Cristina Fernández jura su segundo mandato de luto y junto a sus dos hijos

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La presidenta argentina, Cristina Fernández, lloró y se abrazó a su cuñada, Alicia Kirchner, al tomarle juramento como ministra de Desarrollo Social, cargo que ocupaba desde el gobierno de su hermano, el fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007).

La ministra de Desarrollo Social juró cumplir sus deberes "por Dios, por la Patria y por Kirchner", en lo que constituyó la nota emotiva de la toma de juramento del gabinete de ministros que acompañará a Fernández en su segundo mandato y que incorpora a sólo tres funcionarios que ya ocupaban altos cargos.

Trece de los dieciséis ministros que forman parte del Gobierno permanecieron en sus cargos, mientras que los tres salientes han pasado a ocupar puestos clave en el Parlamento.

Fernández tomó juramento a sus colaboradores en el Museo del Bicentenario, instalado en la parte posterior de la Casa Rosada, sede del Gobierno, con lo cual rompió con la tradición de que esa ceremonia se lleve a cabo en el salón Blanco del mismo edificio.

Entre las novedades, Juan Manuel Abal Medina juró como jefe del Gabinete tras haber sido secretario de Comunicación Pública.

Abal Medina, de 43 años, doctorado en Ciencias Políticas, docente e investigador, se desempeñó además como asesor de Kirchner en la secretaría general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) hasta el fallecimiento del exmandatario, en octubre de 2010.

También se incorporó al gabinete el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, que ocupa la cartera de Economía en reemplazo de Amado Boudou, ahora vicepresidente de Argentina.

Lorenzino, de 39 años, es un abogado especializado en Economía que se define como un heterodoxo y ocupa cargos técnicos en el Ministerio de Economía desde 2008, en especial como representante financiero y negociador de la deuda argentina.

Norberto Yahuar asumió como ministro de Agricultura en reemplazo de Julián Domínguez, quien el martes fue designado presidente de la Cámara de Diputados.

Otros dos hombres fuertes del equipo de Fernández permanecerán en sus cargos: el canciller Héctor Timerman y el ministro de Planificación, Julio de Vido, quien ocupa ese cargo desde mayo de 2003, cuando Kirchner asumió como presidente.

También mantienen sus cargos los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, de Interior, Florencio Randazzo, y las ministras de Seguridad, Nilda Garré, de Industria, Débora Giorgi, una técnica clave en el proceso de sustitución de importaciones puesto en marcha por el Gobierno de Fernández.

Asimismo permanecen en sus puestos Antonio Puricelli (Defensa), Alberto Sileoni (Educación), Julio Alak (Justicia), Juan Manzur (Salud), Lino Barañao (Ciencia y Tecnología) y Enrique Meyer (Turismo).

EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS TRANSMITIÓ A FERNÁNDEZ LA FELICITACIÓN DEL REY

El príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, partió hoy de Buenos Aires de regreso a España tras un encuentro con la presidenta argentina, Cristina Fernández, a quien entregó una carta de felicitación del rey Juan Carlos I, dijeron a Efe fuentes oficiales.

El príncipe salió del aeropuerto internacional de Ezeiza, en las afueras de Buenos Aires, a las 18.00 horas (21.00 GMT) con rumbo a Madrid, tras asistir a la ceremonia de toma de posesión de Fernández.

Antes de abandonar el país, el heredero de la Corona española se reunió en privado con la presidenta argentina en su despacho de la la Casa Rosada durante unos 40 minutos.

Durante el encuentro, el príncipe entregó a Fernández una carta del rey Juan Carlos con una felicitación por su segundo mandato y una invitación para visitar España y participar en la próxima Cumbre Iberoamericana que se desarrollará en la ciudad andaluza de Cádiz.

En la reunión, según las mismas fuentes, se abordaron también temas de interés común, como la situación internacional, en especial la crisis de la Unión Europea.

Asimismo, se puso de manifiesto la voluntad de ambos países por intensificar sus relaciones bilaterales y la cooperación económica y política bajo el próximo gobierno español, que estará presidido por Mariano Rajoy.

En el encuentro participaron también el secretario de Estado español de Política Exterior, Juan Antonio Yáñez, y el embajador de España en Buenos Aires, Rafael Estrella, y el nuevo vicepresidente argentino, Amado Boudou, y el canciller Héctor Timerman.

Felipe de Borbón, que llegó el viernes a Buenos Aires, mantuvo en su primera jornada en el país un almuerzo privado con empresarios, políticos e intelectuales argentinos y se reunió después con una representación de la colectividad en la Embajada de España en Buenos Aires.

FERNÁNDEZ RATIFICA EL RUMBO ECONÓMICO SIN REVELAR NUEVAS MEDIDAS

La presidenta argentina, Cristina Fernández, confirmó hoy que su principal preocupación es mantener la economía de su país a resguardo de la crisis internacional, pero no dio pistas sobre nuevas medidas concretas que pudiera adoptar en este sentido.

Fernández dedicó a la economía la mayor parte de la hora y cuarto que duró el discurso de inicio de su segundo mandato de gobierno, signado por un país que sumará en 2011 nueve años consecutivos de crecimiento económico a "tasas chinas" pero amenazado, como otras naciones emergentes, por los avatares de la crisis internacional.

Reelegida con el 54% de los votos, Fernández "dio un discurso de confirmación de su estilo, asociada con la confirmación de la mayoría de los ministros del gabinete, y que da la sensación de que no haya nada que cambiar", dijo a Efe director del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano, Orlando D'Adamo.

La presidenta ratificó que sostendrá un modelo basado en superávit comercial, incentivo al consumo interno, apoyo a la industria, desendeudamiento, acumulación de reservas monetarias e intervención en el mercado cambiario.

Repasó larga y detalladamente cada uno de los progresos en materia económica y social desde que, tras la crisis de 2001-2002, su esposo y antecesor, el fallecido Néstor Kirchner, asumió la Presidencia (2003-2007).

Pero, más allá de la creación de una Secretaría de Comercio Exterior y una Subsecretaría de Competitividad, no anunció nuevas medidas ni formuló promesa alguna.

Para D'Adamo, no es extraña la falta de anuncios y promesas porque, al ser una reelección, "si había algo importante para hacer, se supone que el gobierno ya la hizo y la presidenta no debe percibir que tenga muchas cosas para cambiar".

"Fue un discurso de exposición de logros más que de proyección de la gestión de gobierno porque la única promesa es la ratificación del modelo. Esa es la mayor proyección de futuro y, a su vez, la ratificación de principios para su masa de votantes", dijo a Efe el analista político Jorge Arias, de Polilat.

Fernández tampoco aludió en su discurso a los recientes recortes en los millonarios subsidios que paga el Estado ni mencionó la inflación, el talón de Aquiles de la economía argentina, que el Gobierno esconde con indicadores oficiales cuestionados por consultores privados.

"La serie de medidas vinculadas a los subsidios y las que se seguirán tomando van a tener impacto en la economía y va a ser interesante ver cómo la presidenta lo sobrellevará en su imagen positiva en la opinión pública en los próximos meses", señaló D'Adamo.

Arias apuntó que para este segundo período de gobierno, hasta 2015, Fernández tiene "el desafío de sostener la lucha contra la pobreza y la desigualdad", un aspecto donde Argentina ha avanzado claramente aún con la "incógnita" sobre los reales números de la pobreza debido a la desconfianza de los mediciones oficiales.

"Otra de las claves de los próximos tiempos será cómo atravesaremos este desfiladero, cómo bailamos en este palo enjabonado de esta crisis que no parece tener fin en los países centrales", dijo Arias.

D'Adamo coincidió en que el impacto interno de la crisis internacional será uno de los "grandes asuntos que van a ocupar la nueva gestión" de Fernández, quien ha prometido "sintonía fina" para los tiempos que se vienen.

En su discurso, la presidenta dedicó unos párrafos a la crisis en los países centrales y afirmó que esta es "casi un espejo de la Argentina del 2001", cuando tras cuatro años de recesión y fuerte ajuste económico, el país suramericano declaró el mayor cese de pagos de la historia.

Al hablar puntualmente de la situación crítica que atraviesa la eurozona, afirmó que en la Unión Europea "gobiernan con metas de inflación", mientras que Argentina se rige por "metas de trabajo, crecimiento y empleo".

"Esos son los ejes de nuestro gobierno y las van a seguir siendo", aseguró.