El Real Madrid supera con comodidad al Fuenlabrada

  • Torneo de la Comunidad de Madrid
  • Se han presentado los cuatro fichajes blancos ante los aficionados madrileños
Baloncesto, Real Madrid- Fuenlabrada
Baloncesto, Real Madrid- Fuenlabrada |Archivo

El Real Madrid ha vencido al Baloncesto Fuenlabrada (62-81) en el partido inaugural de la XXVIII edición del Torneo de la Comunidad de Madrid, que se alargará hasta el próximo martes, y que además de la presentación de los cuatro fichajes blancos ante los aficionados madrileños, a los de Pablo Laso les sirvió para ultimar su preparación de cara a la Supercopa de España que el próximo viernes les enfrentará al Barcelona Regal.

El choque comenzó con dominio fuenlabreño que endosaron un parcial inicial de 9-0 a los blancos, que lograron contener la salida del rival para mantenerse dentro del partido tras el final del primer cuarto (22-15), donde el Fuenlabrada anotó con una facilidad inusitada, mientras que los blancos cometieron muchas imprecisiones en sus combinaciones.

Sin embargo, el Real Madrid retomó el pulso al partido e hizo valer su supuesta superioridad y fue recortando la distancia. Con la muñeca de Rudy Fernández y con la dirección y anotación de Jaycee Carroll, consiguió incluso dispararse en el marcador. En las filas del Fuenlabrada, sorprendió los pocos minutos que Fisac dejó en cancha a sus dos jugadores más inspirados, Mainoldi y Cortaberría, que al descanso se marcharon con diez y siete puntos, respectivamente.

Con el 33-39 para los 'merengues' en el luminoso, arrancó el segundo acto donde el tercer cuarto sirvió para que el Real Madrid se disparara definitivamente en el marcador. Los de Fuenlabrada, desafortunados de cara al aro y con Kirk Penney desacertado y notando la ausencia de Gustavo Ayón, bastante tenían con taponar la hemorragia defensiva.

Por su parte, los de Pablo Laso elevaron el nivel de su juego en ataque. La cara fue para Jaycee Carroll, que demostró por qué durante las dos últimas temporadas ha sido el máximo anotador liguero, mientras que la cruz se la llevó un Carlos Suárez al que todavía se le notó quizás moralmente renqueante por su ausencia del Eurobasket.

El cuarto y último cuarto arrancó con un 46-62 a favor del Real Madrid, que hacía presumir la victoria blanca. En los minutos finales, ambos conjuntos se dejaron llevar por la inercia del choque. Tan sólo algunas jugadas de Mirotic, de los más aclamados por la grada, Penney, Llull o Sene levantaron al espectador de su asiento, en un epílogo sin emoción.