El mejor nadador de la historia dice adiós

Phelps

deportes

| 06.08.2012 - Actualizado: 17:13 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

Michael Phelps, el mejor nadador de la historia, dijo hoy adiós en la piscina olímpica de Londres 2012, después de haber ganado en la capital británica cuatro medallas de oro y dos de plata.

El nadador nacido en Towson, en el condado de Baltimore (Maryland) hace 27 años, deja la capital británica con 22 preseas entre Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012, dieciocho de oro, dos de plata y dos de bronce.

El atleta con más títulos en unos mismos Juegos, ocho en la capital china, y con mayor número en total se despidió emocionado y con humildad, portando una pancarta junto a sus compañeros del relevo de estilos, Matthew Grevers, Bredan Hansen y Nathan Adrian, con los que compartió su último título, una pancarta en la que se podía leer "Thanks London" (Gracias Londres).

Phelps comenzó a nadar de niño en el Centro Acuático de Baltimore, siguiendo los pasos de una de sus hermanas mayores, Whitney, que formó parte del equipo de natación de su país en los Mundiales de 1995.

Desde 1997, cuando tenía solo 12 años, se entrena de la mano de Bob Bowman, que enseguida vio en ese niño que ya había batido un récord nacional de edad a los 10 años unas grandes cualidades para competir en los cuatro estilos y que le trató como a un hijo.

Enseguida formó parte del equipo americano de natación y en Sydney 2000 fue, con 15 años, el nadador más joven en representar a su país en una competición olímpica.

Un año después ganaría su primera medalla en un Mundial en Fukuoka (Japón), un título que dice es el que mejor recuerdo le trae a la memoria por todo lo que tuvo que trabajar para lograrlo.

En 2003 explotó en los Mundiales de Barcelona con cuatro oros en los 200 y 400 estilos, los 200 mariposa y los 4x100 estilos.

Al año siguiente ganó su primer título olímpico en la capital griega, donde sumó seis oros, en los 200 estilos y 400 estilos, los 100 y los 200 mariposa, y dos bronces en el 200 libre y el relevo 4x100.

Allí dio una paso importante hacia lo que sería el gran hito de su carrera: superar las siete medallas de oro que tenía su compatriota Mark Spitz desde Múnich en 1972.

En la capital de China subiría hasta ocho veces a lo más alto del podio, convirtiéndose junto al jamaicano Usain Bolt en el atleta de esos Juegos y dejando para el recuerdo carreras inolvidables como el 4x100, cuando Jason Lezak le quitó al francés Alain Bernard el título en la última brazada, o cuando Phelps batió de la misma forma al serbio Milorad Cavic en los 100 mariposa en la que era la séptima medalla.

En los Mundiales de Roma lograría cinco medallas de oro y una plata y en los de Shanghái del año pasado cuatro oros, dos platas y un bronce.

En los últimos ocho días en la capital británica, Michael volvió a ser el mejor cuando muchos daban como favorito a su compatriota Ryan Lochte, una año mayor que él y su gran rival en la última etapa de su carrera, o, mediada la competición, al francés Yannick Agnel.

Michael siempre ha estado muy unido a su madre y a sus dos hermanas mayores, que le han acompañado a lo largo de las cuatro competiciones olímpicas en las que ha participado.

Tras recoger una medalla y bajar del podio, el nadador siempre se dirige a donde están ellas para celebrarlo con su familia y entregar el ramo de flores a su madre o alguna de sus hermanas.

El tiempo que pasa en Baltimore lo emplea en ver la televisión e ir al cine, y, por supuesto, en entrenar.

A partir de ahora podrá cumplir su sueño: viajar. Phelps afirmó que durante los últimos años Bowman y él han recorrido el mundo y solo conocen piscinas y hoteles, por lo que una vez retirado quiere conocer el mundo tal y como es.