Disturbios en Argelia por la subida de precios

Una calma precaria reinaba hoy en Argelia tras dos días de disturbios y actos de vandalismo en protesta por la subida de precios de productos básicos, que han llevado a las autoridades a reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad.

En la capital, Argel, uno de los cordones de seguridad más importantes fue colocado alrededor del ministerio de Defensa, según pudo comprobar Efe hoy.

Decenas de unidades antidisturbios, equipadas con porras y gases lacrimógenos y apoyadas por camiones dotados de cañones de agua han ocupado posiciones alrededor del ministerio.

En la noche del jueves un grupo de jóvenes había intentado cortar la calle del ministerio al incendiar neumáticos en medio de la calzada antes de la llegada de las fuerzas policiales, según dijeron a Efe vecinos de la zona.

En algunas calles comerciales de la capital la gran mayoría de las tiendas han mantenido sus puertas cerradas y muchos habitantes se quedaron esta mañana sin leche y sin pan.

En el centro de Argel, sobre todo cerca del célebre edificio de correos y en la elegante calle Ben M'hidi, patrullas a pie y unidades antidisturbios vigilan el más mínimo movimiento sospechoso, mientras que helicópteros de la Policía sobrevuelan los barrios más conflictivos.

Muchos barrios de Argel, sobre todo los más populares, vivieron ayer jueves su segunda noche consecutiva de violencia y de actos vandálicos contra bienes públicos y privados.

Jóvenes exaltados de entre 16 y 20 años de edad acosaron durante horas a las fuerzas de seguridad, que respondieron con bombas lacrimógenas.

En sus inicios las protestas, que se han intensificado desde el pasado martes, estaban ligadas al aumento de precio de productos de gran consumo como el azúcar y el aceite, pero con rapidez tomaron otro cariz y las reivindicaciones sociales cedieron el lugar al vandalismo y al pillaje.

En la tarde del jueves un grupo de unos 50 jóvenes armados con barras de hierro y sables robaron una joyería y otros comercios en el barrio residencial de El Biar, donde se hallan numerosas embajadas.

En Bachdjerrah, los manifestantes incendiaron una oficina de correos y atacaron un supermercado, mientras que en Hamiz fueron atacados los comerciantes mayoristas de productos alimentarios.

Desde que estalló la violencia, el gobierno ha impuesto un silencio total sobre los sucesos y se ha abstenido de hacer declaraciones oficiales o de suministrar cifras de heridos o de muertos.

Sin embargo, la radio estatal anunció hoy a mediodía que las manifestaciones han afectado en total a 13 ciudades, sobre todo en Kabilia, Constantina, Bouira y Tipaza, y la televisión pública difundió imágenes de la destrucción causada.

La única aparición pública en las últimas horas fue la del ministro de comercio, Mustapha Benbada, quien no se pronunció sobre los disturbios pero anunció un principio de regulación del alza de los precios para mediados de la semana próxima.