84-70. El Real Madrid pierde ante el Khimki en el debut en la Euroliga

Al Madrid le faltó defensa y rebote. Llull anotó 20 puntos

Laso: "Fue una buena lección para aprender desde el primer día"

deportes

| 16.10.2015 - 22:28 h
REDACCIÓN

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El Khimki ahondó en la herida del Real Madrid (84-70), que no consigue salir de la crisis de juego y resultados en la que se encuentra sumido desde la pretemporada tras ser apabullado por los rusos en la primera jornada de la Euroliga.

Al equipo de Pablo Laso le volvió a faltar la alegría de la pasada temporada, ya que no tuvo la oportunidad de correr en ningún momento, ni superar a los hombres altos del equipo ruso -Todorovic, Augustine y Davis-, que dominaron el rebote a su antojo en ambas zonas.

APARECE RUDY

Pareció faltarle fondo de armario al Real Madrid, algo que le sobra a la escuadra entrenada por el legendario lituano Rimas Kurtinaitis, que presentó sus credenciales al título con un equipo que asusta por su profundidad y versatilidad.

Le costó entrar en el partido al actual campeón de la Euroliga, que únicamente anotaba de tres y no metió su primera canasta de dos puntos hasta pasados más de cinco minutos de partido.

Rudy Fernández, que acabó muy renqueante el pasado Europeo, fue el único que pareció metido en el partido desde el salto inicial, tanto en defensa como en ataque, ya que fue el máximo anotador de su equipo en el primer cuarto con siete puntos. En cambio, Reyes estuvo muy desacertado y se cargó pronto con personales, por lo que tuvo que ser sustituido.

La raza del mexicano Gustavo Ayón sostuvo al equipo blanco, pero el cansancio hizo mella y los rusos se marcharon al final del cuarto con una ventaja de siete puntos (21-14). Laso cortó por lo sano y en el segundo cuarto puso en liza a los noveles -Doncic, Hernangómez, Thompkins-, junto a Carroll y Rodríguez.

Laso cortó por lo sano y en el segundo cuarto puso en liza a los noveles -Doncic, Hernangómez, Thompkins-, junto a Carroll y Rodríguez. Hernangómez luchó como un jabato y, aunque recibió algún correctivo, incluido un tapón, anotó cuatro puntos en los primeros minutos.

No obstante, el Madrid no podía controlar a los hombres altos del Khimki, en particular a Augustine, que estuvo imparable con diez puntos y siete rebotes, mientras el montenegrino Todorovic sumaba otros ocho.

SHVED, EL MEJOR PAGADO DE EUROPA

La entrada de Shved, el jugador mejor pagado de Europa y que proviene de la NBA, también fue providencial para los locales, ya que anotó en pocos minutos dos canastas de dos y un triple. El Khimki se fue al descanso con una clara ventaja (43-32), pero los blancos lograban salvar hasta entonces los muebles y nada estaba perdido.

Salieron a por todas los pupilos de Laso en la reanudación y tras un parcial de 5-0 con dos canastas del Maciulis obligaron a Kurtinaitis a pedir tiempo muerto con cara de muy pocos amigos.

Pero todo fue un espejismo, ya que los rusos se marcharon de nuevo en el marcador con dos triples, uno de ellos del incombustible veterano Monia (10 puntos), ante el que Reyes no tuvo apenas nada que hacer.

Por si fuera poco, decidió entrar en juego Rice, el verdugo del Madrid en la final de Milán en 2014, que con una entrada y un robo a Llull obligó al técnico blanco a pedir tiempo muerto, ya que la sangría ya era considerable (58-43). Sólo Maciulis, que venía de disputar un magnífico Europeo con su selección, se salvaba de la quema en tierras rusas.

LLULL, 20 PUNTOS

El último cuarto arrancó con un desventaja que no parecía insalvable (61-49), aunque el milagro parecía difícil a la vista del juego desplegado por los madridistas. La energía de Llull, máximo anotador del partido con 20 puntos, permitió al equipo de Laso reducir a ocho puntos la distancia, pero de nuevo reapareció Shved, quien con una canasta de dos y un triple frenó la contraofensiva visitante.

La puntilla la puso Todorovic (15 puntos y ocho rebotes, cuatro de ellos en ataque), que demostró todo el talento que lleva dentro en el rebote ofensivo, pese a tener delante a Nocioni, que intentó frenarle a fuerza de estopa y terminó el partido sin tirar a canasta.

El campeón comenzó con derrota la Euroliga en el Grupo A y alargó a cuatro la racha de partidos perdidos, lo que incluye la Supercopa Endesa, el amistoso ante los Boston Celtics y el primer partido de liga frente al Valencia Basket. Como curiosidad, los dos técnicos que se sentaban hoy en los banquillos militaron en el mismo equipo como jugadores del Real Madrid.