El Primavera Sound bate récords de asistencia con 170.000 participantes

Blur cumplen con su condición de favoritos en una noche de grandes veteranos

Este sábado se anunciará una de las bandas de la próxima edición

En 2014 volverá a celebrarse la última semana de mayo, debido al frío que ha marcado esta edición

Blur (Blur)

cultura

| 25.05.2013 - 18:03 h
REDACCIÓN

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El festival Primavera Sound ha batido el récord de su historia en participación, alcanzando una cifra de 170.000 asistentes, por encima de los 150.000 visitantes de la edición anterior, ha anunciado en rueda de prensa el codirector del certamen, Alberto Guijarro, a falta de los conciertos de la última noche de este sábado.

El festival ha contado con 235 actuaciones entre todas sus actividades, con una media de edad de los participantes de 32 años, y con un peso de extranjeros del 42% --un 7% más que el año pasado-- con mayoría de ingleses, franceses, italianos, nórdicos y norteamericanos, aunque son cifras que deben "afinarse" con las ventas en taquilla de última, que compran mayoritariamente barceloneses.

La sección profesional del festival, el PrimaveraPro, ha crecido "de forma espectacular", con 1.997 participantes --un 42,5% más respecto a la anterior--, siendo esta la tercera edición de la sección profesional, que consolida Barcelona como punto de encuentro internacional de los profesionales de la música independiente, con una cuota del 60% de extranjeros.

En el programa de conferencias de los profesionales ha tenido relevancia la subida del IVA cultural "que está aniquilando el sector", ha explicado Guijarro.

El director ha avanzado que una de las sorpresas de esta noche será el anuncio de una de las bandas que tocarán en la edición 2014 del Primavera Sound, lo que se comunicará desde las pantallas de los escenarios Heineken, Primavera y Ray Ban antes de los respectivos conciertos de Nick Cave & The Bad Seeds.

ÚLTIMA SEMANA DE MAYO

El codirector del festival también ha avanzado que la próxima edición, en la que se mantendrán los patrocinadores --especialmente Heineken--, volverá a su semana "natural" y habitual del certamen, la última de mayo, debido al frío que ha marcado esta edición, especialmente la noche del viernes.

"Hemos pasado demasiado frío y volveremos a nuestra semana natural, que unos grados ganaremos", ha explicado Guijarro, que ha remarcado que la noche de este sábado se podrá oír en el escenario Vice a Hearbirds, el primer grupo acogido por el sello discográfico del Primavera, el Segell.

Sobre el Auditorio del Fòrum, Guijarro ha anunciado que la organización "luchará por tenerlo" --después de que este año obligara incluso a cambiar las fechas--, y ha anunciado que tras el festival está prevista una reunión con el alcalde barcelonés, Xavier Trias, para que les ayude a negociar con LG events y poder tener garantías para reservarlo con antelación.

En la vertiente artística, Guijarro ha comenzado la rueda de prensa con una explicación sobre la cancelación de Band of Horses, quienes no pudieron salir de Estados Unidos a causa de los tornados en Oklahoma, destacando que ésta era la única actuación que la banda norteamericana tenía prevista en Europa, si bien su concierto será reemplazado la noche de este sábado por Deerhunter.

A esta cancelación se suman las de Sixto Rodríguez y Fiona Apple, aunque la jornada se cerrará con la veteranía y tablas de Nick Cave & The Bad Seeds, así como la de Los Planetas, My Bloody Valentine, Dexys, Wu-Tang Clan, Adam Green & Binki Shapiro, los barceloneses Extraperlo, The Sea and Cake y Chucho, grupo sustituto del cantante de Detroit.

Después de Barcelona, del 30 de mayo al 1 de junio el festival se traslada con su Optimus Primavera Sound a Oporto, donde se espera la asistencia de 25.000 personas.

BLUR CUMPLEN CON SU CONDICIÓN DE FAVORITOS

Como el Bayern de Munich mañana en la final de Champions en Wembley, Blur llegaba esta noche al Primavera Sound como la banda en la que más ilusiones había puestas, vamos, "los favoritos", y no han defraudado a las casi 15.000 personas, que a ojo de buen cubero, han disfrutado del concierto de los reyes, ahora ya no hay competición que valga, del "brit pop".

Carreras entre los rezagados cuando en el escenario Heineken comenzaban a sonar los primeros sones de "Boys and Girls", una autoafirmación musical de la que han disfrutado varias generaciones de jóvenes, alguna de ellas bastante entrada ya en los cuarenta.

Blur, que llevan girando desde que decidieron darse una nueva oportunidad en 2009 con la recordada actuación en Hyde Park, ha ofrecido un concierto entonado, en el que han apostado a la que han podido por un muro de guitarras y agitación en temas como "Beetlebum" o "Popscene".

Damon Albarn, que ha mutado de aquella apariencia cándida de post-adolescente por una más rockera imagen de continua post-resaca, sigue manteniendo buen timing para un repertorio lleno de hits, aunque el público ha agradecido con júbilo la aportación de Graham Cox a "Coffee&TV".

Hacer sonar seguidas "Country House" y "Parklife" ha desatado la locura, quizás porque la vertiente más feliz de Blur es la que más seguidores tiene entre la muchachada, menos adicta a los punteos de lucimiento de guitarra.

Tras la elegante versión de una canción ya de por sí elegante "The Universal", el cuarteto de Colchester ha cerrado con "Song 2", su canción más punk y anómala, un concierto completo y resultón.

Hasta los topes estaba el mismo escenario Heineken, el más grande del recinto, para acoger a otros veteranos aunque de una generación anterior, más oscura y menos beatlemanaica: los escoceses The Jesus and Mary Chain, que en su vuelta a Barcelona han sonado especialmente ruidosos, piropo para una formación que hizo de ello marca de la casa.

Sobre el escenario, una gigantesca cruz de leds con pocas pretensiones de irreverencia, mientras la voz del talludito Jim Reid afrontaba de forma digna temas como "Snakedriver", "Between Planets" o "Reverence" rehuyendo al principio el álbum "Psychocandy" aunque luego se ha congraciado interpretando el deseado "Just like honey".

El concierto del jovencito James Blake, el niño bonito del dubstep inglés -guapo, alto, flequillo de impresión, con éxito...- les habrá parecido a algunos de los presentes lo que se dice un corta rollos elitista.

Este pianista de formación clásica, reconvertido para el lado oscuro de la electrónica es desde luego un pequeño genio del sampler las mezclas extrañas, pero su propuesta, resulta en exceso íntima para la una de la madrugada. Pero composiciones, hay que llamarlas así, como "Limit to your love" o "The wilhelm scream", son piezas más que redondas.

Los afortunados que han podido entrar en el selecto escenario del auditorio estaban en una nube por el concierto ofrecido por la tarde por Daniel Johnston, algo más que un músico, un ser sensible por encima de todo, capaz de transmitir infinita melancolía con sus imperfectas interpretaciones acerca de la desolación y los desvaríos. La belleza se crea en los cerebros más inesperados, incluso, o quizás por ello, en aquellos golpeados por la enfermedad.

Las horas más intempestivas de la madrugada daban cobijo a otra pareja de hermanos (y van muchos en este festival) en concreto, los Dreijer, Karin y Olof, o "The Knife", que seguramente, por la hora y para no jugársela, se decantarán por su versión más bailable.

Mañana sábado, fin de fiesta en el recinto del Fórum, será el turno de Nick Cave & The Bad Seeds, My Bloodie Valentine, Hot Chip, Cristal Castles, Liars, Apparat o Dexys entre los nombres extranjeros y Los Planetas -que celebran los 15 años de Una semana en el motor de un autobús-, Hidrogenesse o Antonia Font, entre los nacionales, aunque la oferta asciende a una cincuentena de actuaciones.