Costa de Marfil: Fuerzas leales a Ouattara preparan el asalto final a la residencia de Gbagbo

En Costa de Marfil, quinto dia de combates en la capital financiera del pais . El presidente electo dice que investigará la matanza de más de 300 civiles por parte de sus hombres. Francia evacúa a cerca de 250 extranjeros residentes en Costa de Marfil.

Las fuerzas leales al presidente electo marfileño, Alassane Ouattara, preparan el asalto final para desalojar al presidente saliente, Laurent Gbagbo, a quien apoyan milicias, mercenarios y miles de "Jóvenes Patriotas" que se han ofrecido como escudo humano. Según Afoussy Bamba, portavoz del primer ministro del Gobierno de Ouattara, Guillaume Soro, "las Fuerzas Republicanas están tomando posiciones para prepararse para la ofensiva" de Abiyán, la capital económica de Costa de Marfil.

Aunque en Abiyán perdura la relativa calma registrada durante el fin de semana, Soro aseguró que "la situación está ahora madura para que la ofensiva de las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI) sea rápida".

En una declaración a los medios, Soro, que también es ministro de Defensa, indicó que la estrategia planeada por las FRCI para el asalto a Abiyán se ha ejecutado "casi a la perfección", aunque se negó a facilitar ningún detalle sobre la ofensiva en ciernes contra el bando de Gbagbo.

Las fuerzas favorables a Gbagbo mantienen sus últimas posiciones en los barrios de Le Plateau y Cocody, donde se ubica la residencia del presidente saliente, quien está rodeado de sus fieles. Entre ellos, miles de "Jovenes Patriotas" que se han ofrecido como escudos humanos, en respuesta a un llamamiento retransmitido por la televisión estatal marfileña, RTI.

También se ha puesto a disposición de Gbagbo el jefe de Estado Mayor de su ejército, el general Philippe Mangou, que abandonó ayer la embajada de Sudáfrica, en la que se encontraba refugiado desde el viernes, para regresar junto con su familia a la residencia oficial del mandatario.

Mientras tanto, el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Ivan Simonovic, llegó ayer a Abiyán para examinar la situación en el país, en especial en la región oeste, escenario de supuestas matanzas que se cobraron entre 330 y 800 vidas, según cifras de la ONU y de varias ONGs. "La situación de los Derechos Humanos es muy preocupante en Costa de Marfil", comentó a su llegada Simonovic, a través de un comunicado difundido por la Misión de las Naciones Unidas en el país africano (ONUCI).

El alto funcionario de la ONU se entrevistará con los cabecillas de los bandos beligerantes, miembros de la sociedad civil, varios diplomáticos y responsables de las agencias la ONU en la ciudad. "Simonovic aprovechará su estancia para recordar a todos los protagonistas de la crisis, sean del bando que sean, sus responsabilidades individuales y colectivas para garantizar el respeto de los Derechos Humanos y del derecho humanitario", indicó la ONUCI en su nota.

Mientras, Francia envió hoy 150 soldados adicionales a Abiyán para proteger a los compatriotas residentes en la ciudad, lo que eleva a 1.650 los efectivos de la operación Licorne en la capital económica marfileña.

Cerca de 250 extranjeros residentes en Costa de Marfil abandonaron hoy el país en vuelos facilitados por el Ejército francés desde Abiyán, informó el Ministerio galo de Asuntos Exteriores.

Esos ciudadanos, la mayoría de nacionalidad francesa, partieron "de forma voluntaria" hacia Dakar y Lomé, confirmó a Efe un portavoz ministerial, según el cual su marcha no significa que se esté llevando a cabo una operación oficial de evacuación.

Estos 250 se suman a los 170 que, según ese Ministerio, salieron ayer de Abiyán también con destino a Senegal y Togo, y no se descarta que en los próximos días prosiga la salida de otros extranjeros.

Los franceses no son los únicos en buscar una salida del país: 1.712 marfileños se han refugiado en la capital togolesa, Lomé, donde también se encuentran 77 personas de distintas nacionalidades evacuadas de Costa de Marfil por la Embajada de Francia en Togo.

Costa de Marfil vive una guerra civil después de que Gbagbo no haya aceptado entregar el poder a Ouattara, que cuenta con el apoyo de la comunidad internacional. Tanto el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, como Estados Unidos, la Unión Europea (UE), la Unión Africana (UA) y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) han reiterado recientemente a Gbagbo su exigencia de que abandone el cargo de manera inmediata, a lo que éste se niega.

La UA y la CEDEAO apuestan por la puesta en práctica de las propuestas elaboradas por el ente panafricano, que implican el reconocimiento de Ouattara como único presidente legítimo, de quien dependería el nombramiento de un gobierno de unidad nacional, así como la búsqueda de una "salida honrosa" para Gbagbo.