El Prado dedica su Cátedra a su taller de restauración

cultura

| 11.05.2017 - 17:09 h
REDACCIÓN

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La próxima Cátedra del Museo del Prado, que tendrá lugar entre los meses de octubre y noviembre, estará a cargo del taller de Restauración de pintura del Museo del Prado y tratará diversos aspectos relacionados con el tratamiento de obras de grandes maestros como Tiziano y Goya. Así lo ha explicado hoy el coordinador jefe de Restauración y Documentación Técnica de la pinacoteca, Enrique Quintana, durante la presentación de la Cátedra, en la que ha explicado los motivos por los que la institución ha decidido elegir un único taller -el de pintura- y no otros que también tienen un "altísimo nivel".

"Adjudicar la cátedra a ese taller nos permite dar una idea mucho más compacta, mucho mas unitaria para el asistente que si la hubiésemos dedicado a todo el área en general", apunta. Además, destaca Úbeda, los restauradores de piezas pictóricas tienen una experiencia "inigualable" en la restauración de obras maestras. Tanto que, según dice, "no existe ninguna otra institución en el mundo que pueda enorgullecerse de haber restaurado obras como las de Tiziano, Goya o Velázquez". "La propia riqueza de la colección del Prado ha hecho rica la experiencia de los talleres", añade.

Por su parte, la secretaria general de la Fundación Amigos del Museo del Prado -que patrocina esta nueva edición de la Cátedra- que ha resaltado que un el honor colaborar con el museo en esta labor porque conocen "el excelente trabajo que se hace en el taller y la enorme profesionalidad de las personas que lo componen".

La presentación, a la que también ha asistido el director adjunto del Museo del Prado, Andrés Úbeda, ha continuado con una visita al taller de restauración de pintura, en el que trabajan diez expertos y al que se puede acceder mediante un montacargas de más de siete metros de diagonal, que permite trasladar cualquier obra de la colección.

En palabras de Enrique Quintana, el de restauración es un proceso "complejo", que arranca con la decisión del conservador -historiador de arte- que indica y aprueba si una obra debe pasar por el taller o no y, en caso afirmativo, el cuadro pasa primero por "una analítica". "Después se adjudica al restaurador que pueda tener más seguridad en que el resultado va a ser positivo y luego se estudia la obra en equipo", recalca.

Lo siguiente, una parada en el gabinete de documentación técnica, donde trabaja uno de los restauradores con mayor experiencia, Jaime García Máiquez, que explica que las obras son sometidas a una radiografía para poder conocer qué cambios se han hecho en la composición. "Dependiendo del número atómico y de los pigmentos, la materia absorbe más o menos radiación", precisa el experto, que considera "fundamental" este paso para la labor del taller y para llegar "a conclusiones importantes" como las técnicas artísticas usadas por los pintores.

En artistas como Velázquez, que pinta "con capas finas de pintura", dice García Máiquez, otras técnicas complementarias como la reflectografía son "importantísimas" para descubrir el "dibujo subyacente" que hay en un cuadro y que no se ve a simple vista.

También es necesaria la tarea de los restauradores que trabajan en el laboratorio, como Lola Gallo, que explica que es posible diferenciar qué puso el artista en un cuadro y qué se puso en otro momento, algo que sirve tanto para el propio trabajo de restauración como para catalogar las obras o fecharlas.

"Con la toma de muestra se puede saber si hay repintes y el original está debajo, lo que permite retirar ese repinte sin llegar a tocar la cala de pintura original", matiza.

Y pone de ejemplo el famoso cuadro "La Mona Lisa", de Leonardo da Vinci, en el que fue posible apreciar que "el fondo está repintado en negro" y descubrir, "no solo la superposición de capas, sino que había una pequeña película de barniz entre ellas".

Además de poner en valor la labor del área de Restauración, la Cátedra estará acompañada de cursos, seminarios y visitas guiadas, que permitirán conocer a fondo el trabajo de quienes velan por la conservación de los cuadros del museo.