Seleccionadores y excampeones del mundo: "El tiki taka no ha muerto"

"España rápidamente volverá a estar entre las mejores del mundo", asegura Prandelli

Sorín: "No creo que sea un fin de ciclo"

Dadá: "No es el final del juego de toque, lo que se acabó es la generación de cracks de España"

deportes

| 20.06.2014 - 13:33 h
REDACCIÓN

"El toque no ha muerto". El estilo que marcó el último lustro del fútbol mundial, el que le dio la corona a España hace cuatro años y, ahora, parece condenarla sigue vigente de acuerdo a la opinión expresada a Efe desde seleccionadores a excampeones del mundo.

Así opina, por ejemplo, Cesare Prandelli, el técnico italiano que ha dotado a la Azurra de un juego atractivo, más ofensivo de lo que marca su historia, tras mirarse en el espejo de la selección española.

PRANDELLI: "VOLVERÁ A ESTAR ENTRE LOS MEJORES"

"Tengo un enorme respeto por este equipo que ganó el Mundial y campeonatos europeos, y debido a este respeto no entraré en el mérito de discutir su actuación. Estoy seguro de que, en dos meses, estará entre las mejores del mundo", dijo.

El entrenador italiano achaca la prematura eliminación al cansancio de sus principales jugadores. "Hubo un final duro de la Liga de Campeones para los jugadores, tal vez haya pagado este precio", analizó Prandelli, en referencia a la final de Lisboa que disputaron el Real Madrid y el Atlético Madrid. El técnico italiano pronosticó que rápidamente volverá a estar entre las mejores del mundo.

SORÍN: "NO ES UN FIN DE CICLO"

De igual forma piensa Juan Pablo Sorín, exjugador de Barcelona y Villlarreal en España y mundialista con Argentina en Corea y Japón 2002 y Alemania 2006. Para Sorín, no se puede hablar de fin de ciclo, sino de agotamiento por parte de unos jugadores que tuvieron una temporada extenuante. "No creo que sea un fin de ciclo, España llegó muy cansada al Mundial. Si España hubiera estado lúcida, no hubiera pasado por lo que pasó", aseguró.

Para Dadá Maravilha, delantero integrante de la selección brasileña que ganó el Mundial de 1970, el modelo de juego de toque de España "no ha muerto" a pesar de su sorprendente eliminación en la primera fase del Mundial.

"NO ES EL FINAL DEL JUEGO DE TOQUE"

"No es el final del juego de toque. Lo que se acabó es la generación de cracks de España. Los viejos estaban lentos y los jóvenes les están atropellando. El fútbol es más rápido y desafortunadamente, la edad es la edad", dijo Dadá Maravilha en la concentración de la selección brasileña en Teresópolis. El exdelantero, de 68 años, calificó la eliminación de España como "absurda" pues la consideraba como una de las favoritas a ganar el Mundial de 2014.

"Este Mundial mostró el lado contrario al juego de España, que es un fútbol de cadencia. Predomina el juego rápido, veloz, de movimiento, lo que no hace España", agregó.

Dadá Maravilha es el quinto jugador brasileño que más goles ha marcado en su carrera, un total de 926 tantos, la mayoría en clubes de su país, en especial el Atlético Mineiro, en el que militó más tiempo. Fue, además, el máximo goleador de la liga brasileña en 1971 y 1972 e integrante de la selección brasileña en el Mundial de México 1970, aunque fue suplente de Pelé y Jairzinho.

Para el colombiano Carlos La Roca Sánchez, centrocampista del Elche, el problema es que los rivales han encontrado el antídoto a un sistema que fue hegemónico en los últimos torneos. "El problema es que se trata de un equipo al que ya todos conocían", incidió.

A La Roca Sánchez le sorprendió la escasa profundidad del juego español. "España remató muy pocas veces" y agregó que "si no rematas, es muy difícil ganar". Su compañero, el extremo derecho Juan Cuadrado, una de las sensaciones del Mundial, también confesó sentirse "bastante sorprendido".

"Es un gran equipo, pero son cosas que pasan en el fútbol", aunque rechazó hablar de "un fin de ciclo", ya que considera que, pese a la eliminación "sigue siendo una gran selección". La eliminación de España, la gran sensación hasta el momento del Mundial, ha despertado una ola de respeto hacia la campeona del mundo por parte de rivales y comentaristas. Nadie se aventura a dar por cerrado un ciclo y todos aguardan su regreso.