Las deudas con el fisco italiano empañan la fiesta de cumpleaños de Maradona

deportes

| 29.10.2010 - 13:33 h
REDACCIÓN

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Diego Armando Maradona no celebrará finalmente mañana su 50 cumpleaños sobre el césped del estadio San Paolo de Nápoles (sur de Italia) ya que sus problemas con el fisco, al que debe 37 millones de euros, dificultan una posible visita del astro argentino a Italia.

A pesar de que en los últimos meses se barajaba la posibilidad de que "El Pelusa" se calzara de nuevo las botas de fútbol para jugar un partido benéfico con algunos de sus viejos amigos en Nápoles, su deuda con el fisco italiano parece que le ha hecho pensarse dos veces la visita.

La última vez que pisó el país, la Guardia de Finanzas (la policía financiera italiana) le requisó los pendientes que llevaba durante su estancia en una clínica de adelgazamiento en el norte de Italia para saldar parte de la deuda.

Uno de ellos fue subastado y vendido el pasado mes de enero por 25.000 euros al futbolista del Palermo Fabrizio Miccoli.

El posible regreso por su 50 cumpleaños puso sobre aviso a las autoridades italianas y Equitalia, la empresa pública que se encarga de recaudar los impuestos en Italia, ya recordó en septiembre que "la cantidad que Maradona debe al Fisco es dinero que debe a todos los italianos".

Una deuda que asciende casi a 37 millones de euros y que se ha ido acumulando durante años debido al impago del impuesto de las personas físicas IRPF durante la segunda mitad de la década de los años 80, cuando jugaba en el Nápoles, y a los intereses que hace que aumente casi tres mil euros diariamente.

Además de los pendientes, las autoridades italianas también le confiscaron en 2006 un reloj de la marca Rolex valorado en 11.000 euros aprovechando una de las visitas que realizó al país.

Quizás por todo ello, Maradona ha decidido posponer su retorno a la ciudad en la que jugó desde 1984 hasta 1991 y en la que vivió tanto éxitos deportivos como uno de los períodos más oscuros de su biografía.

Además de ganar dos títulos de Liga, una Copa Italia, una copa Uefa y de convertirse en icono de toda una generación, el final de la década de los ochenta supuso uno de los momentos más difíciles en la vida del "10".

Los numerosos escándalos y un positivo por cocaína en un control antidopaje después de un partido frente al Bari le hicieron abandonar Italia en 1991.

Sin embargo, sus excesos no han mermado el amor que le profesa la ciudad napolitana, un verdadero santuario dedicado al futbolista.

Sin su presencia en el campo pero con el recuerdo de los años que militó en el Nápoles, sus seguidores han preparado una peculiar celebración que, bajo el nombre de "Maratón Maradona", incluye la exposición de un cabello de "El Pelusa", una figura de cartón-piedra a tamaño natural y la exposición de una figurita de Belén con su rostro.