El Real Madrid celebra la gran fiesta por el título de los 100 puntos y 121 goles

Esperanza Aguirre Y Ana Botella reciben este lunes al Madrid por el título de Liga

deportes

| 14.05.2012 - 08:41 h
REDACCIÓN

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La afición del Real Madrid llenó el estadio Santiago Bernabéu en una noche de fiesta, con la goleada al Real Mallorca y la celebración del trigésimo segundo título liguero, que disfrutó al máximo sin parar de dedicar cánticos entre los que dejó un mensaje a Gonzalo Higuaín: "Pipa quédate, Pipa quédate".

José Mourinho ha reiterado su confianza en una conversación privada con Higuaín. La directiva no quiere traspasarlo y exige la cláusula. Y la afición volvió a hablar claro. En nada influye las negociaciones de su entorno con el PSG, ni que el 'Pipita' no afirme públicamente que quiere seguir en el Real Madrid, los seguidores blancos volvieron a darle todo su cariño. Ovacionar cada jugada que realizó. Y cantarle sin cesar: "Pipa quédate, Pipa quédate".

Fue el cántico de la noche en un ambiente de gran fiesta que invitó a los aficionados que siempre llevan la voz cantante a no solo nombrar a José Mourinho, como es habitual (esta vez con aplausos del resto de la grada), si no a corear también el nombre de los integrantes del cuerpo técnico. Algo inédito en el Bernabéu.

HIGUAÍN

El público despidió en pie a Higuaín cuando fue sustituido. Una ovación cerrada en la que se inició una avalancha de emociones para el delantero argentino. En la celebración, cuando le tocó el turno de palabra, dejó un mensaje con sabor a despedida. Desaprovechó la oportunidad perfecta para asegurar su continuidad. Dispara los rumores.

El Bernabéu se visitó de blanco. La campaña del club fue un éxito y los aficionados acudieron enfundados con la camiseta de su equipo. Durante el partido los cánticos más sonados fueron dedicados a Iker Casillas, Cristiano Ronaldo y José Mourinho. A la conclusión del encuentro el césped se cubrió con una lona blanca y las 32 copas de liga conquistadas se exhibieron con una luz en un estadio que quedó a oscuras.

La primera sorpresa fue la aparición del tenor Placido Domingo, madridista de corazón, que cantó con la camiseta del Real Madrid el himno del centenario ante 83.000 espectadores entregados. "A por la Liga 33 y la 'Décima' Copa de Europa", aseguró en su despedida marcando los retos de la próxima temporada.

Uno a uno fueron saliendo todos los jugadores. Primero la representación de la cantera, futbolistas que han entrenado o debutado este año con el primer equipo como Fernando Pacheco, Jesé Rodríguez, Álvaro Morata, Joselu, Mandi, Nacho Fernández y Andy. Luego salieron uno a uno los 23 integrantes de la primera plantilla. El Bernabéu coreaba el nombre de cada uno y le dedicaba un cántico.

Especial fue la salida de Cristiano, con una bandera blanca y un escudo gigante del Real Madrid, que señaló con muestras de cariño. Como el de su camiseta. Estuvo muy activo en la celebración. Bromista en todo momento y cerca siempre de sus íntimos: Marcelo y Pepe.

La afición dedicó silbidos al presidente Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en el momento en el que se anunció la entrega de la copa. En el palco de honor hubo abrazos de Florentino Pérez, presidente del club, a todos los jugadores. Dos especiales. Uno a Higuaín, con palmada cariñosa en la cara incluido, y el más largo al técnico José Mourinho. "Fue un placer estos tres años en el Bernabéu con vosotros, una ilusión muy grande. Cuanto más ganemos mejor, por eso el próximo año tendremos la misma mentalidad porque los jugadores queremos ganar con vuestra ayuda mucho mejor", manifestó Cristiano Ronaldo.

El micrófono pasó de jugador en jugador. Pepe agradeció el apoyo en sus momentos difíciles. "Es un placer grande para mi poder ser parte de esta familia madridista. Agradezco mucho a vosotros el apoyo que siempre me ha dado y a mi familia que ha estado siempre de mi lado. Espero poder lograr muchos títulos para celebrar en este estadio tan lindo".

La fiesta terminó con la vuelta de honor, los capotazos de Sergio Ramos en una tradición que heredó de Raúl González y fuegos artificiales que fueron el colofón a una noche blanca en el Bernabéu.