Tsipras anuncia el control de capitales y el cierre de los bancos

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, anunció este domingo la puesta en marcha de medidas de control de capitales en todo el país, comenzando por el cierre provisional de los bancos a lo largo de todo el día de mañana.

Tsipras hizo estas declaraciones en un mensaje televisado tras un Consejo de Ministros de emergencia, en el que evitó dar detalles sobre las medidas en concreto y el momento de su entrada en vigor yen el que en el que ha acusado directamente a la troika, formada por el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea, de intentar ejecutar un chantaje antidemocrático a Grecia. "La negativa de la prórroga conlleva medidas de restricciones bancarias en la retirada de depósitos", afirmó Tsipras.

Horas más tarde, el Consejo griego de estabilidad financiera recomendó mantener cerrados los cajeros automáticos el lunes y limitar los retiros a 60 euros por día una vez que reabran el martes. El límite recomendado se aplicará a quienes posean tarjetas bancarias griegas. Los tenedores de tarjetas extranjeras tendrán permitido retirar el límite máximo fijado por sus bancos.

Según fuentes bancarias citada por medios locales, los bancos permanecerán cerrados a partir de mañana durante una semana y la Bolsa de Atenas tampoco abrirá mañana. De acuerdo con estas fuentes, el límite de retirada de efectivo en los primeros días del control de capitales estaría en torno a los cien euros. El primer ministro aseguró que los depósitos de los griegos no corren riesgo y el pago de salarios y pensiones están garantizados.

Tsipras anunció además que ha solicitado nuevamente al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y a los líderes de la eurozona una prórroga del rescate de unos días, petición rechazada por el Eurogrupo este sábado.

"Ellos son los que pueden tumbar la decisión del Eurogrupo y permitir al Banco Central Europeo que siga apoyando a la banca griega", dijo Tsipras, quien culpó al Eurogrupo de haber provocado que la entidad monetaria europea no haya elevado hoy el límite de créditos que pueden pedir prestados los bancos griegos.

El Banco Central Europeo (BCE) decidió no elevar la cantidad máxima de préstamos que pueden pedir las entidades financieras, actualmente en unos 90.000 millones de euros, un monto prácticamente alcanzado ya, según los medios. Tsipras señaló que esta decisión obedece a la resolución del Eurogrupo del sábado de no conceder a Grecia una breve prórroga del rescate, una medida destinada a "chantajear el pueblo", según dijo.

"La dignidad de los griegos contra las injustas extorsiones enviará a Europa un mensaje de esperanza y orgullo", ha declarado Tsipras tras conocer la negativa de la troika a su petición de extender el plazo de devolución del préstamo que efectuaron a Grecia para salir de la crisis.

"El rechazo de esta breve extensión del programa ha sido un acto sin precedentes para los estándares europeos y pone en tela de juicio el derecho de un pueblo soberano a decidir", dijo Tsipras. "La decisión no tiene ningún otro objetivo que chantajear la voluntad del pueblo griego", ha añadido.

"En estas horas críticas nos enfrentamos a la historia, y lo único que tenemos que temer es al propio miedo", proclamó el primer ministro, evocando las palabras pronunciadas por el presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt en su discurso de toma de posesión de 1933, donde anunció su programa de medidas para sacar a Estados Unidos de la Gran Depresión.

En Atenas las filas ante los cajeros automáticos continuaban hoy y se empezaban a registrar primeros síntomas de escasez de billetes. Según fuentes comunitarias, sólo este sábado salieron de Grecia 400 millones de euros.

EL BCE MANTIENE EL APOYO A LOS BANCOS GRIEGOS

El Banco Central Europeo (BCE) decidió hoy seguir apoyando a Grecia y mantener en el nivel del viernes los préstamos de emergencia para los bancos griegos, de manera que no quiebren y el país no salga de la zona del euro.

El consejo de gobierno se reunió hoy por teleconferencia para decidir si mantener la liquidez para los bancos griegos después de que se interrumpieran las negociaciones entre Grecia y sus acreedores y el Gobierno griego decidiera convocar un referéndum para votar la propuesta de ayuda.

Existe mucha incertidumbre sobre la reacción de los mercados financieros mañana a estos acontecimientos, que el BCE seguirá mañana de cerca.

El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que "continuaremos trabajando estrechamente con el Banco de Grecia y respaldamos con firmeza el compromiso de los estados miembros de prometer actuar para afrontar las fragilidades de las economías de la zona del euro".

El gobernador del Banco de Grecia, Yannis Stournaras, dijo que "el Banco de Grecia, como miembro del Eurosistema, tomará todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad financiera para los ciudadanos griegos en estas difíciles circunstancias".

La prensa griega informó hoy de que el BCE pidió al Gobierno griego que introduzca controles de capital a partir de mañana o de lo contrario interrumpirá la provisión urgente de liquidez. "Considero que se aplicarán controles de capital antes de que los mercados abran mañana", dijo Erik F. Nielsen, economista jefe de UniCredit.

El consejo de gobierno se reunirá el próximo miércoles, dijo una fuente conocedora de la situación. Asimismo la entidad monetaria dio la bienvenida en un comunicado al compromiso de los ministros de la zona del euro de "tomar todas las medidas necesarias para mejorar más la resistencia de las economías de la zona del euro y de estar preparados para dar pasos decisivos para fortalecer la Unión Económica y Monetaria".

El BCE "trabajará estrechamente con el Banco de Grecia para mantener la estabilidad financiera". La cantidad máxima de préstamos de emergencia que los bancos griegos pueden solicitar al Banco de Grecia se acerca a los 90.000 millones de euros. "El consejo de gobierno está preparado para reconsiderar esta decisión", añadió en el comunicado.

El BCE ha revisado diariamente desde hace una semana esta cantidad tras la intensificación de la fuga de capitales y la retirada de efectivo en grandes cantidades de los bancos griegos por el temor a que el país pueda salir de la zona del euro.

Durante el fin de semana en las calles de Grecia se han visto largas filas de ciudadanos que retiraban efectivo de los cajeros, hasta unos 400 millones de euros, que se suman a otros casi 4.000 millones que sacaron de sus bancos en la semana precedente por miedo a que el país termine fuera de la eurozona.

El consejo de gobierno observa de cerca la situación en los mercados financieros y las implicaciones para la política monetaria y el equilibro de riesgos para la estabilidad de precios en la zona del euro.

Asimismo el BCE hizo hincapié en que está decidido a usar todos los instrumentos disponibles dentro de su mandato. Estos instrumentos incluyen inyecciones de liquidez y compras de deuda, que influyen en el nivel de los tipos de interés en los mercados.

El actual presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, y otros cinco miembros del consejo de gobierno votaron ya la semana pasada en contra de mantener la ayuda financiera a los bancos griegos, según algunos medios, si bien el BCE no ha dicho nada al respecto.

El BCE y los bancos centrales de la zona del euro comenzaron a comprar en mayo de 2010, bajo la presidencia del francés Jean-Claude Trichet, deuda soberana de Grecia, que ya no se podía financiar en el mercado a tipos de interés razonables.

Aunque las compras se pararon ya en marzo, este programa finalizó en septiembre de 2012, cuando el BCE, que tiene deuda griega por valor nominal de 19.800 millones de euros, decidió iniciar un segundo programa de compra de deuda, que nunca ha llegado a aplicar pero que sirvió para frenar los movimientos especulativos en el mercado, que entonces penalizaban a España e Italia.

Desde marzo de este año el BCE y los bancos centrales nacionales compran grandes cantidades de deuda pública de los países de la zona del euro pero Grecia está excluida de este programa.