El BCE insta a España a investigar la retirada de depósitos del Popular de Comunidades y Ayuntamientos

La presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniéle Nouy, asegura que hay margen para que la Justicia española investigue

El Banco Santander ha comprado el 100 % del Banco Popular por un euro, una vez que el Banco Central Europeo (BCE) constatara la inviabilidad de la entidad de manera independiente y "en aras a garantizar la seguridad de los depositantes del Popular". Así lo han informado hoy en sendos comunicados el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y el propio Santander, que añaden que la compra se produce después de un proceso competitivo organizado "en el marco de un esquema de resolución" adoptado por la Junta Única de Resolución europea y ejecutado por el FROB.

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| 19.06.2017 - 18:40 h
REDACCIÓN

La presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniéle Nouy, ha asegurado este lunes en el Parlamento Europeo que hay "margen" para que la Justicia española investigue si comunidades autónomas y ayuntamientos utilizaron información privilegiada para retirar sus depósitos de Banco Popular antes de la resolución de la entidad.

"No está en mi poder, no puedo estar involucrada en esto, pero ciertamente hay margen para que la justicia española investigue esos movimientos para ver si información privilegiada ha ayudado a ciertas personas a intentar protegerse mejor que los pequeños depositantes", ha señalado ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara. "Es una cuestión para que la Justicia española y quizás las autoridades de mercado investiguen y tomar medidas si fuese necesario tomarlas", ha añadido.

El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, reveló el pasado lunes durante su comparecencia ante la Comisión de Economía del Congreso que "hubo comunidades autónomas y ayuntamientos que retiraron cantidades fuertes de depósitos" de Banco Popular.

De todas formas, Nouy ha recordado que, tras la intervención de Popular y su posterior venta a Banco Santander, ningún depositante perdió dinero y "todo el mundo fue protegido", excepto si "los pequeños depositantes o los minoristas tenían acciones".

NO FUE SOLO UN PROBLEMA DE LIQUIDEZ

En cualquier caso, Nouy ha señalado que la falta de liquidez de la entidad no fue el único factor que condujo a la entidad a la intervención, puesto que este hecho es "el último paso de la enfermedad".

"Si el banco tiene que construir miles de millones en provisiones en los últimos dos o tres años, si tiene que emitir 5.000 millones de capital adicional en el mismo periodo y si el banco ha sido puesto en venta por la junta y el presidente del banco fue por razones estructurales aparte de la liquidez", ha apuntado.

Además, ha evitado detallar en qué momento el ratio cobertura de liquidez de la entidad pasó a estar por debajo del nivel obligatorio, ha indicado que, cuando un banco tiene problemas de liquidez y el BCE piensa que no hay posibilidades de recuperación, la decisión de declarar a la entidad "en quiebra o en proceso de quiebra" es "cuestión de días".

Por otra parte, Nouy ha aprovechado su intervención para denunciar que las condiciones para que el BCE pueda intervenir de forma temprana en situaciones como la del Popular son "muy difíciles de cumplir", una opinión que ya ha trasladado la las instituciones legisladoras de la UE, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, que representa a los Estados miembros.

En cualquier caso, Nouy ha insistido en la idea de que la resolución de Banco Popular ha sido un "éxito" porque la entidad pudo continuar con su actividad al día siguiente tanto en España como en Portugal "sin poner dinero público". "Modestamente diría que hemos pasado el test", ha enfatizado.

Asimismo, la presidenta del Consejo de Supervisión del BCE ha recordado que Popular fue el tercer peor banco en los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) de 2016 y que el deterioro del capital de la entidad fue "bastante importante y visible".

Por otro lado, preguntada por aquellas personas que han sufrido importantes pérdidas tras la resolución de la entidad, Nouy ha afirmado que los 'cocos' y la deuda subordinada son "instrumentos peligrosos" y las personas que los compran deberían ser "plenamente conscientes de ello".

A su juicio, los inversores minoristas no deberían estar autorizados a adquirir estos productos directamente porque dificulta la ejecución de un rescate interno si fuese necesario.