El realismo documental de Sanz Lobato

Sanz Lobato
Sanz Lobato |Sanz Lobato

El documentalismo "es la expresión más fuerte de la fotografía" y a él ha dedicado gran parte de su obra Rafael Sanz Lobato que ha captado con su cámara la idiosincrasia de los pueblos de España en series como "Rapa das Bestas", "Barcianos de Aliste" o "Auto Sacramental de Camuñas".

Varias de las imágenes de estas series forman parte de la gran exposición retrospectiva que se muestra en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y que llega a Madrid tras su exhibición en Sevilla, ciudad en la que nació Sanz Lobato en 1932.

David Balsells y Chantal Grande son los comisarios de la exposición, que recorre el trabajo del fotógrafo desde 1960 hasta la actualidad y en la que ha sido fundamental la colaboración del artista.

"Yo tengo una idea muy especial de la fotografía en general y sobre todo de mi obra. Cuando selecciono una imagen no es la que a mi me gusta, sino la que veo que interesa a más personas. En esta exposición he hecho una amplia selección que he defendido con los comisarios", comentó a Efe Rafael Sanz Lobato.

Premio Nacional de Fotografía 2011 y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2004, considera que el principal enemigo de un fotógrafo es él mismo. "Yo tengo la fotografía en la cabeza y si no la consigo no paro. Hay mucha foto fallida".

Desde los inicios de su carrera, a Sanz Lobato le interesó la fotografía documental. "Creo que es la parte más importante de mi obra. El documentalismo es la expresión más fuerte de la fotografía y después el retrato. Todo lo demás es secundario".

Crítico con algunas corrientes, "hay muchos torpes que se sacan un nuevo tipo de fotografía como la conceptual", cree que la de documentalista es la faceta "más ardua y más dura y requiere muchas horas de trabajo".

Con "muchos tintes antropológicos" el trabajo de Sanz Lobato se ha desarrollado toda su carrera en blanco y negro. "Alguien dijo que de no haber sido por problemas químicos, se hubiera inventado la fotografía en color y luego hubiera aparecido el blanco y negro como técnica creativa".

En su opinión, el blanco y negro es a la fotografía lo que el grabado a la pintura. "El monocromo da una fuerza especial, al quitar el color la imagen adquiere una fuerza mucho mayor".

Aunque se confiesa "un animal de asfalto", cuando comenzó su actividad le molestaban los coches "que estropeaban el paisaje que yo quería retratar". Ello le llevó a aprovechar los fines de semana para hacer salidas rurales a pueblos cercanos a Madrid "donde encontré cosas más verdaderas".

Sanz Lobato cree que en su trabajo no existen influencias de otros autores, salvo la que puede haber del norteamericano Irving Penn a la hora de hacer retratos, género del que en su archivo hay "más de trescientos de gente que yo elegía".

Al retrato está dedicada una de las salas de la exposición, en la que se pueden contemplar series como "Barcianos de Aliste", donde captó la procesión conocida como del Santo Entierro. El desfile lo encabezan los jóvenes portando los pendones, seguidos por los viudos vestidos con las tradicionales capas zamoranas y, a continuación, el resto de cofrades ataviados con la que será su mortaja el día en que sean enterrados, una sencilla túnica blanca.

"Rapa das Bestas" refleja el curro que cada año se celebra en Sabucedo. Esta celebración consiste en recoger los caballos del monte, meterlos en un recinto cercado, raparlos y marcarlos, sin utilizar cuerdas, palos o aparatos para reducir al animal.

Otra de las series más conocidas de Sanz Lobato es el "Auto sacramental de Camuñas", localidad toledana donde se celebra el Corpus con la fiesta "Pecados y Danzantes", un auto sacramental mímico denominado "El Triunfo de la Gracia sobre el Pecado" que representa la confrontación entre el Bien y el Mal.

Junto a imágenes de paisajes, la exposición muestra también las naturalezas muertas que configuran una nueva etapa y constituyen "otra gran lección de fotografía rebosante de buena inspiración, y excelente composición", en opinión de los comisarios.