Aganzo da al Rayo Vallecano carácter ganador

Fue el gran protagonista de la tarde

deportes

| 09.10.2010 - 17:04 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El Rayo Vallecano de José Ramón Sandoval recuperó la senda de la victoria goleando a un Villarreal B que se vio superado por un conjunto madrileño que tuvo que esperar hasta la segunda mitad para anotar los tres goles. David Aganzo, con dos goles, fue el gran protagonista de la tarde. El Rayo, con la valentía de su técnico, sigue alegrando al público de Vallecas.

Aguantó el campo las más de 16 horas de lluvia ininterrumpida que cayeron sobre Madrid y esto fue suficiente para que Rayo y Villarreal B jugaran como más les gusta, rápido y por abajo.

Tuvo la primera el Rayo, mejor posicionado sobre el césped, pero David Aganzo, al que un pase del argentino àscar Trejo dejó solo ante Vicente Flor, envió el esférico al lateral de la portería amarilla.

Los de Javi Gracia buscaban sus opciones a la contra con Iago Falqué como referencia pero el Rayo, dominador en los primeros compases, tuvo otra oportunidad por medio de Coke, pero su disparo, tras un rechace, se fue a pocos centímetros de la meta castellonense.

La lluvia no daba tregua y bajo el agua estuvieron más cómodos los locales. Casado rozó la escuadra y Borja García el gol olímpico pero no supieron llevar al marcador su dominio y se llegó al descanso con el empate a cero inicial.

Salió mejor el Villarreal B en el segundo tiempo y, por medio de su capitán, Marcos Gullón, intentó inquietar la meta de Cobeño pero el jugador más peligroso sobre el campo fue Aganzo, que reclamó penalti por un agarrón que Piñeiro Crespo no pitó.

Intentaba el filial amarillo estirar sus líneas y fue en este momento cuando el Rayo golpeó. Javi Fuego, de falta desde la frontal, batió a un Vicente Flor que pudo hacer más por detener el disparo del asturiano.

Pudo sentenciar el Rayo dos minutos después pero Amaya, desde la frontal del área pequeña, remató al larguero el que pudo ser el segundo de los de José Ramón Sandoval.

El Villarreal B acusó el golpe y el Rayo, a la contra, podía aumentar su ventaja. No tardó Aganzo en hacerlo al culminar, tocando suavemente por encima de Flor, un contragolpe conducido por Trejo, que cedió para que el punta rayista marcara el segundo.

Funcionaba el ataque de los locales y, bajo palos, Cobeño evitó el primero de los castellonenses al despejar un cabezazo de Facundo desde la frontal del área pequeña.

A pesar del resultado el Rayo no bajó el ritmo y, gracias a ello, forzó la expulsión de Jaume Costa por doble amonestación y el penalti, inexistente en este caso, de Kiko sobre Aganzo, que se encargó de convertir la pena máxima en el 3-0.

Rayo y Villarreal B no renunciaron, a pesar del resultado, al ataque, pero el marcador no se movió hasta el pitido final, que certificó el sexto triunfo vallecano en siete partidos.

Tras esta victoria, el Rayo se mantendrá, una semana más, en lo alto de la clasificación de Segunda mientras que el Villarreal B deberá esperar al partido ante el Celta para lograr su cuarto triunfo de la temporada.

- Ficha técnica:

3. Rayo Vallecano: Cobeño; Coke, Amaya, Borja Gómez, Casado; Armenteros, Movilla, Javi Fuego (Rafa García, m.76), Borja García (Míchel, m.70); Trejo (Piti, m.78) y Aganzo.

0. Villarreal B: Vicente Flor; Mario (Dutra, m.66), Truyols, Kiko, Jaume Costa; Natxo Insa (Mano, m.66), Marcos Gullón, Iago Falqué, Facundo Coria; Marcos García y Airam.

Goles: 1-0. Javi Fuego, min.58; 2-0. Aganzo, min.64; 3-0. Aganzo, min.83.

Árbitro: José Ramón Piñeiro Crespo (colegio asturiano). Expulsó a Jaume Costa por doble amonestación (m. 35 y 80) y amonestó a Antonio Amaya (m.4) y Javi Fuego (m.20) por el Rayo Vallecano y a Natxo Insa (m.22) por el Villarreal B.

Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de Segunda división disputado ante unos 8.000 espectadores. El terreno de juego aguantó en buenas condiciones a pesar de la persistente lluvia caída sobre la capital.