Felipe II gana la plaza de la Villa a Don Álvaro de Bazán por 375 votos

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Felipe II |Felipe II

El Ayuntamiento de Madrid ya ha iniciado los trámites para que una estatua de Felipe II sustituya a la de Don Álvaro de Bazán en el centro de la plaza de la Villa, después de que el rey en cuyo reino no se ponía el Sol ganara en las urnas a su Capitán de la Mar Océana por 375 votos.

La consulta popular convocada por el Ayuntamiento para conocer la opinión de los madrileños sobre el cambio de estatua contó con la participación de 4.581 madrileños, el 54,1 % de los cuales (2.478) votó a favor de Felipe II frente al 45,9 % (2.103) que optaron por la permanencia del monumento de Don Álvaro de Bazán.

Respaldado por esta votación, el Ayuntamiento rescatará ahora de los almacenes municipales donde permanecía desde hacía años la reproducción en bronce de una escultura de los hermanos Leone y Pompeo Leoni, conservada en el Museo del Prado, dedicada al llamado "rey prudente", el monarca que fijó en 1561 la capitalidad de España en Madrid.

SOPORTES PARA LAS ESCULTURAS

A su vez, la estatua del Almirante Don Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz, será trasladada a la calle de Montalbán, en un espacio peatonal entre el Cuartel General de la Armada y el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid.

Antes, se tendrán que fabricar y adaptar los soportes para ambas esculturas, reutilizando la existente de Álvaro de Bazán.

Una vez efectuado el cambio, el Área de Las Artes difundirá entre los ciudadanos el conocimiento y la valoración de la nueva ubicación de las estatuas a través de visitas para madrileños y turistas durante los días siguientes a su inauguración.

La votación se realizó entre el 8 de febrero y el 31 de marzo a través de la web del Ayuntamiento -madridparticipa.es- y en la Junta Municipal de Centro, donde se instaló una urna con papeletas.

El delegado de Las Artes, Fernando Villalonga, revelado que el Ayuntamiento consultó ante el posible traslado de la estatua de Don Álvaro de Bazán con el marques de Santa Cruz, heredero familiar, que no manifestó su "entusiasmo" pero tampoco puso "grandes pegas".

Villalonga reveló hubo una "división un poco más acalorada" sobre el cambio entre los cronistas de la Villa, aunque "la gran mayoría" estuvieron de acuerdo con el cambio.

Desde luego, los responsables municipales eran favorables al cambio porque entendían, como argumentado Villalonga, que la "maravillosa" estatua de Felipe II debía estar en un "espacio central" de la ciudad mientras Don Álvaro de Bazán "es un gran capitán y un gran marino pero realmente tiene poco que ver con Madrid".