"A mí un cáncer no me retiraba", la historia de Laura Grande

"Me diagnosticaron un cáncer de pecho, inesperado totalmente, y joven"

"Me tocó, como digo yo, el pack completo: operación, quimio y radio"

deportes

| 19.10.2017 - 15:00 h
REDACCIÓN

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Campeona de Europa con España en 1993, a Laura Grande le diagnosticaron cáncer de mama cuando todavía era jugadora. "A mí un cáncer no me retiraba. Me retiraría cuando yo decidiera", se dijo. Y lo cumplió. La Federación Española de Baloncesto nos trae su historia.

A Laura Grande le diagnosticaron un cáncer de pecho hace siete años del que aún no tiene el alta pero al que hace tiempo le ganó la batalla. Con su gran ejemplo y con la “actitud” como receta vital “para todo en la vida”, la base encabeza las acciones que desde la FEB, centradas en la próxima jornada de Liga Dia, se van a llevar a cabo.

UN CÁNCER TEMPRANERO

Hablan de ellas, de su generación, como las que abrieron la puerta al gran momento del baloncesto femenino. Laura Grande, junto a las Blanca Ares, Mónica Messa, Carolina Mújica… fueron las primeras en ganar el primer -“e inesperado”- Campeonato de Europa para España allá por 1993. Para la recién llegada base, aquello fue uno de los mayores logros de su vida; por lo menos deportiva.

Porque nadie se podía imaginar que aquella jugadora, a sus veinte años, con su coleta recogiendo el pelo iba a disputar muchas finales y no todas en una cancha. “Me diagnosticaron un cáncer de pecho, inesperado totalmente, y joven. De hecho estaba todavía en mi carrera deportiva y supuso un golpe… pero bueno, los primeros cinco minutos. Después dije, a por ello, ya está como una cosa más”.

En el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, Laura Grande es un ejemplo desde su experiencia de vida para concienciar sobre una enfermedad que afecta en algún momento de sus vidas a una de cada ocho mujeres. Se ha querido unir la FEB a su ejemplo con una serie de acciones que se centralizarán en la jornada de Liga Dia de este fin de semana.

DOBLE CAMPEONA DE EUROPA

A sus cuarenta y… pocos, aún disfruta de este deporte; de encontrarse con jugadoras de su época, de poder jugar de vez en cuando… “Cada vez que voy a una competición bien sea como el Open Day de la Liga Dia de hace unas semanas, me da envidia. Creo que ese gusanillo no me lo voy a quitar en toda la vida”, reconoce.

Doble campeona de Europa de clubes con el Godella, campeona de Europa con España y con varios títulos domésticos fue cuando estaba jugando en su tramo final cuando le diagnosticaron el cáncer. “Me noté un bulto. Ni te lo planteas. En la siguiente revisión que tuve, al de seis meses, lo que era un fibroadenoma ya era un carcinoma ductal infiltrante", dice.

"SE ME EXTENDIÓ AL BRAZO"

"Tuve la mala suerte, encima, de que se me extendió por el brazo y me tuvieron que quitar la cadena linfática. Automáticamente, el riesgo aumenta. Me tocó, como digo yo, el pack completo: operación, quimio y radio”, resume con una sonrisa en la cara.

Destaca, hasta sorprende, la forma de afrontar la enfermedad. “Me considero una persona fuerte, muy positiva. Me ha hecho para momentos duros, llevarlos de una manera muy natural”, habla Grande que cree que el baloncesto la ha ayudado a encarar todo mejor: “Esa disciplina que te inculca el deporte, esa lucha constante, el reponerte de lesiones te ayuda, en mi caso por lo menos me ayudó mucho”.

MIEDO PERO SIN MIEDO

Para Laura Grande la actitud es lo primordial siempre. “Te enfrentas a algo totalmente desconocido, hay un momento en el que te enfrentas a que te puedes morir, eso es así. Ese momento es muy duro y realmente la gente tiene miedo, como yo lo he pasado. Por eso creo que te viene bien hablar con gente que ya lo ha pasado para ver que hay gente que lo ha pasado. Hoy en día el cáncer de mama, yo lo llamó el cáncer bueno, porque tiene una tasa de curación muy elevada”, apunta mientras expone un punto que suele ser importante.

“De las tres semanas entre sesión y sesión de quimio, la primera estaba muy cansada pero iba al gimnasio las otras dos, ya con la radio decidí que yo empezaba a jugar. Lógicamente, con la medicación cogí diez kilos, se me cayó el pelo, tuve el ‘momento peluca’ como todo el mundo que pasamos esta enfermedad y luego me di cuenta que era una tontería, llegaba al vestuario y qué iba a hacer con mi peluca. Así que nada, peluca e iba con un pañuelo”.

PREVENCIÓN Y MÁS PREVENCIÓN

Sin ser uno de los “malos” sí es un cáncer muy extendido y que se puede prevenir por lo que Grande recomienda “asistir a las revisiones periódicas que muchas veces en la vorágine del día o por pereza nos suele costar. Es fundamental y sobre todo a partir de determinadas edades”.

Laura Grande ya ha recorrido la mayor parte de ‘este viaje’. “Todavía no tengo el alta y me quedan tres años, me voy a ir a los diez años de tratamiento. Pero bueno, lo llevo bien; lo que tenga que venir va a venir, no puedo hacer nada… ósea que actitud, actitud totalmente”, explica antes de ejemplificar lo que es para ella esa ‘actitud ante la vida’.

“Me lo diagnosticaron en verano, me operé en junio y tenía contrato firmado con el equipo, me dieron la oportunidad de rescindir y yo les dije que no, que yo iba a terminar jugando la liga y que a mí un cáncer no me retiraba, que yo me retiraba cuando yo lo decidiera… y lo cumplí”.