La Biblioteca Nacional abre sus puertas al imaginario de Leonardo da Vinci

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cultura

| 29.05.2012 - 12:07 h
REDACCIÓN

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La Biblioteca Nacional de España abre hoy sus puertas al imaginario de Leonardo da Vinci con la primera exposición monográfica sobre los Códices I y II, las dos únicas piezas que hay en España del genio renacentista y que representan el 10 % de la obra escrita del artista que se conserva en el mundo.

"El imaginario de Leonardo. Códices Madrid de la Biblioteca Nacional de España" estará abierta al público hasta el próximo 29 de julio, y permite conocer al Da Vinci más íntimo a través de los pensamientos que vertía en estos dos libros de notas en torno a 1500, en plena madurez.

De esta forma, nos revela aspectos poco conocidos de su personalidad y se aleja del Leonardo mitificado por su faceta pictórica, rodeado de leyendas, según la comisaria de la muestra, Elisa Ruiz.

La exposición tiene, además, otro objetivo: mostrar cómo se han restaurado y estudiado exhaustivamente los códices entre 2010 y 2011 en la Biblioteca Nacional, cuyos expertos han retirado la encuadernación del siglo XVIII que oprimía el pergamino, para volver al sistema original de la época, "elegante y práctico", que se cerraba con una presilla y un botón de madera.

El Códice I es un tratado de mecánica y estática, que se puede contemplar ya encuadernado tras los trabajos de conservación, mientras que el II, que es un estudio de fortificación, estática y geometría, aún no está ensamblado, lo que permite la exposición de los folios de pergamino que lo forman.

Definiciones científicas, tachadas y rectificadas por su obsesión perfeccionista, la relación completa de los 116 libros que componían su biblioteca en 1504, o su autorretrato como un león que arde, son algunos de los descubrimientos que el visitante puede disfrutar en esta muestra, donde se puede apreciar la extraña escritura inversa del artista y científico, que era zurdo.

"Era un hombre perfeccionista, que sufría el síndrome de la obra inacabada. Autodidacta que no fue a la universidad (era hijo natural de un notario y se crió con su abuelo en plena naturaleza), no era feliz", explica la comisaria de la muestra, que recalca: "Nació antes de tiempo, removió y propuso, desde su modernidad e inconformismo; fue el resorte de su época".