María Luisa Merlo brilla en 'Locos por el té '

Disparatada y delirante comedia en el Teatro Alcázar Cofidis

Locos por el Té (TM)

cultura

| 18.01.2014 - 20:52 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
80.4%
No
19.6%

El Teatro Alcázar Cofidis acoge Locos por el Té, una comedia original francesa escrita por Patrick Haudecoeur y Danielle Navarro, galardonada en 2011 con el Premio Molière a la Mejor Comedia y protagonizada en esta adaptación por María Luisa Merlo, bajo la dirección de Quino Falero.

Locos por el Té se estrenó en Francia por primera vez en 1990. En cuanto la obra subió a escena ese año, se convirtió en un éxito inmediato, superando 700 representaciones en el Café de la Gare de París y permaneciendo en cartel durante tres años consecutivos, de 1991 a 1993, en el Théâtre des Variétés, también en la capital francesa, además de la fructífera gira que la compañía realiza por toda Francia.

La trama se centra en el mundo del teatro, con un protagonista que nunca se ha subido a un escenario y que tiene que lidiar con una compañera estelar que tiene muchísimas tablas. Rodeados de personajes alocados, las anécdotas se suceden durante los ensayos, hasta que llega la noche del estreno de la función y todo lo que puede pasar termina pasando, en un caos enloquecido.

La versión española de esta obra es de Julián Quintanilla, y junto a María Luisa Merlo cuenta con un elenco de actores entre los que están Juan Antonio Lumbreras, José Luis Santos, Esperanza Elipe, Óscar de la Fuente, Ángel Burgos y Rocío Calvo.

Patrick Haudecoeur, su autor y actor protagonista, decidió volver a montar la obra en 2010, por petición expresa del director del prestigioso Théâtre Fontaine de París: de manera inmediata la comedia se colocó en el puesto número uno del box office parisino, permaneciendo en cartel hasta la actualidad y superando más de 1000 representaciones.

Se podría pensar que este vodevil es solo un culto al divertimento, pero además de su éxito de público, la obra goza de manera privilegiada del éxito de la crítica y de la profesión teatral. Tanto es así, que termina siendo finalista a los Premios Molière en 2010, para coronar su trayectoria en 2011 recibiendo el Premio Molière a la Mejor Comedia.