Alemania redobla la seguridad en una Nochevieja marcada por la alarma

Alemania redobla la seguridad en una Nochevieja marcada por la alarma

Las autoridades alemanas se han marcado como objetivo para esta Nochevieja garantizar la seguridad ante la amenaza terrorista generalizada que pesa sobre Europa y hará todo lo posible por que no se repitan los abusos sexuales y robos masivos registrados hace un año en Colonia y otras ciudades del país.

En Berlín, en la llamada "milla de la fiesta" entre la Puerta de Brandeburgo y la Columna de la Victoria, a la que se espera que acudan hasta un millón de personas, grandes bloques de hormigón de toneladas de peso cerrarán en varios puntos el acceso al recinto, de más de un kilómetro de largo.

Las autoridades berlinesas han dispuesto un contingente policial integrado por 1.800 agentes, a los que se sumarán unos 800 miembros del equipo de seguridad privada.

Dentro del recinto, la policía dispondrá de equipamiento pesado, como cañones de agua, y parte de los agentes, tanto en los accesos como en el interior, portarán subfusiles.

El recinto contará con cámaras de videovigilancia que enviarán imágenes en tiempo real a las unidades operativas, mientras que los bomberos estarán presentes con dos estaciones temporales y seis puntos de emergencia.

La fiesta de Fin de Año en Berlín es tradicionalmente la más multitudinaria del país y está marcada por el impacto del atentado yihadista presuntamente cometido por el tunecino Anis Amri contra un mercadillo navideño el pasado día 19, en que murieron doce personas y medio centenar quedaron heridas.

También en Colonia, escenario en la Nochevieja pasada de situaciones de acoso, abusos sexuales y robos masivos, en las que estuvieron involucrados principalmente nacionales de países norteafricanos, pero también refugiados de Siria y Afganistán, las autoridades han redoblado para esta noche las medidas de seguridad.

Así, un total de 1.500 agentes patrullarán por las inmediaciones de la catedral y la estación, donde se produjeron los abusos, y el resto de puntos vulnerables.

Además, tres compañías de seguridad privada pondrán a disposición un total de 503 guardias para velar por la seguridad en esa ciudad.

En Fráncfort, capital financiera y banquera europea, 600 agentes, el doble que en años anteriores, patrullarán la ciudad y en torno a la zona del río Meno, desde donde pueden acudir hasta 30.000 personas a observar los fuegos artificiales, se ha creado una zona de seguridad y se han colocado bloques de hormigón.

BÉLGICA MANTIENE LAS CELEBRACIONES DE AÑO NUEVO PERO CON SEGURIDAD REFORZADA

Bélgica, que en marzo de este año conoció un doble atentado suicida contra la red de metro y el aeropuerto de Bruselas con 32 víctimas mortales, no ha suspendido ninguna de sus festividades navideñas, pero ha reforzado las ya notables medidas de seguridad.

Patrullas militares vigilan desde su apertura a principios de diciembre el mercado navideño de la capital belga, que ejerce de sede de la Unión Europea.

Además, de cara a la noche del 31, se mantendrán los tradicionales fuegos artificiales bruselenses de fin de año pero se restringirá la entrada a las zonas céntricas para evitar concentraciones masivas, se harán controles de seguridad y no se permitirá acceder a ciertas zonas con mochila o botellas de vidrio.

"La gente se centra en el terrorismo, pero la verdad es que también hay otros problemas a tener en cuenta como las avalanchas", señaló el alcalde bruselense, Yvan Mayeur, quien no ha ofrecido más detalles del operativo policial.

El nivel de alerta en la capital belga se mantiene en el nivel 3, sobre un máximo de 4, lo que corresponde a un riesgo "posible y verosímil" de atentado.

El año pasado, tras los atentados de París en noviembre, las autoridades elevaron el nivel de alerta al máximo en vísperas de la Navidad, lo que llevó a anular durante algunos días actividades públicas como conciertos o representaciones teatrales e incluso a suspender parcialmente los servicios de transporte público.

Las medidas de seguridad de cara al Año Nuevo también se han reforzado en otras ciudades del país, como en Lieja -en la región meridional francófona de Valonia- donde el acceso para ver los tradicionales fuegos artificiales estará vigilado por policías y militares.

Se protegerán las entradas a la zona de concentración con mecanismos contra intrusiones -furgones de policía en general- y no se podrá acceder con mochilas o petardos, según informó la policía local al diario belga Le Soir.

FUERTES MEDIDAS DE SEGURIDAD EN LONDRES

Unos 3.000 policías estarán a cargo hoy de la seguridad de Londres con motivo de las celebraciones de Nochevieja, en respuesta a los ataques terroristas en Berlín y Niza, según indicaron las fuerzas de seguridad.

La presencia policial será importante en el centro de la capital, en los alrededores del Big Ben, donde miles de personas se congregan para presenciar los fuegos artificiales sobre el río Támesis, y también en la céntrica plaza de Trafalgar.

La Policía Metropolitana de Londres (Met) ha indicado que trabaja con las fuerzas del orden del transporte británico (British Transport Police) para garantizar la seguridad de la población.

A partir de las 14.00 GMT la policía cortará el tráfico en el centro de la ciudad, incluyendo los concurridos puentes sobre el río Támesis de Lambeth, Westminster, Waterloo y Blackfiers.

Además, según informó la empresa Transport for London (TfL), gestora del transporte público en la capital británica, el metro, como todos los años, será gratis desde las 23.45 GMT del 31 de diciembre hasta las 04.30 GMT del 1 de enero.

VIENA, BUDAPEST Y PRAGA AUMENTAN EL NIVEL DE SEGURIDAD EN NOCHEVIEJA

Tanto Viena como Budapest y Praga aumentarán su vigilancia policial durante esta Nochevieja, en concordancia con la alerta terrorista en Europa tras los atentados de Francia y Alemania.

No obstante, las autoridades austríacas, húngaras y checas han coincidido en resaltar que no tienen indicios de alguna amenaza concreta.

Un total de 400 policías y 300 agentes de seguridad velarán por la seguridad de las decenas de miles de personas que celebrarán la llegada del Año Nuevo en las calles del centro de Viena.

Según el portavoz de la Policía Hans Golob, la vigilancia se centrará especialmente en la llamada "Senda de Nochevieja", que estará vigilada también mediante 19 cámaras de vídeos, de acuerdo con el concepto de seguridad creado el año pasado, cuando se desató la alerta terrorista en Europa por los atentados de Francia.

Buena parte de los agentes de seguridad no llevarán sus uniformes sino que estarán "de civil", por lo que no serán reconocidos como tales. El objetivo de esta medida es poder detectar delitos como acosos sexuales o robos.

En el mando central, las imágenes de las cámaras serán seguidas por otros agentes durante doce horas sin pausas, para identificar cualquier acto sospechoso y reaccionar a tiempo.

Ante el eventual riesgo de ataques con vehículos, similares a los atentados con camiones en Berlín y Niza, se prevé bloquear temporalmente el tráfico en torno a las zonas más asistidas.

Y por si fuese necesario advertir o dispersar a la gente, en la citada "senda", que atraviesa el casco antiguo de la capital, se han instalado cinco pantallas gigantes y varios altavoces para facilitar una eventual comunicación con la población.

Al mismo tiempo se mantienen medidas técnicas, como los bloques de hormigón instalados alrededor de los mercadillos navideños para frenar a cualquier vehículo que pueda intentar entrar en ellos.

También en Hungría habrá "una intensa presencia policial" debido al riesgo de terrorismo en Europa, según informó el ministerio de Interior húngaro en un comunicado.

No obstante, la nota asegura que "las autoridades no cuentan con informaciones sobre eventuales actos terroristas" que amenacen directamente el país, razón por la que de momento no se prevé elevar la alerta por terrorismo, que actualmente se sitúa en el grado medio (3), agregó el ministerio.

La República Checa mantendrá en la Nochevieja el primer grado de alerta antiterrorista, de una escala de riesgo ascendente de 0 a 3, que prescribe "precauciones necesarias".

Según ha informado la Jefatura de Policía del país centroeuropeo en su página web, ello supone el despliegue de unos 500 policías adicionales y el aumento de la frecuencia de las patrullas, que vigilarán especialmente "centros comerciales, estaciones de transporte, aeropuertos" así como los mercadillos callejeros.