Abatido el autor de la toma de rehenes que deja tres muertos en un supermercado en el sur de Francia

El autor de la toma de rehenes en un supermercado en Trèbes (sur de Francia), en la que han muerto tres personas, ha sido abatido por las fuerzas de seguridad, confirmaron a Efe fuentes próximas al caso. "El asalto se produjo a las 14.25 (13.25 GMT) y el terrorista ha sido abatido", señalaron las fuentes, que agregaron que en el asalto han resultado heridos dos gendarmes de las fuerzas de intervención del GIGN, así como el gendarme que seguía como rehén en manos del presunto terrorista.

El autor del secuestro, identificado como Redouane Lakdim, de origen marroquí, es un "delincuente común" de 26 años que a las autoridades no les constaba como radicalizado, aunque estaba fichado y con antecedentes por delitos comunes. Según los medios residía en la ciudad de Carcasona, próxima a Trèbes.

El ministro francés del Interior, Gérard Collomb, confirmó la muerte de tres personas. Collomb explicó a la prensa que en primer lugar el presunto terrorista mató al conductor e hirió al copiloto de un coche que robó en Carcasona, después hirió a un policía que corría junto a unos compañeros, y finalmente entró al supermercado al grito de "Alahu Akbar" ("Dios es el más grande") donde mató a dos personas y perpetró la toma de rehenes antes de ser abatido.

Las fuerzas del orden francesas detuvieron también a una persona relacionada con el autor de la toma de rehenes. El fiscal de París, François Molins, cuya sección antiterrorista está a cargo de la investigación, indicó en conferencia de prensa que el detenido ha sido acusado de asociación criminal de malhechores con fines terroristas. La persona detenida, según los primeros detalles de las pesquisas, "compartía su vida" con el autor del ataque, que nació en Marruecos y entró al supermercado al grito de "Alahu Akbar" ("Dios es el más grande").

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha reivindicado la autoría del suceso en un comunicado difundido por la agencia Amaq (vinculada al grupo yihadista). En él se asegura que el atacante es "un soldado del Estado Islámico" y que actuó "en respuesta a las llamadas a golpear a los países de la coalición" internacional capitaneada por Estados Unidos.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, señaló que "todo hace creer" que el tiroteo contra varios policías y la toma de rehenes en el sur de Francia "se trata de un ataque terrorista". Macron se expresó así durante una rueda de prensa conjunta con la canciller de Alemania, Angela Merkel, al término de la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) celebrada en Bruselas, y minutos antes de conocerse que el autor de esa toma de rehenes ha sido abatido por las fuerzas de seguridad, según confirmaron fuentes próximas al caso.

Macron no ofreció un "balance oficial" de los heridos o víctimas y señaló que la sección antiterrorista de la Fiscalía de París aportará información "lo antes posible" sobre el secuestro en la localidad de Trèbes y el tiroteo en la cercana Carcasona.

Merkel, por su parte, trasladó toda su "simpatía" a Francia y su "compasión a las familias de las víctimas por la amenaza terrorista". "Estamos totalmente del lado de Francia y haremos todo lo que esté en nuestra mano para ayudar a las autoridades francesas", declaró la canciller alemana.

En otra rueda de prensa simultánea al término de la cumbre, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, también prestó su apoyo al pueblo francés. "La lucha contra terrorismo es una lucha difícil y larga. Vamos a seguir lidiando esta batalla y la ganaremos todos juntos", dijo Juncker, que compareció junto al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien también trasladó su "solidaridad a Francia".

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, expresó su "apoyo a las víctimas de Trébes" en un mensaje en la red social Twitter y llamó a luchar "contra el terrorismo con uñas y dientes" porque Europa debe estar unidad para garantizar la seguridad, la primera libertad de nuestros ciudadanos".

También se pronunció sobre los incidentes en Francia el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, quien señaló que el ataque "reaviva la amenaza del radicalismo en Francia y que requiere de nuevo una movilización y una solidaridad de todos los países europeos".