El BBVA alerta contra el populismo, pues es "un viaje a ninguna parte"

El presidente del BBVA ha defendido la alternancia política en ayuntamientos y CCAA,pero ha alertado sobre el peligro de intentar aplicar propuestas basadas en el populismo. Declaraciones de Francisco González en la inaguración del curso El nuevo modelo ecónómico organizado por la Universidad Menenez Pelayo en Santander.

En el mismo foro el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, ha advertido también que realizar quitas en la deuda como pretende "Ahora Madrid" colapsaría el funcionamiento del ayuntamiento. El presidente del BBVA, Francisco González, ha alertado contra el peligro que supone el populismo para la recuperación efectiva y duradera de la economía española, pues es "un viaje a ninguna parte".

En su intervención en la inauguración de un curso de economía organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), González ha explicado que los resultados de las recientes elecciones municipales y autonómicas han reflejado el hartazgo de la gente de la crisis y de la corrupción.

"La alternancia política evita el enquistamiento y es buena", pero para que sea buena "es necesario que la alternativa también lo sea", ha recalcado González, que ha insistido en el peligro que suponen las "promesas inviables", que siempre terminan "pasando factura", sobre todo a los más débiles, que son los más vulnerables al populismo.

Pese a todo, aseguró que "el panorama político actual de España puede servir de estímulo para alcanzar acuerdos que regeneren de una vez la vida pública y devuelvan la confianza de los ciudadanos en las instituciones".

Y esto sería un gran paso para consolidar la recuperación y construir un marco de crecimiento "más eficiente y creador de más empleo, riqueza y bienestar", dijo, antes de mostrarse convencido de que "la sociedad española elegirá este camino".

En cuanto a la situación actual de la economía española, aseguró que el país ha pasado de ser visto como "un enfermo grave y un peligroso elemento de contagio para el resto de la zona euro" a "uno de los países que mejor ha hecho los deberes", explicó.

Y gracias a las reformas acometidas por el Gobierno, "España está en buenas condiciones para mantener una senda de crecimiento sostenido en los próximos años". "España ha conseguido retomar la senda del crecimiento sobre bases muy diferentes de las del modelo anterior", basado en la construcción, señaló.

MONTORO ADVIERTE QUE REALIZAR QUITAS EN LA DEUDA COLAPSARÍA LAS INSTITUCIONES AL NEGÁRSELE NUEVA FINANCIACIÓN

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, criticó las propuestas realizadas por algunos responsables de nuevos gobiernos municipales y autonómicos de impulsar quitas en la deuda pública y advirtió del riesgo de que se niegue financiación a futuro para las instituciones que avancen en esta línea, lo que supondría su colapso.

Así lo indicó durante su participación en el curso 'El nuevo modelo económico. Lecciones de la crisis', organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en el marco de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.

Montoro defendió la importancia de cumplir los compromisos con los acreedores, para hacer referencia a "todos estos programas políticos de voy a llegar y renegociar las deudas . No, lo que vas a renegociar es cómo pagas". "Si haces y propones quitas de deuda te van a negar la siguiente financiación", expuso el titular de Hacienda, quien agregó que "no vas a tener crecimiento económico".

En este sentido, apuntó que "si no tienes crecimiento económico para hacer frente a un volumen abultado de deuda, pues no es que no progreses, es que colapsas". Montoro recordó que en España ha habido un importante incremento de la deuda pública durante la crisis, en unos 30 puntos del PIB, un proceso en contraste con el proceso de desapalancamiento del sector privado.

Las razones del aumento de la deuda pública, indicó, han sido la necesidad de financiar el déficit público, que "se ha reducido pero sigue siendo alto"; que había que pagar la deuda comercial pendiente y, por último, el saneamiento bancario.