El decreto de vivienda no regulará los precios pero fijará hora para los desahucios

La Comunidad abre este viernes el plazo para pedir las nuevas ayudas al alquiler
La Comunidad abre este viernes el plazo para pedir las nuevas ayudas al alquiler

El borrador del nuevo real decreto ley de vivienda en el que trabaja el Gobierno, y para el que ya tiene prácticamente cerrado un acuerdo con Podemos, no incluye ninguna medida referente a la regulación del precio de los alquileres, aunque sí establece una mención a unos índices de precios de referencia.

En este sentido, según han explicado a Efe fuentes de la negociación, el nuevo decreto no permite que las comunidades limiten precios ya que ello requeriría modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), simplemente establece unos índices de precios puramente informativos.

Por otro lado, algunas novedades que recoge el texto en el que trabaja el Ejecutivo, y para el que está buscando el apoyo de PNV y PDeCAT, se centran en los desahucios. De hecho, se propone modificar la Ley de Enjuiciamiento Civil para especificar en estos casos la fecha y la hora exacta del desahucio.

También se propone ampliar un mes más, hasta los tres meses, el aplazamiento de desahucio en el caso de las personas jurídicas, aunque se mantiene en un mes para las personas físicas.

Además, los juzgados deberán poner en conocimiento de los servicios sociales los procedimientos de desahucio para comprobar las situaciones de vulnerabilidad.

Otra de las novedades del texto en el que se trabaja es la relativa a la variación de los precios de los alquileres, que se hará conforme al IPC de forma obligatoria para todos los contratos.

Sobre los gastos de formalización y la gestión del contrato, el nuevo decreto contempla que estén a cargo de las personas jurídicas. Además, con respecto a la validez de los mismos, en el caso de los contratos de 5 y 7 años deberán ser respetados también en el caso de no estar inscritos en el Registro de la Propiedad.

También hay novedades en cuanto al plazo de preaviso en caso de no renovar el contrato. En este sentido, pasa de un mes a cuatro para los inquilinos y de un mes a dos para los propietarios.

Donde no hay novedades por el momento es el la duración de los contratos, que se mantiene en 5 años para las personas físicas y 7 para las jurídicas.