó Alfano.

ESTADOS UNIDOS, JAPÓN Y COREA DEL SUR QUIEREN MÁS SANCIONES

El presidente estadounidense, Donald Trump, acordó hoy con los líderes de Japón y Corea del Sur, Shinzo Abe y Moon Jae-in, impulsar nuevas sanciones internacionales contra Pyongyang tras su nuevo lanzamiento de un misil balístico.

Trump mantuvo hoy conversaciones telefónicas con ambos mandatarios después del lanzamiento de un proyectil por parte de Pyongyang, el primero en dos meses y medio, para analizar la situación y tratar posibles respuestas, según informaron los Ejecutivos de Tokio y Seúl.

El ocupante del Despacho Oval y el primer ministro japonés acordaron "estrechar su colaboración" para hacer frente al nuevo desafío norcoreano, así como "incrementar la presión" sobre Pyongyang para forzarle a abandonar sus programas armamentísticos, señaló Abe durante una intervención ante el Parlamento nipón. Ambos líderes también "coincidieron en señalar la necesidad de que China desempeñe un papel más importante" a la hora de presionar a Corea del Norte, y apostaron por impulsar nuevas medidas punitivas contra Pyongyang en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, según el primer ministro nipón.

COREA DEL NORTE DICE QUE HA LOGRADO SU META Y COREA DEL SUR LO DUDA

Pyongyang dijo hoy que su último proyectil lanzado es un nuevo modelo de misil intercontinental capaz de portar una cabeza atómica grande y alcanzar todo EEUU y que gracias a este ensayo ha logrado completar su "fuerza nuclear".

Tal y como acostumbra a hacer el régimen, la televisión estatal KCTV emitió un extenso boletín especial y aunque no mostró imágenes del misil sí culminó con la veterana presentadora Ri Chung-hee anunciando como "exitoso" el lanzamiento llevado a cabo horas antes. Enfundada en su ya tradicional "choson ot" rosado, Ri dijo que el proyectil es un nuevo modelo bautizado como Hwasong-15 ("Marte-15" en coreano), "un misil balístico intercontinental (ICBM) que puede portar una ojiva súper grande y pesada que es capaz de alcanzar todo el territorio continental de EEUU".

Ri detalló que el misil voló 950 kilómetros y alcanzó un apogeo de 4.475 kilómetros, datos que están en sintonía con los que manejan Seúl, Washington y Tokio y que indican que es la mayor altura alcanzada hasta la fecha por un proyectil norcoreano, lo que implica un nuevo y peligroso avance en el programa de armas del régimen.

Si se tiene en cuenta que el misil ha sido lanzado con un ángulo muy abierto, algunos expertos creen que si el proyectil hubiera realizado un vuelo menos parabólico podría haber recorrido más de 13.000 kilómetros, suficiente para alcanzar Washington o cualquier parte continental de EEUU.

El misil, disparado a las 2.48 hora local norcoreana (18.18 GMT del martes) desde un punto al norte de la capital, voló en dirección Este antes de caer en aguas del Mar de Japón (llamado "Mar del Este" en las dos Coreas), a unos 250 kilómetros de la costa de la prefectura nipona de Aomori (norte del país).

La presentadora aseguró que, tras presenciar el lanzamiento, el líder norcoreano Kim Jong-un "declaró con orgullo que finalmente hemos hecho realidad la gran causa histórica de completar una fuerza nuclear estatal, la razón por la que se ha creado un programa de misiles".

Por su parte el primer ministro surcoreano, Lee Nak-yon, afirmó hoy que la nueva prueba ejecutada por Corea del Norte con un misil balístico no fue completada con total éxito, puesto que el proyectil perdió contacto con su centro de control a mitad de trayectoria. Esta versión contrasta con el anuncio realizado por Pyongyang, que afirmó que su nuevo modelo de misil balístico intercontinental (ICBM) bautizado Hwasong-15 fue probado de forma exitosa y que es capaz de portar una cabeza nuclear de gran tamaño y alcanzar "todo el territorio de EEUU".

Seúl detectó comunicaciones de radio entre el misil y su centro de control en el momento del lanzamiento, aunque éstas se cortaron a mitad del vuelo del proyectil, dijo Lee en una rueda de prensa recogida por la agencia local Yonhap. "En este sentido, es difícil decir que el lanzamiento haya sido un éxito", dijo el primer ministro surcoreano, quien no obstante reconoció que el Norte "ha alcanzado una fase próxima a completar un misil balístico intercontinental".

Las capacidades de los misiles de Pyongyang "se están haciendo más sofisticadas a un ritmo rápido en todos los aspectos, incluyendo tiempo y distancia de vuelo", añadió el primer ministro. El misil recorrió una distancia de 950 kilómetros en 53 minutos antes de caer al Mar de Japón ("Mar del Este" en las dos Coreas) y alcanzó un apogeo de 4.475 kilómetros, según detalles ofrecidos por Pyongyang y que concuerdan con los que manejan Seúl, Washington y Tokio.

Estos datos indican que se trata de la mayor altura alcanzada hasta la fecha por un proyectil norcoreano, lo que implica un nuevo y peligroso avance en el programa de armas del régimen.