Kike Maíllo revela el "demonio interno" de Mario Casas en 'Toro'

El filme llega este viernes a los cines

cultura

| 20.04.2016 - Actualizado: 11:16 h
REDACCIÓN
Más sobre: cineSuscrbeteSuscríbete

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El director Kike Maíllo fue galardonado en 2012 con el Goya a Mejor Director Novel por su ópera prima de ciencia ficción 'Eva' y ahora cambia de registro en su segundo filme, 'Toro', un "frenesí" de violencia y supervivencia protagonizado por Mario Casas, Luis Tosar y José Sacristán.

Según ha explicado el director este martes, durante una entrevista concedida a Europa Press, esta película ha sido una reacción a 'Eva', cuyo final explota, se vuelve intensa y se revelan verdades ocultas. "Tenía ganas de trabajar en película en la que constantemente se viviera eso, donde el conflicto externo fuera muy obvio", ha dicho.

'Toro' es un thriller de acción que transcurre durante 48 frenéticas horas, en el que dos hermanos se reencuentran después de cinco años y protagonizan un viaje en el que aparecen las viejas heridas del pasado y en el que se ven obligados a reconciliarse para salvar la vida.

Mientras que 'Eva' está basada en un "no lugar", en 'Toro' Maíllo ha preferido concretar y, aunque asegura que no está llamado para hacer "películas costumbristas ni naturalistas", le interesaba que "los aspectos iconográficos de la religión y la geografía del andalucismo estuvieran en el filme".

Tal y como ha indicado, uno de los objetivos fue que la película funcionara como una experiencia, para huir del localismo y recurrir a un "frenesí" alejado de la calma del "día a día" al que está acostumbrado el espectador.

En este viaje, en el que el espectador se sitúa "al límite", no hay momentos para el respiro ni para el drama y se perfila una violencia que aparentemente llega de Oriente. Sin embargo, preguntado por las influencias que pueden verse en este filme, Maíllo ha matizado que el filme bebe de cineasta como Sam Peckinpah, en quien a su vez se inspiran los directores coreanos.

En cuanto a los personajes, Maíllo ha señalado que Casas se aleja del galán y "del chico bueno con malas formas". Aquí, en cambio, es "más oscuro" y "revela un demonio interno" y una "brutalidad". En cuanto a Tosar, el director ha indicado que "siempre trabaja en personajes muy férreos", que creen mucho en lo que están haciendo y que son "muy duros". "Aquí le sedujo hacer de un payaso y egoista que mete en problemas a los demás, con una moral un poco extraña", ha añadido.

MARIO CASAS Y LUIS TOSAR

Luis Tosar define a su personaje como un "canta mañanas" y un "estafador nato", también "frágil", que necesita la ayuda de un tipo fuerte para que le saque "las castañas del fuego". En esta película, al igual que en 'Eva', aunque abordan temáticas diferentes, hay una "apuesta por la estética" y un retrato de "una España extraña y bizarra, un universo estético y una narrativa muy áspera".

En el caso de Mario Casas, el actor experimentó una transformación física que le llevó a modificar su musculatura e incluso a ensanchar la mandíbula, tal y como ha relatado a Europa Press. En este sentido, Tosar ha agregado que el director llegó a tener dudas sobre este cambio porque "parecía un armario". "A Maíllo le gusta la estética y quizás estaba demasiado feo y bruto", ha reconocido Casas.

El intérprete ha destacado que Maíllo ha conseguido unir la "España decadente y cañí" con una "acción de corte coreano", donde se muestran "las peleas, la sangre y la violencia más brutas". De hecho, ha resaltado que se han eliminado escenas que mostraban una "violencia y crudeza" aún mayor, tales como "cabezas en aceite hirviendo", entre otros ejemplos.

JOSE SACRISTAN E INGRID GARCIA JONSSON

Kike Maíllo ha destacado la capacidad de José Sacristán de interpretar a un "hombre miedoso en los 50" a meterse en la piel de un "mafioso" en 'Toro'. Según ha manifestado el propio actor, en este filme interpreta a un "agente promotor de la violencia", el "patriarca de la violencia" y "como contrapartida" la violencia se mueve con el objeto de retener a ese hijo que no tuvo, encarnado en Toro, "una violencia que está impulsada por un gesto amoroso o filial".

Sacristán se siente satisfecho con el "punto de partida" del filme, "cuya peripecia les lleva a vivir situaciones de otros géneros cinematográficos, aunque sin perder la "raíz geográfica, social, moral, económica", a lo que le gusta referirse como la "toma a tierra" de esta historia.

Por su parte, la actriz Ingrid García Jonsson, que interpreta a la pareja de Casas, ha explicado que su relación contiene "los factores desencadenantes de la historia" y ha agradecido la "libertad para improvisar" que les facilitó el director para hacer lo que quisieran.

La intérprete aplaude la "nueva forma de ver Andalucía" que muestra el filme, puesto que siempre es vista "de una manera muy árida y seca", y aquí "está llena de colores". Asimismo, ha añadido la capacidad del director para encontrar el "equilibrio entre el cine asiático y el carácter español".