La Real Fábrica de Tapices recibe el mayor encargo de sus últimos 200 años

La Real Fábrica de Tapices recibe el mayor encargo de sus últimos 200 años

La Real Fábrica de Tapices, fundada en 1720, está realizando en la actualidad "el encargo más grande de los últimos 200 años", 32 tapices encargados por el gobierno de Sajonia (Alemania), por un importe de más de 1,2 millones de euros. Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, tras un concurso público internacional, la Real Fábrica de Tapices logró este encargo que supone la reproducción de las obras que se quemaron en los bombardeos de Dresde en la Primera Guerra Mundial.

La Fábrica de Tapices ha experimentado "un gran auge económico, laboral y productivo" que permite a esta institución seguir creando "con el mismo arte de hace 296 años, y conservando con el máximo rigor" los bienes textiles del patrimonio español. El administrador general de la Fábrica, Alejandro Klecker, ha realizado este viernes una visita para mostrar los proyectos de presente y futuro de esta histórica entidad.

Convertida en Fundación, de la que forman parte el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Cultura, la Fábrica de Tapices está gestionada por un Patronato. Desde junio de 2015, su presidenta de turno es la delegada de Cultura y Deportes, Celia Mayer, quien ha subrayado la importancia de rescatar y sanear esta institución por su valor histórico, cultural y artístico. "Su labor en la divulgación y conservación del legado histórico es prioritario para el patrimonio madrileño y español", ha señalado Mayer.

Otra de las obras que se han podido ver en la visita, y que también ha sido ganada por concurso público internacional, es la producción de uno de los tapices más grandes del mundo. Se trata de un tapiz de 21 metros cuadrados de extensión que representa la masacre de Sabra y Chatila y cuyo encargo corresponde a la comunidad libanesa residente en Londres.

En su cartera figuran también trabajos para las catedrales de Sigüenza, Córdoba y Valencia, el Museo Cerralbo y solicitudes de particulares, entre otros.

La creación en 2016 de una Unidad de Restauración de Telas ha dado sus frutos, ya que han acometido encargos de la Capitanía General de Madrid. Este año ha tenido lugar el primer curso, que ha contado con 20 alumnos y se ha llevado a cabo en sus instalaciones.

La Real Fábrica de Tapices tiene como finalidad "mantener vivos oficios que están en vía de desaparición, conservar y divulgar los tesoros artísticos históricos, y mantener la tarea de reproducir los diseños de autores contemporáneos, como ya se hizo en el siglo XX, con obras de José María Sert, Manuel Viola, Picasso o Dalí, entre otros célebres pintores".

El programa de Voluntarios Culturales --un convenio de colaboración con la Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad-- permitirá abrir sus puertas al público los sábados y domingos, en horario de mañana. De esta manera se incrementarán en 2.500 el número de visitas anuales, lo que supondrá unos ingresos adicionales de 10.000 euros para la Real Fábrica de Tapices. Por primera vez se convocará un máster de restauración textil, fruto de un acuerdo con la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Comunidad de Madrid.

DIFICIL SITUACION ECONOMICA

En octubre de 2015, la Fábrica estaba abocada al concurso de acreedores, con una deuda de 6,3 millones de euros. Tras su reestructuración se ha logrado reducir esta cifra a 4,7 millones de euros, de los cuales 3,2 millones de euros corresponden al principal de la deuda bancaria. Se ha cumplido con los pagos, unos 248.486 euros, a la Seguridad Social; liquidado los impuestos atrasados, unos 163.137 euros, a la Agencia Española de Administración Tributaria.

En este sentido, Mayer destacó que la capacidad que se ha tenido para atraer inversiones ha hecho posible que la Real Fábrica de Tapices vuelva a vivir una "etapa de auge y sea de nuevo un referente europeo". Una inversión que ha repercutido en el mantenimiento de los puestos de trabajo, ya que se ha podido abonar los sueldos pendientes a sus trabajadores (562.000 euros) y en el fomento de empleo, se pasará de 36 trabajadores a casi 60 a final de año.

Para estabilizar los ingresos de la institución se han cedido algunos espacios para la celebración de actos, una iniciativa que ha generado unas ganancias de más de 400.000 euros solo desde el pasado mes de mayo. Por la venta de servicios tradicionales, como fabricación y restauración de tapices y de alfombras, fabricación de reposteros, y limpieza y mantenimiento textil, en el 2016 se obtendrán 465.413 euros.