Hace 100 años nacía Orson Wells

Orson Welles, una de las figuras más decisivas en la Historia del Cine, capaz de dejar un recuerdo indeleble ya sea como director, actor o guionista en cualquier medio audiovisual, habría cumplido 100 años el próximo 6 de mayo.

"Un hombre no pertenece al lugar donde nace, sino a donde escoge morir". Y aunque estas palabras de Orson Welles no se cumplieron, sus cenizas acabaron descansando en el pozo sobre el que las había pronunciado, un lugar que simbolizaba a la perfección su pasional atracción por España.

Las cenizas del cineasta -que el miércoles hubiera cumplido cien años- fueron esparcidas por su hija Beatrice en 1987, dos años después de su muerte en Los Ángeles (EE.UU.), en ese pozo situado en la finca "El recreo de San Cayetano", del que fuera su gran amigo el diestro Antonio Ordóñez.

Era el final de una relación muy especial, la que mantuvo durante gran parte de su vida el cineasta con una España que le ofreció el 'misticismo de Ernest Hemnigway' como él llamaba al mundo de los toros, la fiesta, el Quijote y la pasión de sus gentes.

Incluso hay un documental sueco, "Brunnen" ("El pozo"), en el que su director, Kristian Petri, recorrió España a la búsqueda de las razones de la atracción de Welles por este país y que tituló por el lugar donde reposan sus restos.

Una película que incluía fragmentos de más de 60 horas de material no montado y rodado por Welles, muchas veces con cámara en mano, sobre corridas de toros y la vida en las calles en la España de la época, así como secuencias de su gigantesco y nunca acabado proyecto sobre una adaptación al cine de "Don Quijote".

Pero su relación con España comenzó mucho antes, cuando en 1953 llegó para rodar "Mr Arkadin" y en poco tiempo se enamoró de las fiestas, del flamenco y de los toros, especialmente de la Feria de Sevilla, pero también de la pintura de Goya y Velázquez y, por supuesto, de la figura del Quijote.

A finales de los cincuenta recorrió parte de la geografía española, cámara en mano, junto a su tercera esposa -la actriz italiana Paola Mori, a la que conoció en el rodaje de "Mr Arkadin"- y realizó una serie de documentales para la RAI italiana.

Y también encontró en España al productor que le financiara algunas de sus locuras, Emiliano Piedra, que estuvo detrás de la adaptación al cine del 'Falstaff' creado por William Shakespeare, que se convirtió en "Campanadas a medianoche" (1965).

Welles fue el director, guionista, montador y actor, además de diseñar el vestuario y los decorados de la película, que estuvo a punto de quedar inacabada por falta de dinero, según reconocería años después Emiliano Piedra, quien aceptó un proyecto para el que el cineasta norteamericano llevaba 17 años buscando productor.

Menos suerte tuvo el gran proyecto soñado de Welles para su "Don Quijote", del que rodó nada menos que 20.000 metros de película en Italia, España y México, y de la que se conservan dos secuencias montadas, una incluso con sonido.

El realizador había pensado hasta incluir parte de unas imágenes rodadas originalmente para un documental, sobre la Fiestas de San Fermín. Nunca se podrá saber lo que le rondaba por la cabeza y tan solo queda una versión montada por el español Jesús Franco, que trabajó con Welles. Pero aunque fue el más conocido, el "Don Quijote" no fue su único proyecto frustrado relacionado con España.

También planeaba una película sobre la fiesta de los toros, pero sobre todo sobre los aficionados a las corridas. Una idea que quedó plasmada en un breve documental rodado por Albert Maysles, en 1966, "Orson Welles in Spain". "Un toro puede matar a un tigre o a un elefante, así que obviamente puede matar a un hombre", explica el cineasta sobre las corridas, una fiesta que califica de "una tragedia en tres actos".

Mientras muestra los toros que esperan a salir a la plaza, Welles cuenta que le interesa el mundo de la valiente lucha entre toros y toreros y también la gente que vive de la fiesta, "económica y emocionalmente".

Su idea era rodar una película sobre ese ambiente, sin guion, o más bien, con el guion escondido para poder proporcionar a los actores las suficientes claves que les permitan reaccionar como él quería, pero con mayor realismo. Porque, se quejaba, "nadie hace nada nuevo en el cine", y además estaba convencido de que "las mejores cosas del cine son accidentes divinos".

Aquí están diez claves para entender el genio de Welles

1. INICIOS EN EL TEATRO

Joven prodigio y huérfano desde niño, volcó su pasión en el teatro y encontró su hueco en la escena neoyorquina gracias al programa gubernamental Federal Theatre Project, con el que produjo adaptaciones de "Macbeth" -con un reparto completamente afroamericano- y "The Cradle Will Rock".

Poco después y, tras obtener la recomendación, entre otros, del novelista y dramaturgo Thornton Wilder, formó en 1937 la compañía del Teatro Mercury, junto a John Houseman. Su primera obra allí: "Julius Caesar", adaptada a los tiempos modernos con una alegoría sobre el fascismo.

2. LA GUERRA DE LOS MUNDOS

La paranoia radiofónica creada en 1938 por Welles a partir de la novela de H.G. Wells. fue una célebre pieza radiofónica de la cadena CBS que logró instaurar la histeria en la sociedad estadounidense.

Fueron 60 minutos que recreaban la llegada de marcianos a Nueva Jersey y la destrucción de barrios enteros con rayos mortíferos. En realidad, se trataba de una broma previa a la noche de Halloween que dejó a los oyentes con el vello de punta.

3. LOS ESTUDIOS RKO

La brillante travesura de "La guerra de los mundos" le abrió las puertas de Hollywood de par en par y los estudios RKO le firmaron su primer contrato y le dieron control artístico absoluto: con 26 años interpretaría, dirigiría, escribiría y produciría su siguiente proyecto.

Esa confianza desembocó en "Ciudadano Kane", un fracaso comercial que hizo perder 150.000 dólares (una fortuna en esa época) a la empresa, una de las compañías clásicas del Hollywood dorado. Por ese motivo, nunca pudo recuperar la confianza de los grandes estudios.

4. CIUDADANO KANE

La ópera prima del artista (1941) es considerada una de las mejores películas de la historia, candidata a nueve Óscar, incluidos el de mejor película, mejor actor y mejor director (ambos para Welles). Obtuvo el de mejor guión original, reconocimiento compartido por el cineasta con Herman J. Mankiewicz.

La cinta cuenta la vida del magnate de la prensa Charles Foster Kane, una figura ficticia basada en la vida del magnate William Randolph Hearst.

5. ROSEBUD

Es el último suspiro de Kane antes de morir en una secuencia legendaria que forma parte de los anales del cine. Se trata de la palabra escrita en el trineo con el que el protagonista jugaba de niño en la nieve, y la escena, aun siendo un gran misterio para muchos, ilustra la infancia perdida del personaje, convertido en millonario a una pronta edad.

6. SHAKESPEARE

Su gran pasión. "Macbeth" la rodó en menos de un mes en 1948 dentro de un estudio, mientras que la filmación de "Othello" se alargó entre 1949 y 1952 por problemas de financiación, que le obligaron a aceptar distintos trabajos alimenticios para reunir el dinero necesario para completar el proyecto.

A pesar de las numerosas críticas, se alzó con la Palma de Oro del Festival de Cannes. "Campanadas a medianoche" (1965) fue rodada en 1965 en España con un presupuesto ínfimo que le obligó a rodar una sola toma de cada escena.

7. MATRIMONIO CON RITA HAYWORTH

Welles se casó tres veces y tuvo un hijo con cada mujer. Su primera esposa fue Virginia Nicholson, cuyo matrimonio duró desde 1934 hasta 1940. Tres años más tarde se casó con Rita Hayworth y se divorciaron en 1948. Filmaron juntos "La dama de Shanghai" (1947).

Con Paola Mori se casó en 1955 y el matrimonio se mantuvo hasta la muerte de Welles, aunque eso no le impidió mantener una relación de 19 años con la actriz croata Oja Kodar.

8. SED DE MAL

Posiblemente, una de las escenas más analizadas y estudiadas de su filmografía es el plano secuencia de más de tres minutos con el que abre el filme. Sin duda, uno de los ejemplos del virtuosismo y sincronización con la cámara de Welles, con cambios constantes del encuadre, intercambiando planos y mostrando la amplitud del espacio.

9. AMOR POR ESPAÑA

Las cenizas de Welles, amante de España y en concreto de Andalucía y los toros, reposan en Ronda (Málaga), en la finca "Recreo de San Cayetano", propiedad del exmatador de toros Antonio Ordóñez, donde se depositaron por expreso deseo del cineasta, una petición recogida en su testamento.

10. RECONOCIMIENTOS DE LA ACADEMIA Y EL AFI

John Huston presentó el Óscar honorífico a Welles en 1971 y el artista, que no estuvo presente en la ceremonia, lo aceptó con un vídeo donde dijo: "Es más divertido mirar adelante que hacia el pasado. Treinta años de carrera dan para mucho, pero no puedo olvidar que pasé ese tiempo solo".

En 1975 recibió el homenaje del Instituto del Cine Americano (1975) y volvió a emocionar: "Este honor sólo lo puedo aceptar en nombre de todos los inconformistas. Pueden ir por libre, pero no se consideran únicos ni se ven como los mejores".