Bruselas propone un plan de pensiones paneuropeo frente al reto demográfico

Valdis Dombrovskis,

economia

| 29.06.2017 - 13:20 h
REDACCIÓN

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La Comisión Europea (CE) propuso hoy crear un plan personal de pensiones paneuropeo, un producto financiero que podría contratarse y disfrutarse en todos los países de la Unión Europea (UE) con el que busca contribuir a afrontar el reto del envejecimiento y la caída de las prestaciones. "Europa afronta un reto demográfico: en 2060 por cada jubilado habrá solo dos personas trabajando, comparado con las cuatro que hay ahora", dijo el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Servicios Financieros, Valdis Dombrovskis, durante la presentación de la propuesta.

"Necesitamos cubrir el agujero en las pensiones creado por el envejecimiento de la población (...) y los planes personales de pensiones son parte de la solución para complementar las pensiones estatales", dijo Dombrovskis, quien subrayó que solo un 27 % de los europeos entre 25 y 64 años tienen uno de estos planes.

Al mismo tiempo, la UE quiere ayudar a crear un mercado europeo para estos productos financieros, que están muy desarrollados en algunos Estados miembros pero apenas existen en la mayoría: solo en España, Alemania, Austria, Suecia y Eslovenia, más de un 15 % de la población tiene un plan de pensiones.

Los proveedores que decidan introducir voluntariamente este futuro plan de pensiones paneuropeo (PEPP, en inglés) tendrán que cumplir unos requisitos de transparencia, dando información estándar sobre tarifas, costes y beneficios al suscriptor antes de la contratación.

Además, tendrán que ofrecer obligatoriamente una opción que garantice mayor seguridad en caso de quiebra, es decir, que exija al proveedor una estrategia de inversión "conservadora" en la que se mitiguen los riesgos, explicó Dombrovskis. Aunque las características "principales" del producto se estandarizarán en toda la Unión, se dejará también un margen de "flexibilidad" para adaptarlo a los mercados nacionales, ya que la propuesta no sustituye ni armoniza los regímenes de pensiones de todos los Estados.

De hecho, el tratamiento fiscal que se dé a estos productos dependerá de los países, por lo que Bruselas anima a las capitales a darles "al menos el mismo trato" que a los planes del mismo tipo bajo su régimen nacional. De ello dependerán, entre otras cosas, los costes que pueda afrontar el usuario a la hora de recuperar los beneficios acumulados en varios países.

Dombrovskis aseguró que ve "apoyo" entre los países a este plan, pero admitió que el "éxito" y "atractivo" del producto dependerá en buena medida de que el trato fiscal permita reducir sus costes. Bruselas cree que estos planes serán especialmente interesantes para trabajadores y estudiantes desplazados y autónomos que no estén cubiertos por el Estado, mientras que del lado de los proveedores, podrán ser distribuidos por aseguradoras, bancos, fondos de pensiones, compañías de inversión o gestoras de activos.

Los proveedores tendrán que contar con una autorización de la Autoridad Europea de Supervisión de Seguros y Pensiones (EIOPA) para sus planes y recibirán además un "pasaporte" que les permitirá comercializarlos en toda la UE, también a través de Internet. La Comisión subraya que esto les permitirá competir y combinar activos en toda la Unión, lo que a su vez contribuirá a movilizar una mayor inversión.

Según sus datos, este producto permitiría pasar de los 700.000 millones de euros en activos que gestionan hoy en planes de pensiones personales a 2,1 billones de euros en 2030, mientras que sin el plan paneuropeo, la cantidad aumentaría solo hasta los 1,4 billones. Esto se traduciría en unas inversiones adicionales de 231.000 millones de euros en capital y 385.000 millones en valores de deuda. La propuesta debe ahora se debatida por el Consejo (los países) y el Parlamento Europeo y la CE espera que entre en vigor en 2019 y los planes lleguen al mercado dos años después.