0-2. La conexión Mata-Adrián acerca a España a semifinales

Selección Sub 21

deportes

| 15.06.2011 - 20:12 h
REDACCIÓN

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La selección española encontró su estilo para acercarse a las semifinales del Europeo sub'21, superar la dureza de la República Checa, a la que cortó su racha sin perder un partido oficial desde septiembre de 2008, gracias a la conexión Juan Mata y Adrián López, autor de los dos goles (0-2).

Era un día señalado para Juan Mata. Ser campeón del mundo y bajar un escalón obliga a brillar. A asumir el peso de un grupo repleto de calidad. Sacó los galones a relucir y con libertad en el campo guió a España. Ayudó la magia de Thiago. Fue clave la entrada de Iker Muniaín. Y el remate de Adrián.

El estreno ante Inglaterra dejó dudas en la selección española. Falta de gol y de carácter para ver cómo el empate llegaba al borde del final. La República Checa ofrecía un panorama diferente. Quiso jugar de tú a tú y al verse inferior recurrió a la dureza. Patadas a destiempo que no desviaron la atención.

España necesitaba ganar y Luis Milla dio órdenes a sus jugadores. Prohibido dudar del estilo. Lanzar más a portería. En siete minutos ya habían chutado más que en todo el estreno. Profundidad y perseverancia en el costado izquierdo con Muniaín. Movilidad de Mata. Y el premio buscado por Adrián. Cuando más se dudaba de él aprovechó la primera.

Acababan de ser amonestados dos campeones del mundo, Javi Martínez y Mata, cansados de la permisividad del colegiado ante las continuas faltas. Hasta 17 faltas en el primer acto. Y con la rabia del que recibe, arrancó Mata e inventó un pase entre líneas para que Adrián definiese bien. Cruzado. Ante la salida de Vaclik.

No había noticias de los checos tras 26 minutos. Como en su debut estaban desdibujados en la primera mitad. Nada mostraban para protagonizar una racha sin perder en partido oficial de casi tres años. La calidad de Moravek, del Kaiserslautern alemán, era anulada. Nuevamente por delante España, necesitaba sentenciar.

Didac es un lateral con gusto por el ataque. Hizo un gran despliegue físico. Aliado con Muniaín desequilibraron. De ellos nació la jugada en la que Mata pudo sentenciar. El meta checo sacó como pudo el disparo a tres metros a los 28 minutos. A tres minutos del descanso vio como se marchaba rozando la escuadra un disparo colocado de Muniaín.

España borraba del campo a los checos. Fuerte en defensa. Solo se permitió una duda. La que costó cara ante Inglaterra. En esta ocasión llegó al borde del final, pero del primer acto. El gigantón Pekhart disparó alto con todo a su favor, tras centro desde la derecha de Celutska.

Para rozar la perfección España debía sentenciar. Y lo hizo nada más salir del vestuario. Otra combinación Mata-Adrián. Pase al hueco, a la carrera del delantero, que recorta y coloca un derechazo imparable ajustado al palo. El objetivo estaba cumplido.

Aguantaron bien los chicos de Milla el paso del partido. Dueños del balón. Protegidos por la fuerza en el centro del campo de Javi Martínez. Solo dos llegadas checa, que salvó con su rapidez habitual Montoya antes de que rematase Hlousek y con una gran parada David De Gea tras testarazo de Suchì.

Thiago chutó arriba, con Mata solo, y Botía perdonó tras encontrarse un rechace a disparo de Parejo. El objetivo estaba cumplido. Las sensaciones fueron excelentes. Se divirtieron sobre el campo. Es el momento de empezar a soñar tras rozar la perfección.