"Historias de la radio", una adaptación teatral con ritmo muy cinematográfico

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Álvaro Sáenz de Heredia ha adaptado para el teatro "Historias de la radio", la "mejor película" que hizo para el cine su tío, José Luis Sáenz de Heredia, a la que le ha dado "un ritmo vertiginoso, muy cinematográfico".

Cuando se acaba de cumplir el centenario del nacimiento de Sáenz de Heredia, su sobrino ha querido recuperar una de sus mejores cintas con la intención de "rendir un pequeño homenaje" al director de películas famosas de la época como "Historias de la televisión" (1965), "Franco, ese hombre" (1964) o "La verbena de la Paloma" (1963).

En la presentación de "Historias de la radio" (1955), que se representará en el Teatro Fígaro de Madrid del 20 de junio al 2 de septiembre, Álvaro Sáenz de Heredia ha asegurado que lo más complicado ha sido la adaptación del libreto y la escenografía, continuamente cambiante gracias a los nuevos medios tecnológicos.

Así, con la ayuda de un proyector se logran, en cuestión de segundos, numerosos decorados de las muchas secuencias que conforman la película, con los que esperan sorprender al espectador.

Estas continuas transformaciones dan, según su director, "una fluidez vertiginosa y divertida" a la obra, con la que busca que quienes disfrutaron de la radio de los años 50 como elemento de comunicación con el exterior rememoren ahora, "con nostalgia e ilusión", esos momentos vividos junto al transistor.

Manel Castillejos, Juan Garrido, Kepa Fersán, Pingüi, Emily Suárez, Elena Villalba o Félix Granado son algunos de los actores del reparto de una obra que cuenta tres pequeñas historias basadas en concursos radiofónicos, todas ellas enlazadas a través del amor entre dos locutores.

Castillejos se mostró convencido de que la obra puede servir para "todo tipo de públicos", incluido el joven, que a través de la misma puede ver "un reflejo de la España de esos años".

El director de "Historias de la radio" ha dicho que ha respetado la trama original de la película, aunque ha aprovechado "los puntos de humor" de los actores para incorporarlos a la obra, lo que ha dado como resultado una pieza "muy divertida".