Mónica Naranjo: 'Si no me bajara música sería la única gilipollas'

Mónica Naranjo: 'Si no me bajara música sería la única gilipollas'
Mónica Naranjo: 'Si no me bajara música sería la única gilipollas' |Telemadrid

Madame Noir es el nuevo espectáculo que la cantante Mónica Naranjo estrenará en el Teatro Arteria Coliseum de Madrid los próximos 27 y 28 de mayo. Un concierto con tintes teatrales en el que, acompañada únicamente por un piano, hará un viaje sesenta años atrás hasta los glamourosos años dorados del cine negro. Pero la en otro tiempo diva pop, siempre "deslenguada", ahora marca una línea clara entre su imagen pública y su vida privada: "Ser ama de casa es lo más".

"Esto es un trabajo, hace tiempo que dejó de ser una carrera sin fondo. También me apetece ir a mi casa a estar con mi hijo. Mi personaje público tiene muchos tics de diva, pero no es así en mi día a día, porque llevar el personaje a casa no es sano. Caminar en chándal con mi hijo y mis perros por el campo, con esas botazas, es algo que no tiene precio. Ser ama de casa, como fue mi madre, es lo más. Nos engañaron con la emancipación femenina", plantea.

Volviendo sobre su inminente nuevo proyecto, explica que "es un espectáculo muy desnudo", sólo con el piano de Pepe Herrero como acompañamiento, y defiende que "la de los años cincuenta es una estética muy femenina, muy cómoda, salvo los zapatos, muy sofisticada y glamourosa". Además, añade que "el hombre iba también muy guapo, y la mujer era una reina".

Sobre un guión de Miriam Díaz Aroca, Madame Noir es una "comedia musical sobre una actriz veterana con su ego, su narcisismo y sus inseguridades, que trabaja con un director más joven que no es capaz de domar a la fiera". La protagonista "sufre tanto de divismo que es hasta graciosa y no lo sabe". "Como algunas compañeras mías de las que no voy a dar nombres", apostilla picarona.

"TERROR ESCÉNICO APOTEÓSICO"

La vocalista confiesa, asimismo, que padece un "terror escénico apoteósico" que le atenaza durante los "primeros quince minutos" de cada espectáculo. En esta ocasión, al no contar con el respaldo de una banda amplia, reconoce que siente "más respeto", algo que se acrecienta por ser representaciones en teatros en un "formato más transparente". Tras el estreno en Madrid viajará por diversas ciudades españolas, también con la intención de llevarlo a Latinoamérica después.

Entre sus futuros proyectos destacan un espectáculo dance junto a Brian Cross y una ópera rock compuesta y producida por ella misma, aún sin fecha pero ya avanzada. Ilusionada con ambos, subraya que para quedarse "estacanda" se queda en su "casa cocinando con la Termomix", algo que, asegura, se le da "muy bien".

Libre ahora de las ataduras de las discográficas, explica que "en el mundo de la música es todo muy inestable y evolutivo, no se sabe hacia donde va", pero por eso señala que "tienen que prevalecer los buenos espectáculos". Añade que "hay muchísimos artistas atados de pies y manos que se ven obligados a entregar mierda por los contratos discográficos".

"Yo ya sé lo que es el business por el business y sé cómo acaba", advierte, para después subrayar que si no se bajara música de internet "sería la única gilipollas" que no lo hace. "Luego hay muchos trabajos que por respeto te los compras, pero ya no pasa aquello de comprarse un disco a ciegas y que luego tenga una canción buena. Ahora lo escuchas y si te gusta te lo compras", plantea.

Por último, afirma que está en la "época más plena" de su vida "como persona, no como mujer", y que no le gustaría "retroceder" en el tiempo. De hecho, la experiencia acumulada le lleva a resaltar que no estamos aquí "para tragar, sino para disfrutar". "Ahora decir que no se me da muy bien, y sé que no le puedo gustar a todo el mundo. Y mi carácter, deslenguado a veces, tampoco", sentencia.