La Cámara de Representantes de EE UU declara en desacato al Fiscal General Eric Holder

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Mientras en Estados Unidos, se ha aprobado una declaración histórica. La cámara de representantes ha declarado en desacato a Eric Holder.

El fiscal general se ha negado a entregar unos documentos relacionados sobre la fallida operación "Rápido y Furioso", que permitió el traspaso de armas a México en 2009. Holder se ha pronunciado al respecto y ha rechazado la resolución.

PROTESTAS DE LOS DEMÓCRATAS

Un grupo de congresistas demócratas abandonó hoy la Cámara de los Representantes en protesta contra la votación por desacato al Secretario (ministro) de Justicia, Eric Holder, por negarse a entregar documentos sobre la fallida operación "Rápido y Furioso", que permitió el paso de armas a México en 2009.

La líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, encabezó la salida, junto con miembros del caucus (grupo) afroamericano, del hispano y del progresista, entre otros.

El gesto escenifica la atmósfera de tensión creciente que se ha instalado en este año electoral entre los dos partidos, republicanos y demócratas.

Pelosi había indicado inicialmente que prefería quedarse para votar en contra, según el diario "The Hill", pero finalmente decidió salir de la Cámara para protestar contra lo que consideró ha sido una maniobra partidista.

Los congresistas comenzaron a salir del hemiciclo cuando, durante el debate previo al voto, los legisladores rechazaron una moción demócrata para devolver el asunto al Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental y realizar una nueva serie de audiencias con otros funcionarios implicados en la operación "Rápido y Furioso".

Los demócratas acusaron a los republicanos de presentar la resolución de desacato ante el pleno por motivaciones políticas, mientras que los republicanos insistieron en que solo pretenden llegar al fondo de la verdad sobre la operación.

La Cámara de Representantes aprobó por 255 a 67 una histórica resolución por desacato contra Holder, la primera contra un Secretario de Justicia en activo, que abre la puerta a una posible batalla legal después de que la Casa Blanca invocara su privilegio ejecutivo para no entregar los documentos que solicitan los republicanos.