La Biblioteca Nacional emprende una nueva etapa en la que podrá generar sus propios ingresos

Biblioteca Nacional

cultura

| 04.02.2017 - 19:55 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

La BNE, la institución cultural más antigua de España, estrena ciclo gracias a su nueva gobernanza, que le permitirá generar ingresos propios alquilando sus espacios y acercarse así al "top" de las bibliotecas nacionales, la francesa. "Es el inicio de un reto", asegura a EFE su directora, Ana Santos.

El Boletín Oficial del Estado publica hoy la designación de los vocales que restaban para la constitución de su nuevo Patronato, es decir, Elisa Ruiz, José Luis Colomer, Javier Krahe, Íñigo de la Riva, José Manuel Delgado, Beatriz de Moura, Ymelda Navajo y Raimundo Pérez-Hernández, que se suman a los ya nombrados en junio, entre los que están Mario Vargas Llosa o César Alierta.

La BNE se ha dotado de nuevas "hechuras", es decir, un nuevo estatuto, al igual que el Prado y el Reina Sofía, y el Patronato, que preside Luis Alberto de Cuenca, es ahora el órgano colegiado de gestión.

De él depende una comisión permanente que se va a reunir "para aprobar todo, para ver todo" y que tiene prevista su reunión constitutiva para a finales de febrero.

Uno de los más ambiciosos objetivos "de la nueva BNE" es aumentar "su capacidad de ingresos extrapresupuestarios", es decir, alquilar, como hace desde hace años la Biblioteca Nacional Francesa, sus espacios, o acudir a otros servicios de valor añadido que puedan generar ingresos propios.

La Biblioteca Nacional de Francia es un ejemplo al que ella "siempre aspira" porque es una institución estructural y clave para la cultura francesa, que genera "muchos ingresos" porque, entre otras cosas, alquilan sus espacios "para desfiles, para cenas...".

"Esto es lo que nosotros pensamos que debe ser a partir de ahora, una vez que este gobierno ha aprobado el estatuto. Confiamos en que este apoyo político confiamos que signifique una mejor consideración de esta institución".

En cualquier caso, precisa, "hay que ver qué medidas se pueden tomar, teniendo en cuenta que lo que es importante es que lo que es el servicio esencial, como es el acceso o la consulta de las colecciones y el trabajo de los investigadores," esté preservado.

La BNE ha creado una área destinada a los procesos y servicios digitales y la preservación de la web española, un proyecto en el que trabajan con las autonomías, y otra, "muy importante y de las más pujantes", cultural, encargada de todas las exposiciones -que han tenido 400.000 visitantes, un 9 % que en 2015- y actividades relacionadas.

"Queremos que la Biblioteca Nacional se conozca en lo que vale, que es mucho; que se aprecie por parte de la sociedad española como una institución esencial para nuestra cultura", dice.

La BNE custodia 32 millones de fondos, no solo libros y revistas, sino también de todo lo que se edita en España como pueden ser discos, partituras, mapas o incluso películas, unos materiales de los que 2,8 millones están en el edificio de Recoletos y el resto "en unas inmensas torres" en Alcalá de Henares.

"Es decir, una gran riqueza, un enorme valor cultural que la sociedad, no solo los investigadores o los hispanistas, deben conocer en todo su valor. Queremos que este sea un lugar de continuo aprendizaje a lo largo de toda la vida. Que la BNE se valore y que todo esto pueda revertir en la sociedad".

La BNE tenía de presupuesto en 2010 47,5 millones de euros de presupuesto, recortado hasta los 29,8 el año pasado.

Este año rondan los 29,3 millones. "La verdad es que no ha sido fácil. Es un reto gestionar una institución de esas características con tantos gastos estructurales fijos, pero es cierto que si eso se supera, se sale fortalecido".

En la BNE trabajan 492 empleados públicos, de los que aproximadamente la mitad son bibliotecarios, un cuerpo que ha quedado mermado en unos 50 desde 2006, aunque es cierto que han acabado con el modelo de externalización y en 2015 hubo una importante oferta de empleo público.

"Sentimos en la Biblioteca que es el inicio de un camino de mejora, y este camino va a depender de nuestro esfuerzo, desde luego, del trabajo que hagamos, de la ambición que tengamos y también de los apoyos, que son muy necesarios", añade.