Una reconstrucción 'titánica'

Reconstruyen la maqueta del Titanic más grande del mundo
Reconstruyen la maqueta del Titanic más grande del mundo |Archivo

Reconstruir la maqueta del Titanic más grande del mundo. En eso están embarcados -nunca mejor dicho- un grupo de artesanos y técnicos que, valiéndose de sus propias manos y también con el uso de las últimas tecnologías, recrean a una escala nunca antes vista cada detalle del mítico transatlántico.

El Parque de las Ciencias de Granada, el primer museo interactivo de Andalucía, acoge Titanic: The Reconstruction, una exposición "viva" que, además de exhibir el proceso constructivo de la espectacular maqueta, recoge objetos, documentos, imágenes, recreaciones, sonidos y luces del histórico buque.

Se trata de una muestra que incorpora nuevos contenidos para complementar el proyecto de la Fundación Titanic que, el pasado mes de febrero, trajo al parque el casco de la gran maqueta, que ha continuado desde entonces en pleno proceso de construcción y que en la actualidad ya se encuentra al 70 por ciento de ejecución.

En la maqueta, a escala 1:30, pueden identificarse espacios como los camarotes, los compartimentos de carga o la sala de calderas, que han sido creados con gran precisión y minuciosidad y que permiten comprobar las grandes proporciones que tuvo el barco.

Dirigido por el maquetista Enric Calvo, un equipo de especialistas trabaja en su desarrollo, en un proceso que pueden seguir en directo los propios visitantes de la exposición y que "zarpará" más adelante en una gira que la llevará a dar la vuelta al mundo.

El director del Parque de las Ciencias, Ernesto Páramo, que ha abierto la muestra junto al presidente de la Fundación Titanic, Jesús Ferreiro, y el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, ha destacado el "experimento" que, a su juicio, supone este "proyecto singular", que mezcla arte y tecnología.

De esta forma, el cuidado con el que trabajan los maquetistas se complementa con el uso de novedosas impresoras en tres dimensiones para combinar piezas fabricadas y pintadas a mano en una estructura que ocupa, en total, doce metros de largo, 4,5 metros de ancho y tres de alto.

Entre los atractivos de la exposición que se suman al de la maqueta están además unas audioguías, equipos de sonido individuales que intentarán "sumergir" al visitante en un viaje a través de la emocionante historia del buque.

El proyecto pretende recordar uno de los episodios más emblemáticos del desarrollo industrial del pasado siglo e incluye espacios que ilustran la construcción del barco y la tecnología que había detrás del mismo mediante fotografías históricas, audiovisuales y objetos de la época.

Tampoco falta el recuerdo a los casi 1.500 pasajeros que murieron en el naufragio en 1912 del barco, en el que viajaban algunas de las personas más ricas del momento y cientos de inmigrantes irlandeses, británicos y escandinavos que aspiraban a buscar una vida mejor en Norteamérica.

Entre las novedades también destaca una placa de plata y bronce encargada por la compañía White Starline para premiar a la empresa que vendiese más billetes para el barco, además del cuadro original El sueño del Titanic, propiedad de la Fundación Enrique Gran y el conocido coche Brush D24 de 1910.