Fallece a los 82 años Leonard Cohen, el 'trovador de voz cavernosa'

Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011 y candidato al Nobel de Literatura en varias ocasiones

Además de escribir diez poemarios y dos novelas, fue autor de canciones exitosas como la inmortal 'Suzanne'

cultura

| 11.11.2016 - 08:02 h
REDACCIÓN

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Con su fallecimiento a los 82 años de edad, el cantautor, compositor y poeta canadiense Leonard Cohen ha dejado de ser una de las leyendas vivas de la música internacional.

Además de escribir diez poemarios y dos novelas, fue autor de canciones exitosas como la inmortal Suzanne, en las que narraba tanto las miserias como la grandeza de la condición humana con esa voz tan personal, entre grave, rota y enigmática, propia del llamado trovador de voz cavernosa.

Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011 y candidato al Nobel de Literatura en varias ocasiones, Cohen nació el 21 de septiembre de 1934 en Montreal en una familia de emigrantes judíos que se asentaron en Canadá. Allí se licenció en Literatura en la Universidad McGill en 1955 y formó parte de un grupo musical de aficionados, The Buckskin Boys, dedicado al country.

Se trasladó a Nueva York con una beca para la Columbia Graduate School, y a los 24 años recibió otra, del Canada Council, para escribir un libro, lo que le permitió viajar a Europa. Cohen siempre compaginó la música con la literatura, su gran pasión, que comenzó a los 16 años cuando escribió sus primeros poemas.

Aún no terminada la carrera apareció su primer poemario, Comparemos mitologías (1956), inspirado en García Lorca, su poeta predilecto, al que siguió La caja de especias de la tierra (1961).

En la década de 1960 se instaló en la isla griega de Hydra, donde empezó a componer canciones, y vivió siete años entre Europa y América. En 1963 publicó su primera novela, El juego favorito, a la que siguió el tercer poemario Flores para Hitler (1964), su segunda novela Los hermosos vencidos (1966) y el cuarto poemario Parásitos del cielo (1966).

Su obra poética se completa con títulos como La energía de los esclavos (1972), Memorias de un mujeriego (1978), Libro de la misericordia (1984) o El libro del anhelo (2006). En 1966 retornó a América, y fue entonces cuando entró en el mundo de la música junto al cantante Judy Collins, quien grabaría dos de sus canciones más conocidas, Suzanne y Dress rehearsal Rag.

Al año siguiente se presentó en público, fichó con Columbia y lanzó su primer álbum, Canciones de Leonard Cohen, al que siguió en 1969 el exitoso Songs from a room y en 1971, con Songs of love and hate, se confirmó como uno de los grandes autores.

Durante los años setenta sacó al mercado Live songs (1973), New skin for the old ceremony (1974), Death of ladies man (1977) y Recent songs (1979), y en los ochenta, Various positions (1984) y I'm your man (1988). Tras cuatro años de silencio, en los noventa publicó The future (1992) y Stranger music (1993).

De carácter taciturno e introvertido, Cohen sufrió en varias ocasiones períodos de depresión, de los que salió gracias a la filosofía zen. Incluso estuvo retirado seis años en un monasterio de California, y hasta se convirtió en monje, en 1996, con el nombre de Jikan, "silencio". Aun así, en esa época dejó dos álbumes de directos, Cohen live (1994) y el recopilatorio More best of (1997).

Durante estos años de meditación escribió cientos de poemas y canciones por lo que al salir del monasterio en 1999 preparó su siguiente disco de estudio, Diez nuevas canciones (2001). Tras publicar además un recopilatorio de conciertos y la colección The Essential, con sus 31 clásicos, en 2004 salió Dear Heather, un nuevo disco con el que celebró sus 70 años. Cinco años después, en julio de 2009 durante una gira por España, tuvo que suspender uno de sus concierto al sufrir un desmayo en el escenario.

En 2012, y tras ocho años sin sacar un disco de estudio, publicó Old ideas, que supuso su renacimiento musical pero cuya causa Cohen no ocultó: estaba totalmente arruinado tras la negligente gestión de su exrepresentante y amiga Kelley Lynch. Lynch durante mucho tiempo estuvo desviando dinero del artista, del que llegó a vender hasta los derechos de autor sin su conocimiento.

El éxito de Old ideas fue tremendo y llegó a ser número uno en las listas de los discos más vendidos en Europa y EEUU. Dos años después, y coincidiendo con su 80 cumpleaños, Cohen sacó su siguiente disco de estudio, Popular Problems (2014), donde retornó al blues, haciendo gala de su enorme creatividad.

El primer sencillo, lmost like the blues, refleja ese toque entre marginalidad y espiritualidad tan suyo.En octubre de 2016 Cohen publicó su último disco de estudio, "You want it darker", donde Cohen aparece más misterioso y solemne que nunca, casi con aire de réquiem.

En el single que da nombre al disco invita a la meditación, al recogimiento, y llega a decir Estoy preparado, mi Señor. Cohen fue un gran seductor. En los años sesenta, en la isla griega de Hydra, mantuvo una relación con la novelista sueca Marianne Jensen -a la que dedicó So Long, Marianne-; después vivió con la fotógrafa Suzanne Elrod -madre de sus hijos Adam y Lorca-, y en los noventa se emparejó de manera estable con la actriz Rebecca De Mornay.

En su discurso con ocasión del Príncipe de Asturias, hizo referencia a la influencia española en su obra, sobre todo por García Lorca y por las enseñanzas de flamenco que le dió un joven guitarrista español que terminó suicidándose, hecho que le marcó. Cohen donó los 50.000 euros del premio a la Universidad de Oviedo para impulsar la cátedra que lleva su nombre.

LEONARD COHEN EXTIENDE LA MANO PARA SEGUIR AL AMOR DE SU VIDA, MARIANNE

Leonard Cohen, poeta, escritor, cantautor, anticipó hace escasos meses en una carta casi póstuma a su musa, Marianne, que el final de ambos estaba cerca y que pronto podrían darse la mano eternamente. "Bueno Marianne, ha llegado ese momento en el que somos realmente viejos y nuestros cuerpos se están desintegrando y pienso que te seguiré muy pronto".

Estas son las palabras que Leonard Cohen escribió en julio de este año al amor de su vida, Marianne Ihlen, cuando el poeta y cantautor canadiense se enteró de que la noruega, musa en su juventud que le inspiró canciones como "So Long, Marianne" y "Bird on the Wire", se moría de leucemia.

Pocos días después de que un amigo leyese en su lecho de muerte la misiva de Cohen, Marianne falleció el 28 de julio en Oslo a los 81 años de edad. "Que sepas que estoy tan cerca de ti que si estirases tu mano, creo que alcanzarías la mía", añadió Cohen en su carta.

Como una profecía, menos de cuatro meses después de la muerte de Marianne, Cohen y su musa se han vuelto a agarrar de la mano como cuando vivían juntos en la isla griega de Hidra a principios de la década de los años sesenta.

Ya sea en sus canciones, en sus poemas o en sus dos novelas, The Favorite Game y Beautiful Losers, las palabras de Cohen siempre fueron poderosas y enigmáticas en su exploración de la sexualidad, la política, la religión, las relaciones personales, la muerte y, sobre todo, el amor.

Porque si hay algo que no faltó en la vida y obra de Cohen fue la experiencia del amor, tanto el físico como el platónico, ya fuese con seres de carne y hueso o con una entidad superior que el artista persiguió durante toda su vida.

Cuando en 1967 lanzó Songs of Leonard Cohen, su primer álbum, Cohen ya estaba establecido como poeta y novelista. Pero el torrente creativo que exhibió en las diez canciones del LP, impulsado por esa pasión amorosa, cambió el curso de su carrera artística para siempre. "Ahora Suzanne coge tu mano/Y te conduce al río/Lleva trapos y harapos/De los mostradores del Ejército de Salvación/Y el sol cae como miel".

Suzanne, una de las canciones más populares de Cohen, que abrió Songs of Leonard Cohen y que ha sido interpretada infinidad de veces por artistas de todo el planeta, está inspirada en su relación platónica con la canadiense Suzanne Verdal.

En su libro de poemas Parasites of Heaven (1966), Cohen incluyó el poema Suzanne Takes You Down, que luego se convirtió en la canción Suzanne, en la que el artista revela su amor secreto por Verdal. Y en la cara B de Songs of Leonard Cohen, So Long, Marianne.

"Hasta siempre Marianne, es tiempo de que empecemos/a reír y llorar y llorar y reír una vez más/Nos conocimos cuando éramos casi jóvenes/profundo en el parque verde de lilas/Te sujetaste a mi como si fuese un crucifijo/mientras nos adentramos en la oscuridad arrodillados".

En 1969, dos años después de su debut como cantante con Songs of Leonard Cohen, apareció Songs from a Room, un LP que se abría de nuevo con una canción inspirada en Marianne, Bird on the Wire.

Vi un pedigüeño apoyado en su muleta de madera/Me dijo 'no debes pedir tanto'/Y una bonita mujer apoyada en su puerta oscurecida/Me gritó '¿por qué no pides más?/Oh, como un pájaro en el cable/como un borracho en un coro de medianoche/he intentado ser libre a mi manera".

Bird on the Wire también revela otra pasión del artista, la constante búsqueda por la perfección. Menos de una década después de su publicación, Cohen reconoció que empezó los versos mientras estaba en Grecia y que no acabó la canción hasta poco antes de empezar la grabación. Y a pesar de ello, dijo, "parece que no la puedo hacer perfecta".

Pero la verdad es que Bird on the Wire es lo suficientemente perfecta como para haber sido adoptada por artistas como Joe Cocker, Tom Cochrane, Johnny Cash, Willie Nelson y el español Kiko Veneno, que en 2010 incluyó su versión en el álbum Dice la gente.

Entre 1971 y 2016, Cohen publicó otros doce álbumes grabados en estudio. El último, You Want It Darker, apareció el 21 de octubre, escasamente tres semanas antes de su muerte y ha sido recibido con aclamación por gran parte de la crítica.

El diario británico The Guardian le otorgó cinco de cinco estrellas y declaró que, "a pesar de las recientes conversaciones sobre la mortalidad de Leonard Cohen, su maravilloso nuevo álbum sugiere un artista determinado a seguir avanzando".

Dos semanas antes de la aparición de You Want It Darker, Cohen declaró en una entrevista a la revista The New Yorker que estaba "listo para morir", aunque a continuación reconoció que antes de partir de este mundo le gustaría "terminar las cosas" empezadas. Cohen no sabía si tendría tiempo de terminar sus últimas canciones. Con You Want It Darker publicado, Cohen ha podido extender su mano hacia Marianne.