Gómez Noya: "No se me olvidan los años duros"

"No le guardo rencor a nadie"

Gómez Noya

deportes

| 15.09.2017 - 16:04 h

Efe

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El español Javier Gómez Noya, único quíntuple campeón del mundo de la historia del triatlón, que el domingo gano el Mundial de 70.3 (de medio Ironman), podría ponerle la guinda a otro año sensacional si consigue arrebatarle el título a su compatriota Mario Mola.

El circuito de la Gran final no le gusta mucho, ¿no?

No, el circuito a mí personalmente no me gusta. A mí me parece peligroso y habrá que tener mucho cuidado de no caerse. Además, en la 'familiarización' íbamos en una caravana de coches en la que no se podía ver nada.

Normalmente es uno de sus grandes rivales, pero, en esta ocasión, la presencia del inglés Jonathan Brownlee le puede venir bien, ¿no?

Sí. Pero primero tenemos que nadar todos y ver dónde estamos al salir del agua. Evidentemente, me gustaría nadar delante; y, obviamente, buscar una escapada. Esto no es un secreto, porque todo el mundo sabe que es el tipo de carrera que me interesa a mí. Igual que todos sabemos el tipo de carrera que le interesa a Mario.

Entonces, Jonathan, en ese sentido, sería un buen aliado, igual que muchos otros. Pero eso sobre el papel. Luego hay que ponerse ahí, a ver cómo va la cosa después de la natación.

¿Qué papel puede hacer Iván Raña en la prueba de este sábado?

No sé. Tendrás que preguntárselo a él (ríe). El director técnico y él sabrán si viene a hacer su carrera; o a ayudar.

Después de Rotterdam, lo más gordo que le quedaría antes de acabar la temporada sería el 70.3 de Bahrein, en noviembre, ¿no?

Sí. Lo más gordo y lo único. Después de esto descansaré, para recargar las pilas y luego hacer un buen bloque de entrenamientos, para preparar Bahrein, que es una carrera muy plana, que no se adapta muy bien a mis características; pero que quiero hacer bien.

Y el año que viene, ya al Ironman, de cabeza y a tope.

Yo creo que sí (ríe). Creo que el año que viene me centraré algo más en la larga distancia.

¿Y ya se puede pensar en ganar el Ironman de Kona (Hawai, EEUU) el próximo año? ¿O sería muy pronto?

Hombre, primero vamos a pensar en intentar hacerlo (ríe). Y luego veremos qué opciones llevo. Hay que ser realista. Si me veo con opciones, por supuesto que voy a intentar ganar. Pero me falta mucha experiencia, me falta probarme en esa distancia; así que hablar de ganar o ganar es aún muy prematuro.

No pocos consideramos sus logros casi a la altura de los de Rafa Nadal o Pau Gasol. ¿Es usted quizá el más importante, de entre las figuras del deporte español, que menos reconocimiento recibe?

Hombre, yo practico el triatlón. No hago tenis, ni juego al baloncesto. Por eso, en ese sentido, tiene menos repercusión que lo que hacen estos otros grandes deportistas.

Pero eso ya es cuestión de que lo valore cada uno. Yo estoy muy contento con mi papel, muy orgulloso de mis logros. Y ya hace tiempo que me da más igual salir más o menos en la prensa y esas cosas. Cuando se habla de mí, pues estupendo, encantado. Y si no se sigue tanto el triatlón, pues tampoco me voy a preocupar.

Con el palmarés que usted presenta, ¿alguna vez se acuerda de lo duros que fueron aquellos años en los que no lo querían dejar competir (a causa de una valvulopatía aórtica congénita)?

Sí, hombre. Eso ya no se te olvida, porque fue una época de mi vida muy dura, en la que aprendí muchas cosas también. Está ahí, pero siempre intento sacar las partes positivas. Eso es algo que me hizo muy fuerte. Y eso se nota ahora, a la hora de competir.

¿Le guarda rencor a alguien, por todo aquello?

No. No le guardo rencor a nadie. Cada uno definió muy claramente dónde estaba; e hizo lo que hizo. Y, en ese sentido, no tengo ningún rencor. Tengo cosas más importantes en las que pensar y por las qué preocuparme.