El Gobierno francés niega que Renault haya cometido fraude

La ministra gala de Ecología, Ségolène Royal, indicó hoy que las pruebas de contaminación efectuadas en Francia tras el escándalo de Volkswagen han constatado que se han sobrepasado las normas de emisiones de CO2 y de óxido de nitrógeno en Renault y dos marcas extranjeras, pero que no se ha constatado fraude.

Al término de una reunión de la comisión técnica independiente, la ministra precisó a los periodistas que ni Renault ni las otras marcas examinadas, salvo Volkswagen, utilizaron un programa de trucaje.

Royal señaló que, hasta el momento, se han analizado 22 vehículos, de los 100 que prevén examinar, y añadió que los registros efectuados hoy en diversos locales de Renault no están relacionados con esos exámenes.

DESPLOME DE SUS ACIONES EN LA BOLSA

Las acciones de Renault se han desplomado más de un 20% a mitad de la sesión en la Bolsa de París, después de que se supiera que la justicia francesa ha registrado varias sedes del grupo automovilístico francés.

La caída de los títulos se produce después de que el sindicato CGT informara de que agentes de la Dirección General de la Competencia, del Consumo y de la Represión del Fraude investigan los departamentos de "homologación y puesta a punto de los controles del motor". Según ese sindicato, las pesquisas podrían estar relacionadas con "las consecuencias del caso de los motores trucados de Volkswagen", informan los medios.

El desplome bursátil de Renault ha arrastrado también al segundo constructor francés, PSA Peugeot Citroën, cuyos títulos caían a media sesión más de un 8%. Los registros en Renault, informaron medios locales, tuvieron lugar en el centro de ingeniería de Lardy, el de tecnología de Guyancourt, la planta de Plessis-Robinson y su sede de Boulogne-Billancourt, todos en los alrededores de París.

Los agentes se incautaron de los ordenadores de varios responsables, siempre según el sindicato, ya que la dirección de Renault aún no se ha pronunciado públicamente sobre el caso, aunque se espera que difunda próximamente un comunicado.

El pasado septiembre se descubrió que el grupo alemán Volkswagen manipuló los programas informáticos de sus cientos de miles de sus automóviles diesel y gasolina, lo que ha desencadenado una ristra de procesos legales contra la compañía en distintos países en los que comercializa sus productos.

Tras ese escándalo, Renault anunció un plan de inversión de 50 millones de euros para reducir la diferencia entre las emisiones contaminantes de sus vehículos y su homologación en condiciones reales.

RENAULT DICE QUE NO HAY INDICIOS DE TRUCAJE EN SUS VEHÍCULOS

El constructor francés de automóviles Renault aseguró que no hay pruebas de "la presencia de un programa de trucaje" en sus vehículos, tras los primeros exámenes llevados a cabo por la Dirección General de la Energía y el Clima, dependiente del Ministerio de Ecología y Energía.

Al mismo tiempo, Renault confirmó en un comunicado que la Dirección General de la Competencia, el Consumo y la Represión del Fraude (DGCCRF) se personó en su sede social y en sus centros de Lardy y de Guyancort para "proceder a un complemento de investigación (...) que permita validar definitivamente los primeros elementos de análisis" de la comisión técnica independiente.

El comunicado es la primera reacción de Renault tras su desplome en la Bolsa de París (a las 13.40 sus acciones caían un 14% tras haber llegado a bajar más de un 20%), entre sospechas de un posible fraude en sus emisiones contaminantes similar al de Volkswagen.