Madrid devuelve a Arrabal y Max Aub sus salas de Matadero

Carmena garantiza que no suprimirá el nombre de Max Aub y Arrabal en Matadero

cultura

| 28.03.2017 - 16:47 h
REDACCIÓN

El Ayuntamiento de Madrid ha repuesto las placas con los nombres de Fernando Arrabal y Max Aub en las salas dedicadas a ellos en las Naves de Matadero", después de que la alcaldesa, Manuela Carmena, afirmase que de ninguna manera quitaría sus nombres del centro cultural.

Según han informado a Efe desde el área de Cultura, las placas fueron repuestas el pasado jueves 16 de marzo y cuentan con la nueva tipografía e imagen de este espacio que ha pasado a denominarse "Naves de Matadero. Centro Internacional de Artes Vivas", en lugar de "Naves del Español".

Con el cambio en este centro cultural por primera vez además independiente del Teatro Español, su nuevo director eliminó de dos salas estos nombres, pero tras las quejas de Fernando Arrabal a la alcaldesa, ésta aseguró que los restituiría y atribuyó a una "confusión total" la eliminación.

En agradecimiento por la reposición de la placa con su nombre, Arrabal ha remitido hoy a Carmena una postal a la que ha tenido acceso Efe, en la que ha escrito las palabras 'chipendi lerendi' junto a un dibujo que muestra a una persona en bicicleta con la cabeza sustituida por una especie de sol.

Días atrás, el pintor y dramaturgo ya había enviado una misiva a la alcaldesa en la que le aseguraba que el escritor Max Aub "merecía su presencia en su amado Madrid" en referencia a la retirada del nombre de Aub y del suyo propio en las instalaciones del espacio cultural de Matadero.

Arrabal es un ensayista, novelista, poeta, dramaturgo, pintor y cineasta, Premio Nacional de Teatro 2001 y Premio Nacional de Literatura Dramática (2003).

Max Aub, escritor de novela, poesía y teatro, vivió en Madrid durante trece años donde conoció a Azaña, Negrín, Marañón y Valle-Inclán y se nacionalizó español aunque tras la guerra civil se exilió un año en Francia y posteriormente en México.

La eliminación frustrada de los nombres se enmarcaba en el giro que Mateo Feijóo pretende dar al espacio teatral y que ha despertado también críticas en el sector, al enfocarse en las "artes vivas" y reservar menos espacio al teatro.

Ante las críticas a una programación que da más espacio a la danza, la performance o la música, Feijóo dijo que su proyecto responde al requerimiento de integrarse en el Centro de Creación Contemporánea de Matadero y aseguró que en las artes "los territorios se han entrecruzado y las fronteras ya no existen".