Una residencia de mayores de Alpedrete ilusionada al "ganar" su "primer Goya"

Con el cortometraje documental "Cabezas Habladoras"

cultura

| 05.02.2017 - 15:06 h
REDACCIÓN

El cortometraje documental "Cabezas Habladoras", parte del cual se rodó en la Residencia y Centro de Día Los Llanos Vital de Alpedrete, se ha llevado el Goya al mejor cortometraje documental, lo que ha ilusionado a los mayores participantes en la filmación.

En una nota de prensa, el centro explica que "una inmensa alegría recorrió todos los rincones de la residencia", donde los mayores "no cabían en sí de gozo al comprobar que el esperado galardón se lo llevaba el cortometraje en el que ellos habían participado".

"Un sueño para los participantes de Los Llanos", describe la directora, Esther García Galbeño.

Julia Olavide, Amparo Alarcón, Amelia Caro y Julia Domench dejaron su testimonio vital en este cortometraje documental en el que responden a dos preguntas del director y productor Juan Vicente Córdoba: ¿Tú quién eres? ¿Y qué quisieras de la vida?

En la cinta, los protagonistas de diferentes generaciones van dejando su testimonio vital y responden a las preguntas del director con una sinceridad y espontaneidad que provocan la complicidad con el espectador.

"Lo que no imaginaban ese día es que la cinta de la que estaban formando parte se llevaría, ni más ni menos, que un premio Goya", aseguran desde el centro.

El cortometraje se rodó en noviembre del 2015 y el director quiso compartirlo con nuestros mayores en un pase especial que se realizó en el propio salón de la Residencia el pasado mes de julio al que acudió acompañado de su padre.

Los Llanos Vital se implicó de lleno en el rodaje desde el momento que la propuesta de formar parte de esta pieza llegó a la residencia, el día de la grabación sus respuestas fueron tan espontáneas que incluso sorprendieron al propio director.

"Ellos son nuestra historia viviente, nuestros relatores de historias de los que tenemos que aprender y es fundamental que puedan participar en proyectos como este para dar a conocer sus vivencias", afirma García Galbeño.

Personas de diferente edad, profesión y clase social cuyos sueños y problemas irán desgranándose para formar un mosaico de la vida humana.

Juan Vicente Córdoba decidió rodar esta idea que llevaba ya tiempo rondándole por la cabeza en el momento en el que ingresaron a su madre en una residencia con principio de Alzhéimer.

Es una dedicatoria a una mujer mayor, de más de 80 años, y que en el proceso de toda su vida había ido olvidado momentos