La banca nacionalizada recibirá 37.000 millones y Bankia absorberá la mitad

La banca nacionalizada tendrá que reducir su balance en un 60 % hasta 2017

La banca nacionalizada reducirá a la mitad su red de sucursales hasta 2017

Guindos afirma que el dinero del rescate tendrá un coste "claramente inferior" al 1%

Almunia prevé aprobar el 20 de diciembre la reestructuración de demás bancos

economia

| 28.11.2012 - 09:23 h
REDACCIÓN

La Comisión Europea ha impuesto este miércoles una reducción de tamaño de más del 60% a la banca nacionalizada (Bankia, Catalunya Caixa, Novagalicia Banco y Banco de Valencia) hasta 2017, lo que supondrá recortar a la mitad su red de oficinas.Esta es la condición que exige Bruselas para autorizar una inyección de capital de 37.000 millones de euros del fondo de rescate de la UE (MEDE) con el fin de garantizar su viabilidad. En concreto, Bankia recibirá 17.960 millones de euros; Cataluña Caixa, 9.080 millones de euros; Novagalicia Banco, 5.425 millones; y Banco de Valencia, 4.500 millones, según se recoge en los planes de reestructuración de las cuatro entidades aprobados por Bruselas.

Además de estos 37.000 millones de euros, el MEDE inyectará un primer tramo de 2.500 millones de euros a la sociedad de gestión de activos inmobiliarios (Sareb), según ha anunciado el vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia.

Almunia ha eludido cuantificar el impacto de esta reestructuración en despidos. "Van a tener lugar, sin duda", ha dicho, pero "estamos ante una pregunta que debe ser contestada por las autoridades españolas y las entidades afectadas". "Los responsables son quienes gestionaron mal estas entidades. Nos saldría una lista relativamente larga", ha apuntado. El Ejecutivo comunitario no ha obligado a las entidades a que apliquen 20 días de indemnización por despido, ha asegurado el responsable de Competencia.

EL BANCO DE VALENCIA NO ES VIABLE

Bruselas autoriza la venta de Banco de Valencia a Caixabank por considerar que "no es viable como entidad autónoma". "Esta opción es más barata que liquidar el banco", ha asegurado Almunia. Por lo que se refiere a Catalunya Caixa y Novagalicia Banco, el Gobierno español se ha comprometido a vender las entidades antes de que concluya el periodo de reestructuración. En caso de que la venta no sea posible, las autoridades españolas deberán presentar un plan de liquidación ordenada.

Para llevar a cabo su reducción de tamaño, las entidades nacionalizadas deberán centrar su modelo empresarial en préstamos al por menor y préstamos a las pymes en sus principales regiones históricas. Y tendrán que abandonar las líneas de créditos a favor de promociones inmobiliarias y limitarán su presencia en el mercado al por mayor.Ello contribuirá a reforzar su capital y sus niveles de liquidez y reducir su dependencia de la financiación en el mercado mayorista y del Banco Central Europeo.

Todos los bancos se han comprometido a ceder algunas participaciones industriales y filiales. El producto de dichas cesiones contribuirá a financiar la reestructuración y, por lo tanto, limitará la necesidad de ayuda adicional, además de reducir las distorsiones de competencia.

Además Bankia y Catalunya Caixa cederán los títulos de renta fija que poseen en su cartera de valores negociables y de tesorería. Catalunya Caixa también cederá la totalidad de sus fondos de capital riesgo. Los beneficios deberán dedicarse a la propia reestructuración.Según los planes de reestructuración aprobados por el Ejecutivo comunitario, los accionistas y titulares de preferentes y deuda subordinada deberán contribuir también a los planes de reestructuración. Su aportación reducirá la ayuda estatal necesaria en alrededor de 10.000 millones de euros, según los cálculos de Bruselas.

Finalmente, todos los bancos se comprometen a limitar las remuneraciones de sus directivos según está previsto ya en la legislación española, no pagar cupón de instrumentos híbridos y no publicitar la ayuda pública ni usarla para prácticas comerciales agresivas. Además, tendrán prohibido realizar adquisiciones.

COSTE "CLARAMENTE INFERIOR" AL 1%

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha afirmado este miércoles que los aproximadamente 40.000 millones de euros del rescate europeo para el sector financiero tendrán un coste "claramente inferior" al 1% que se pagó por las inyecciones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) decididas por el anterior Gobierno socialista.Así lo ha puesto de manifiesto durante la Sesión de Control al Gobierno en el Pleno del Congreso, tras ser preguntado por el portavoz económico del PSOE, Valeriano Gómez, por el banco malo y sus condiciones de funcionamiento.

"Al final, la financiación para la inyección de capital vendrá del MEDE, y el coste no será lo que les dije --del 1,5% como el fondo anterior--. Las condiciones de plazo y periodo de carencia serán exactamente las mismas, pero el coste estará claramente por debajo del 1%, lo que supone que el coste para los contribuyentes será claramente inferior a los 20.000 millones que ustedes tuvieron que emitir del FROB, que está al 4,3%, y que claramente tiene repercusión sobre las cuentas públicas", ha subrayado De Guindos.

LA INYECCION LLEGARA A MEDIADOS DE DICIEMBRE

Además, el ministro ha explicado que, tras la aprobación de los planes de reestructuración de las entidades financieras este mismo miércoles, el FROB recibirá los fondos de recapitalización de la UE "a mediados de diciembre", lo mismo que el dinero para la participación en el 'banco malo'. "Cuando se produzca esta transferencia compareceré en la Comisión de Economía del Congreso", ha anunciado.

Así, las entidades financieras del Grupo 1 trasladarán sus activos tóxicos al 'banco malo' a finales de año, mientras que los del Grupo 2 lo harán a principios de 2013. Por su parte, los bancos del Grupo 3 que en julio de 2013 continúen teniendo apoyo público deberán también transferir este tipo de activos.El objetivo es que el Sareb tenga un 15% aproximadamente de rentabilidad en unos quince años, para lo cual "los precios de transferencia se harán con un descuento sustancial sobre el valor en libros" de los activos.

Con todo esto, se conseguirá que la inyección de fondos públicos al sector sea "menor" y se "facilitará una gestión eficiente y una desinversión ordenada del sector inmobiliaria con tiempo disponible", según De Guindos, que ha subrayado por último que el Sareb es "una pieza fundamental del proceso de saneamiento del sistema financiero".