Bruselas celebra el fin del rescate a Grecia

Bruselas celebra el fin del rescate a Grecia
Bruselas celebra el fin del rescate a Grecia |Telemadrid

La Comisión Europea (CE) celebró hoy la conclusión del último programa de asistencia financiera a Grecia, que ha permitido el desembolso de 61.900 millones de euros a Atenas en tres años, aunque incidió en que el país debe continuar las reformas necesarias para continuar la senda de la recuperación. El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, calificóó de "histórico" el punto y final oficial hoy de tres programas consecutivos de asistencia a lo largo de ocho años "dolorosos", indicó en conferencia de prensa.

Consideró también que esto prueba "los esfuerzos del pueblo griego, el compromiso del país con las reformas y la solidaridad de sus socios europeos".

Al mismo tiempo, la Comisión advirtió a Atenas de que deberá seguir centrándose en abordar las "consecuencias sociales y económicas que son legado de los años de crisis", por lo que considera crucial mantener las reformas necesarias. "Esto es crucial para mejorar la confianza en el mercado y reforzar la recuperación económica de Grecia, especialmente en el período inmediatamente posterior del programa", apunta Bruselas.

Estrecha vigilancia hasta 2022

De hecho, a pesar de que Grecia vuelve a asumir las riendas de su gestión económica, está previsto que siga sujeta hasta 2022 a una estrecha vigilancia.

Grecia se libera del corsé de los rescates y abre una nueva etapa en la que deberá financiarse por sí misma, podrá tomar las riendas de su política económica, pero a la vez deberá permanecer en la senda de la austeridad presupuestaria durante más de cuatro años. Moscovici insistió en que Grecia "es un país normal ahora" y que Bruselas no va a "controlar las medidas que adopte" dado que el país es "libre de definir su política económica".

En todo caso, advirtió de que el fin del rescate "no es el fin del camino" y de que "serán necesarios más esfuerzos para consolidar".

Para Bruselas, estas reformas y los esfuerzos de consolidación "tendrán efectos acumuladores en el tiempo y seguirán teniendo un impacto positivo en la sostenibilidad fiscal más allá de la conclusión del programa".Con la finalización del rescate griego, la UE pasa así una difícil página económica que obligó, además de a Grecia, a asistir financieramente a Irlanda, Portugal, Chipre y al sector bancario español, que ya han dejado atrás estos programas.

Todos los países que han pasado por un rescate están sujetos a un programa de vigilancia hasta que devuelven en 75 % del mismo.

Durante los últimos ocho años Grecia ha hecho profundas reformas en su sistema laboral, tributario, de seguridad social, pensiones o administración pública, llevado a cabo privatizaciones, profundos ajustes fiscales y un saneamiento de su sector bancario, con grandes sacrificios de su población hoy reconocidos por Europa. Esto le ha permitido pasar de la recesión (en 2010 su PIB cayó un 5,5 %) a crecer un 1,4 % en 2017 y del déficit (11,2 %) al superávit (0,8 %).

Sin embargo, su PIB se ha reducido un 25 % y persisten el reto del paro, que sigue siendo el más alto de la UE (20,1 %) y la reducción de los préstamos fallidos.

En total, desde 2010 se han concedido a Grecia 288.700 millones de euros en préstamos. Esto incluye 256.600 millones de sus socios europeos y 32.100 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Moscovici apuntó que aunque el paro sigue "inaceptablemente alto" en el país, las últimas cifras de las autoridades griegas apuntan a una caída al 19,5 % en mayo, lo que le sitúa por debajo del 20 % "por primera vez desde septiembre de 2011". "Siempre luché por que Grecia permaneciera en el corazón de Europa. Mientras el pueblo griego comienza un nuevo capítulo de su historia, siempre encontrarán en mí un aliado, socio y amigo", señaló el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en un comunicado.