Pablo Bonet: "Un librero es mejor que un algoritmo para recomendarte un libro"

Pablo Bonet Ayllón, secretario del Gremio de Librerías de Madrid
Pablo Bonet Ayllón, secretario del Gremio de Librerías de Madrid

Pablo Bonet Ayllón es el secretario del Gremio de Librerías de Madrid y de la Feria del Libro de Madrid. Tras 18 años en la Librería Muga y 16 ediciones en la Feria, continúa ejerciendo su experiencia y pasión por el mercado literario. Junto a Manuel Gil en la dirección, trabajan por convertir la Feria en un evento cada vez más sostenible y libre de emisiones ante el constante crecimiento de visitantes.

La edición pasada logró más de 2,2 millones de visitas, ¿se espera que el número siga creciendo?

El año pasado tuvimos nueve días de lluvia y este año con la previsión del buen tiempo esperamos sobrepasar esa cifra. Además, en esta edición contamos con la participación de alrededor de 2.000 autores.

Aseguran que la Feria genera grandes ingresos y que por ello sería “una locura” sacarla del Retiro. ¿Cuánta cantidad ha supuesto?

En 2018 las ventas de la Feria fueron en torno a los 8,5 millones de euros, contando solo ventas de libros. En cuanto a la repercusión para el turismo en Madrid, calculamos con aplicaciones de Big Data que se alcanzaron en torno a los 40 millones de euros.

¿Cuál es el presupuesto para la organización de la Feria?

Partimos de 1,2 millones de euros, y sirve para la gestión con 400 empresas durante 17 días. Significa montar en el medio del Retiro una miniciudad.

Por primera vez la organización de la Feria pasa del Ayuntamiento a la Asociación de Librerías, ¿mejora esto la gestión?

Ha sido un cambio positivo. Antes, cualquier queja pasaba por el Ayuntamiento y este convenio nos permite a nosotros organizar, recibir y responder a cualquier tipo de problema. Asumimos la responsabilidad entera de la Feria. Además sin tener que consultar podemos tomar muchas decisiones. Nuestra intención es que se firme un convenio que se alargue en el tiempo para mantener esta misma estructura.

¿Existe la posibilidad de que la Feria no siga en el Retiro tras el comentario de la subdirectora del Área de Parques de "encontrar un lugar alternativo"?

Nos asombró bastante descubrir que hay gente dentro de Concejalía de Medio Ambiente que prefiere que la Feria no esté en el Retiro. Nosotros hemos tenido flexibilidad absoluta y respeto con el medio ambiente. Estamos negociando en cualquier momento con Medio Ambiente sobre cualquier mejora. Inés Sabanés, la delegada, desautorizó esa opinión al día siguiente, pero tampoco ha estado en las negociaciones, así que creo no sabía bien lo que ocurría desde dentro.

Además, tenemos la firme promesa de todos los partidos políticos de que la Feria seguirá en el Retiro, puesto que está en el ADN de Madrid.

El último convenio ha reducido casetas y espacio por tercer año consecutivo. ¿Esperáis que desde el Ayuntamiento sigan recortando medios?

El número de casetas son prácticamente igual a las del año pasado: 361. Pero los metros los hemos tenido que reducir bastante. Ya son 125 metros y casi 40 casetas menos desde 2017, en esta edición nos quedamos con 1224 metros de feria. Ya han habido editoriales y librerías que no han podido entrar.

El Ayuntamiento planteó una reducción de 200 metros y 60 casetas. Inconcebible. Tuvimos que pelear hasta acordar reducir 10 casetas y 40 metros. Nuestra idea en la siguiente negociación es devolver a la Feria las cifras de 2016 o 2017, pero esperamos que nos vuelvan a ofrecer una reducción brutal que no vamos a poder admitir.

Cada año crece más la demanda, ¿pensáis limitar la incorporación de casetas o espacio a una cantidad?

No queremos que la feria crezca 500 metros más. Hemos llegado a tener más de 500 casetas en algunas ferias. Pero tenemos que tener un cuidado con el medio ambiente. Entre 350 o 370 casetas está bien, pero con un espacio limitado es difícil embutir a la mayoría de editoriales en casetas de 3 metros. Queremos que crezca pero en una medida justa. Entre 150 o 175 metros más, tampoco es tanto.

El Ayuntamiento reconoce que no ha realizado ningún informe sobre el impacto ecológico en el parque, ¿ustedes han realizado alguno?

Nos gustaría proponer el año que viene un informe en conjunto sobre lo que supone dicho impacto. Uno de los objetivos de la Feria, desde que Manuel Gil está al frente de la dirección hace tres años, es que sea una feria verde y sostenible.

Desde el año pasado la Feria pudo certificarse como evento cultural neutro en carbono. ¿Qué supone esto?

Estamos intentando cambiar los generadores eléctricos por energía sostenible y limpia que provenga de fuentes renovables. Pero aún necesitamos mantener un mínimo de generadores para mantener toda la Feria.

Ese certificado significa que la medida de CO2 emitida se compensa con dos programas: Madrid Compensa y con el proyecto The Brazilian Rosewood Amazon Conservation, en el que pagamos una cantidad de dinero según lo emitido que se invierte en la protección de especies de árboles y animales en peligro de extinción.

En cada Feria emitimos menos gases contaminantes, en la pasada Feria fueron 43 toneladas de CO2. Además el material impreso lleva consigo certificado FSC, que garantiza que las materias primas vienen de bosques gestionados de manera sostenible.

¿Cuáles son los objetivos de este año? ¿Han ido cambiando?

Somos una feria de librerías y editoriales en formato tradicional, en papel. Seguiremos ofreciéndonos como tal, pero no nos cerramos a otros formatos de lectura. El libro es una forma de leer, pero la lectura está abierta a muchas formas.

Lo más importante es que queremos equilibrar el aspecto comercial. Las librerías son el sector más débil en la cadena del libro. Cada vez se vende más estacionalmente, y la Feria supone un apoyo para atravesar el período bajo de ventas en verano.

También queremos equilibrar el aspecto comercial con el cultural. Este año dedicamos un 14% del presupuesto a actividades culturales, sobre todo relacionadas con Iberoamérica.

¿Cómo habéis logrado esa conexión con Latinoamérica?

Manuel Gil fue director comercial de Ediciones Siruela durante 7 años. En su trayectoria ha tenido relaciones con las ferias más importantes de Latinoamérica: Guadalajara, Bogotá, Buenos Aires, fundamentalmente. Las ha mantenido con el objetivo de ofrecer un intercambio cultural entre Madrid e Latinoamérica muy importante en el mundo del libro y atraer así la participación internacional.

Este año República Dominicana es el país invitado. Es un país conocido evidentemente por su atractivo turístico, pero que tiene una fortaleza cultural desconocida en España, y que queremos que se conozca.

Amazon entra fuerte creando un nuevo mercado. ¿Cuáles son los retos de las editoriales actualmente?

Amazon seguramente sea nuestro rival, pero nosotros ofrecemos la cercanía, encuentros con autores y libreros que pueden recomendarte títulos. Para que te recomienden un libro es mejor un librero que un algoritmo. Jugamos otro papel en el mercado. Tenemos que defender y seguir con la gente que nos visita y compra, para así humanizar los barrios.

Ahora cualquier librería te puede llevar un libro en dos días a través de plataformas como en la que trabajamos: Todostuslibros.com. Pero sigue sin ser competición nuestra. Queremos seguir aportando valor a los libros, a los encuentros y a las personas.

La Feria de este año empieza con muy buenas perspectivas, con mucha afluencia. Estamos con ganas de recibir a los madrileños para que sepan que esta es su feria, y que estará en el Retiro siempre que se pueda.