Messi más cerca de la gloria

Holanda, penúltimo escollo

deportes

| 06.07.2014 - 11:42 h
REDACCIÓN

Con notables dificultades, como el viernes, las selecciones con mayor pedigrí de la jornada (Argentina y Holanda) se clasificaron ayer para semifinales en otro apasionante día de fútbol, el último con dos partidos de un torneo que ha consumido ya 60 de sus 64 encuentros.

Lionel Messi explotó por fin de alegría tras el mejor partido de su selección, a la que le bastó un buen gol de Higuaín en el minuto 8 para deshacerse de una Bélgica ligeramente decepcionante que apretó en algunas fases del partido pero dio siempre la impresión de estar jugando por debajo de sus posibilidades.

"Sabíamos que iba a ser difícil, ya que Argentina hacía muchos años que no conseguía esto", dijo el astro argentino en referencia al pase de la albiceleste a las semifinales de Brasil 2014.

Tras no cuajar su mejor partido, el 10 argentino quiso destacar la labor del bloque y reconoció que "prácticamente" su equipo no creó "ninguna ocasión clara de gol".

El delantero quiso destacar el despliegue defensivo de su equipo y elogió la labor de los dos centrales de la albiceleste, que según Messí "respondieron bárbaros".

Además, añadió: "Los delanteros sabíamos que teníamos que correr y que teníamos que ayudar, y lo hicimos".

La alegre propuesta de los 'diablos rojos' fue desactivada por una albiceleste agresiva que esta vez no dependió únicamente del mejor futbolista del mundo y supo incluso recuperarse de la baja por lesión de Ángel Di María, su segundo futbolista más valioso durante esta Copa, fuera ya del campeonato por una rotura fibrilar producida en la primera parte.

La sustitución de Eden Hazard en el minuto 75 fue expresión suficiente del atasco belga; pudo empatar en varias jugadas aisladas, pero su bombardeo aéreo final fue bien resistido por Argentina, que pudo haber colocado el 2-0 al final en un contraataque de Messi detenido por Courtois.

La recuperación de Higuaín, el aseo de Lucas Biglia (sustituto de Gago en el medio campo) y la tranquilidad de De Michelis en defensa fueron sorpresas positivas para una selección más equilibrada que empieza a soñar después de 24 años sin acceder a semifinales de un Mundial.

Miles de compatriotas volvieron a apoyarles hoy en Brasilia y es probable que se den cita el próximo miércoles en Sao Paulo.

HOLANDA

En Salvador de Bahía Holanda se llevó con justicia el partido justo cuando más opciones parecía tener Costa Rica, en la tanda de penaltis, a la que habían llegado por obra y gracia del portero Keylor Navas, que detuvo cinco o seis claras ocasiones de los europeos y estuvo asistido además por la madera de su portería, que repelió tres balones.

La astucia de Louis Van Gaal, que se había reservado un cambio para introducir a Tim Krul por el titular Cillesen al final de la prórroga, fue recompensada con dos paradas del guardameta del Newcastle.

Navas había agotado ya el cupo diario de intervenciones. Todos parecían satisfechos al final del partido: la euforia holandesa era acompañada por el agradecimiento infinito de los aficionados 'ticos' hacia el técnico colombiano Jorge Luis Pinto y sus jugadores, la gran revelación de este campeonato.

No se llega a cuartos de final de un Mundial por casualidad. Costa Rica volvió a mostrar orden táctico, sencillez y un buen manejo de las jugadas a balón parado; llegaron a rozar una proeza inimaginable con un disparo del incisivo Bolaños atajado por Cillesen tres minutos antes de acabar el tiempo adicional.

A pesar de que el árbitro pudo haber pitado un penalti del violento Martins a Campbell en el minuto 60, la superioridad holandesa fue manifiesta y se acentuó con el paso de los minutos.

Sneijder impuso su toque (dirigió a su equipo y envió dos tremendos disparos a la madera) y Robben se encargó de desnivelar el partido en otra actuación magnífica que tras la salida de James Rodríguez y Neymar le coloca como máximo rival de David Luiz y Leo Messi para aspirar al título de mejor futbolista del Mundial.

Hoy los 'torcedores' brasileños apoyaron a Costa Rica. El próximo miércoles se volcarán con la 'naranja': cualquier ayuda es bienvenida para despejar el fantasma de una final Brasil-Argentina en el Maracaná, con Messi en el campo a sólo 90 minutos de alcanzar su tren definitivo a la gloria eterna.