3-1. Granero guía al líder a la remontada

Granero: "Hicimos un partido completo en segundo tiempo"

Carru Madrid (Carru Madrid)

deportes

| 28.01.2012 - 23:31 h
REDACCIÓN

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Un completo partido de Esteban Granero guió al Real Madrid a la remontada ante el colista, el Real Zaragoza, y despertó al líder de la resaca de clásicos para conseguir un triunfo que le mantiene como sólido líder (3-1).

La presencia de Granero titular por un centrocampista defensivo es algo más que un simple cambio. José Mourinho contempla la posibilidad de juntar en la medular a futbolistas de toque. Salir a dominar partidos sumándolo a su habitual fútbol vertical. Ante el colista el 'pirata' se reivindicó. Fue el comandante. Con licencia para mandar incluso en el lugar de Xabi Alonso.

Fue una primera parte fría. Desangelada. Entre la asimilación de una nueva eliminación ante el Barcelona y el cansancio que dejó la alta intensidad del clásico copero del Camp Nou. José Mourinho tenía agradecimientos pendientes. Los cumplió con Altintop y Carvalho, que desestabilizaron una defensa que añoró el liderazgo de Sergio Ramos.

El líder quiso ganar al colista con la ley del mínimo esfuerzo y recibió un castigo inicial. Solo Granero mostraba hambre de éxito. Disfrutando de un momento en el que Mourinho deposita en él su confianza tras meses de un ostracismo injustificado.

Se estrenaba un trotamundos como Aranda en la delantera del Real Zaragoza. Sacó los colores a Carvalho. Fuera de forma, sin velocidad para ir al corte, falto de confianza. Un error de concentración de Marcelo en el saque rápido de una falta lo aprovechó Aranda que sirvió el gol a Lafita. El mismo jugador que firmaba la sorpresa en el Bernabéu la pasada temporada cuando el Real Madrid se dejó llevar sin nada en juego.

El presente es bien distinto. Sin licencia para el fallo si quiere mantener el colchón de cinco puntos con el Barça, el Real Madrid estaba obligado a reaccionar. En un momento bajo de Xabi Alonso, algo tocado físicamente por jugar todo, fue Granero quien peleó y construyó. Hizo el trabajo defensivo que habitualmente aportan figuras como Lass o Khedira y le añadió además limpieza en la construcción. Faltaba que los de arriba se enchufaran.

Cristiano buscaba explicaciones a dos faltas que no encontraron puerta, Benzema perdonaba un cabezazo y no colaboraba en la presión, Özil comenzaba a inquietar y fue Kaká el que igualó el partido. Desaparecido hasta ese momento. Reapareció con un balón peinado que a punto estuvo de superar a Roberto y perdonando por un mal bote una clara ocasión desde el punto de penalti con todo a su favor. Se quitó la espina a los 32 minutos. Un pase entre líneas de Carvalho de larga distancia encontró la endeblez defensiva maña. El brasileño definió bien en el mano a mano.

No supo sacar provecho el Zaragoza de los desajustes defensivos madridistas. Hasta Obradovic cerró el primer acto con una subida que no tapó Altintop y que perdonó Aranda rematando solo. El Real Madrid necesitaba subir de marcha y Mourinho reactivo a sus futbolistas en el descanso.

No le hizo falta llegar a la quinta pero un poco más de actitud en la reanudación fue suficiente. Un par de subidas de los laterales en un minuto mostraron el cambio de mentalidad. Un disparo blando de Granero. El resto lo hizo Özil y su magia. Regaló el tanto a Cristiando Ronaldo, que daba la vuelta al marcador en posición dudosa. Y marcó el tercero en una bella de jugada de equipo. Punto y final del partido en el minuto 56.

El partido de Granero permitió descansar a Xabi Alonso, pudieron marcar Callejón y Postiga, en dos buenas intervenciones de Roberto y Casillas, y se lesionó Marcelo mientras el Bernabéu juzgaba a Mourinho. Esta vez su nombre no fue silbado cuando el fondo lo coreó a falta de cinco minutos para el final. El resto de la afición guardó silencio.

- Ficha técnica:

3 - Real Madrid: Casillas; Altintop, Carvalho, Pepe, Marcelo; Xabi Alonso (Lass, m.62), Granero, Özil; Kaká (Callejón, m.67), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín, m.72).

1 - Real Zaragoza: Roberto; Lanzaro, Da Silva, Paredes, Obradovic; Dujmovic, Apoño, Rúben Micael (Helder Postiga, m.55), Luis García (Abraham, m.74); Lafita y Aranda (Barrera, m.67).

Goles: 0-1, m.10: Lafita. 1-1, m.32: Kaká. 2-1, m.49: Cristiano Ronaldo. 3-1, m.56: Özil.

Árbitro: Iturralde González (colegio vasco). Amonestó a Cristiano (63) por los locales, y a Paredes (25) y Apoño (44) por los visitantes.

Incidencias: encuentro correspondiente a la vigésimo primera jornada de Primera División, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de 67.000 espectadores.

GRANERO: "HICIMOS UN PARTIDO COMPLETO EN EL SEGUNDO TIEMPO"

Esteban Granero, centrocampista del Real Madrid, dijo al final del partido ante el Real Zaragoza que "el equipo hizo un gran partido especialmente en el segundo tiempo".

"El Zaragoza no es un equipo más, nos lo puso difícil", subrayó Granero, quien aclaró que es cierto que el equipo siempre remonta en el Bernabéu, pero "remontar no es una monotonía, encajamos un gol por culpa nuestra, tenemos que estar más atentos, hicimos un partido completo en la segunda parte", dijo Granero en Canal Plus.

Miguel Pardeza, portavoz del club: "Granero está jugando bien, está rindiendo. Estamos en un trabajo de larga duración, con el objetivo de conservar la distancia y si es posible aumentarla".

TREGUA EN EL BERNABEU

La imagen ofrecida por el Real Madrid en el Camp Nou, donde se mostró superior al Barcelona y estuvo a un paso de lograr la supervivencia en la Copa del Rey, animó al público del Santiago Bernabeu a conceder una tregua a su preparador, el portugués Jose Mourinho, que ya no escuchó pitos de la grada.

La normalidad regresó al recinto blanco. Las agitación vivida en el encuentro ante el Athletic, justo después de la derrota del Real Madrid ante el equipo azulgrana en el choque copero de ida (1-2), apenas existió con la visita del Zaragoza.

El partido contra el equipo de Manolo Jiménez fue un 'bajón' en el trayecto competitivo madridista, que vivió uno de sus 'picos' más altos el miércoles. Fue un descenso de fútbol y de sensaciones. Menos ritmo, menos ímpetu en el campo. Más sosiego en los asientos.

Mourinho, con muchos más aplausos cuando su nombre se dictó por megafonía, hizo, no obstante, un guiño a sus ideas. Una referencia a la alineación convencida que fracasó ante el Barcelona en la ida disputada en el Bernabeu.

Recurrió otra vez al turco Hamit Altintop y al central portugués Ricardo Carvalho en su once. Los dos hombres más sospechosos, por diferentes circunstancias, en la alineación de entonces, volvieron a contar con la confianza del luso. La misma que parece haber perdido definitivamente Raúl Albiol, ni siquiera suplente.

El Bernabeu se mostró en paz con su técnico. No tuvo en cuenta su fría actitud en las comparecencias de prensa. Ni la ambigüedad demostrada sobre su felicidad en el club. Ni la indefinición sobre su marcha. Bastó al público la actitud en el Camp Nou, el reencuentro con los valores del club y una actuación arbitral discutida para retomar la normalidad.

A los cinco minutos Jose Mourinho salió del banquillo en el que permaneció, estático, con la visita del Athletic. Dio alguna orden desde la zona técnica. Después se sentó.

La grada no se alteró a pesar del gris juego blanco del principio. Ni con el gol encajado a los once minutos por Lafita, que ponía el marcador en contra. Suele ser algo habitual en los últimos tiempos. Empezar perdiendo. Como contra el Athletic. Como contra el Málaga en el primer partido de la Copa.

Sin grandes aspavientos también el equipo recobró la normalidad en el partido. Primero con un gol del brasileño Kaka, que dejó la situación en empate antes del descanso.

Después con el de Cristiano, que situó con ventaja al Madrid. Entonces la afición despertó y mostró su apoyo al goleador, con el que también tuvo sus más y sus menos hace unas semanas. "Ronaldo, Ronaldo" al portugués.

Xabi Alonso también fue halagado por el gentío. Fue sustituido el centrocampista de Tolosa en cuanto el alemán Mesut Ozil hizo el tercer tanto. Necesita reposo el mediocentro blanco, fijo en todas las citas.

Mourinho salió en varias ocasiones del banquillo para dictar ajustes en su conjunto. Entre ellas la colocación de Jose Callejón como lateral izquierdo para ocupar el lado del brasileño Marcelo, que jugó el tramo final 'cojo', lesionado y sin posibilidad de abandonar el campo. Los cambios estaban agotados.

Mourinho estuvo activo. A pesar de que el marcador estaba a favor. Pero apenas sintió el calor del público. Ni el frío. Hubo una tregua.