La imaginación y la belleza del payaso Slava Polunin en Madrid

Llega a los Teatros del Canal "Slava’s Snowshow", un gran espectaculo que ha cautivado a cuatro millones de espectadores

cultura

| 22.09.2016 - 12:11 h
REDACCIÓN

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Ha cautivado a más de cuatro millones de espectadores en los 20 años que lleva actuando. Y ahora está en Madrid. El payaso Slava Polunin llega con un nuevo montaje a los Teatros del Canal.

Slava Polunin, de la familia del Cirque du Soleil y posiblemente el clown en activo de mayor prestigio internacional, presenta Slava’s Snowshow, un espectáculo de extraordinaria belleza visual con el que ha cautivado a más de cuatro millones de espectadores en 20 años de representaciones por los más prestigiosos escenarios del mundo.

Teatro-circo, poético e intemporal, Slava’s Snowshow despierta, como ningún otro, la imaginación de públicos de todas las edades y lleva a los adultos de vuelta a su infancia.

Polunin es el director artístico del Circo Bolshoi de San Petersburgo, es Caballero de la Orden de las Artes y de las Letras de la República Francesa, ha sido miembro del Circo del Sol, y es, ante todo, payaso. Es también presidente de la Academy of Fools (Academia de Payasos) que tiene en Francia.

Este hombre de mediana estatura, barbudo, con ojos chispeantes y una maraña de pelo largo y gris, parece tener una energía infinita, y a pesar de su edad, no tiene ánimos de retirarse: “Mi mayor disfrute es crear fantasías conjuntamente con el público”.

Quizás por esto, el clown “creció” dentro de él. Y es que según las líneas maestras de la Academy of Fools, no todo el mundo puede convertirse en payaso, sólo aquellos que lo son.

“Un payaso es en realidad como un niño. Tenemos la misma urgencia y necesidad de libertad. Es imposible para un niño sentarse quieto durante más de cinco minutos y, como los payasos, reclaman siempre ser el centro de atención. Nosotros también queremos ser amados”.

SENCILLEZ Y BELLEZA

La escenografía del espectáculo es casi minimalista pero de gran belleza. En ocasiones resulta increíble la sencillez con la que se plantean las escenas que lo componen. A través de elementos tan simples como una escoba, una cama, una cuerda, globos, maletas, un perchero o una gabardina, se recrean historias realmente conmovedoras y sorprendentes.

Incluso los momentos y efectos más espectaculares de la obra, se generan a partir de mecanismos bastante sencillos en principio, pero con los que el genial artista ruso consigue los resultados esperados en la audiencia.

En palabras del propio Slava, “el espectáculo es muy fácil, y al mismo tiempo complicado desde el punto de vista tecnológico. Está lleno de efectos especiales, hechos de cosas básicas: aquí un hilo, allá un lazo, ahí un mecanismo fácil. A veces los técnicos de otros teatros se ríen de nuestra maquinaria tan simplona. Pero al ver el show nos piden enseñarles cómo con los medios tan sencillos que utilizamos conseguimos efectos sorprendentes”.