Bruni otorga su tono francés a iconos de la música contemporánea

La cantante, actriz y modelo Carla Bruni ha dado su tono francés a iconos de la música contemporánea en su primer concierto en Madrid, donde ha cantado por y al amor porque "debería haber un poco más en el mundo".

En las taquillas del Teatro Nuevo Apolo, en la plaza de Tirso de Molina de Madrid, los más rezagados y aquellos a los que no se les ha ocurrido imprimir su entrada en casa han formado una cola delante del edificio, donde se podía oír entre susurros si "a alguien le sobra una entrada".

Una expectación que se ha colado dentro del teatro donde los asistentes han aprovechado para retratar el escenario en el que la italo-francesa ha estado acompañada por su elenco musical, rodeados por velas blancas que ambientaban la atmósfera creada por un juego de focos en tonos azulados y morados.

CANCIONES DE AMOR

Este ha sido su primer concierto en España y a la cita no ha faltado su marido Nicolas Sarkozy, el expresidente José María Aznar, la exalcaldesa de Madrid Ana Botella y el director de cine Pedro Almodóvar.

Dulce y elegante ha presentado cada una de las canciones del repertorio en una mezcla entre inglés, francés y "un poquito de español", ha bromeado y ha remarcado: "Todas las canciones hablarán sobre el amor".

En esta gira, Bruni ha presentado su último disco titulado "French Touch", que ha sido producido por el legendario músico, productor y compositor David Foster, colaborador previo de artistas como Barbra Streisand o Whitney Houston, para reinterpretar clásicos de la música contemporánea. Popularizados por primeras figuras como The Rolling Stones, Depeche Mode o ABBA, Bruni (Turín, 1967) versiona en clave íntima y acústica temas emblemáticos como "Enjoy the silence", "Miss You" y "Crazy".

AMBIENTE ÍNTIMO

Los títulos clásicos de sus anteriores discografías como "Quelqu'un m'a dit", "Ta tienne" o "Le plus beau du quartier" se han ido entremezclando con iconos de la música clásica con el particular tono francés aportado por la cantante, quien ha parecido disfrutar cada minuto del concierto que destilaba un ambiente íntimo.

La intérprete no ha sido la única protagonista del escenario ya que un pianista, un trompetista, la percusión, un chelo y guitarrista han apoyado la voz de Bruni con un estilo elegante y ameno. A medida que ha avanzado el espectáculo, Bruni ha conseguido mantener la atención del público entre bromas como que "necesitaría una cerveza" para interpretar a The Clash o sobre la etiqueta que ha estado luciendo durante la primera parte de la actuación, porque "se lo acababa de comprar".

"La canción "L'amourese" es para los enamorados. ¿Hay alguien enamorado en la sala?", ha dicho con su voz juguetona la intérprete al presentar su canción, quien ha lanzado una mirada nada disimulada a su marido que se encontraba en primera fila.

En los pocos minutos de silencio, en los que aprovechaba para dar un sorbo a su botella de agua, aparecían gritos de "guapa" improvisados por el público, al igual que acompañaban el ritmo con aplausos.

Así, entre risas cómplices, ha conseguido hilar las canciones de sus antiguas publicaciones y de las que conforman "French Touch" que forman parte de su vida, porque "las cantaba antes de que comenzara a componer", ha asegurado.

Este concierto se enmarca dentro del programa del Festival Atlantic Sons que se realiza en el Teatro Nuevo Apolo, donde se celebra un ciclo en el que se dan cita grandes artistas nacionales e internacionales de jazz, funky o fado.

El próximo concierto de Carla Bruni será el 12 de enero en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del marco de la decimonovena edición del Festival Mil·lenni.