Aparece en un garaje el Códice Calixtino desaparecido hace un año

El Códice Calixtino ha aparecido en un garaje ubicado en Milladoiro (A Coruña), núcleo en el que reside el electricista detenido y presunto autor material del robo de este manuscrito, según han confirmado fuentes próximas a la investigación.

Begoña Bravo, una mujer bilbaína que participó como testigo de la policía en el registro, ha contado cómo se produjo el hallazgo. "La Policía necesitaba testigos, y mi marido, Mauricio García, y yo estábamos justo en una terraza cercana", ha explicado. "Los agentes se acercaron a nosotros y nos preguntaron, ¿podrían acompañarnos a un reconocimiento, que necesitamos testigos?, pero sin explicar nada más", añadió la testigo.

Bravo indicó que accedieron, "como no podía ser de otra manera", y que llegaron "a este garaje, lleno de porquería y suciedad". "Allí los efectivos miraron en un lado y otro, sacaron una maleta curiosamente muy limpia, pero que estaba vacía", apuntó. "Después encontraron otras bandejas de plata, y otros libros pertenecientes a la Catedral", aseguró, y añadió que "había una zona con cementos y ladrillo". "Entonces, el juez instructor José Antonio Vázquez Taín, al ver ese cemento, preguntó, ¿habéis mirado ahí?", enfatizó.

A continuación, cuando procedieron a la inspección, "encontraron cuatro o cinco bolsas, empezaron a romper una por una, y apareció el Códice", afirmó. "Todos nos hemos puesto a llorar, también el juez", explicó Bravo, tras precisar que estaban en Milladoiro porque su hijo "lleva una cafetería allí", ya que ellos residen en otro municipio coruñés.

DE MOMENTO HAY CUATRO DETENIDOS

La Policía Nacional ha arrestado este martes al exempleado de la Catedral, Manuel Fernández Castiñeiras, a su mujer, Remedios Nieto Mayo, a uno de los hijos que tienen en común, Jesús Fernández Nieto, y a la pareja de éste último, María Jesús Quinteiro. Los nombres han sido proporcionados por las mismas fuentes. Todos ellos pasarán a disposición judicial mañana.

EX EMPLEADO DE LA CATEDRAL

La mujer de este ex empleado de la Catedral y el hijo de ambos fueron arrestados el martes por la tarde; todos ellos se encuentran ahora en la Comisaría, antes de pasar a disposición judicial. El electricista es considerado presunto responsable de la desaparición del Códice Calixtino, un manuscrito original del siglo XII, y su mujer e hijo podrían ser considerados cómplices, según han informado fuentes próximas a la investigación.

Las mismas fuentes indicaron que el arrestado, ex empleado del templo compostelano despedido cuando el poder eclesiástico se vio forzado a regularizar la situación laboral de sus trabajadores, es considerado desde hace meses autor material del robo de esta guía de peregrinos de incalculable valor.

Esta semana, la policía, que seguía prudentemente su pista, ha realizado registros en algunas de las propiedades de esta familia situadas en las provincias de A Coruña (en el municipio de Negreira) y Pontevedra (O Grove). En ellas, según han informado, los agentes han encontrado monedas y vestigios procedentes de la Catedral, así como una "elevadísima suma de dinero", que posteriormente se ha concretado en 1,2 millones de euros.

EL DETENIDO NO COLABORA

Las mismas fuentes han señalado que el detenido "no se muestra muy dispuesto a colaborar" y que todavía no ha sido recuperada esta joya histórica, artística y religiosa, a la que este electricista incluso habría llegado a poner precio, aproximadamente 40.000 euros, cantidad que, según él, el templo gallego le adeudaba por sus trabajos.

Las pesquisas se centraron desde el principio en el estrecho círculo de aquellos que tenían acceso al Códice. El director del Museo de la Catedral de Santiago, Ramón Yzquierdo, siempre defendió como "posibilidad más factible" que el manuscrito desapareciese por la acción de alguna persona del entorno de la basílica. Yzquierdo dijo este martes que "parece ser que es la versión que ahora toma más cuerpo", justo cuando mañana, 5 de julio, se cumple un año de la desaparición de este manuscrito que durante ocho siglos custodió la Catedral de Santiago.

Sobre las investigaciones policiales que se han llevado a cabo en el entorno del personal que trabaja en la Catedral, apuntó que todos habían "hablado con la Policía para colaborar", si bien reconoció que personalmente no se ha sentido "vigilado".

UNA DOCENA DE AGENTES

Una docena de agentes se han dedicado en exclusiva a este caso, que acumula interrogatorios a más de 70 personas, y cientos de horas de grabaciones y registros; la Brigada Central de Patrimonio ha desarrollado su trabajo dentro del más absoluto hermetismo, merced al secreto de sumario.

El deán de la Catedral, José María Díaz, declaró el lunes, un día antes de que se conociesen estas detenciones, que "por órdenes superiores" no podía pronunciarse sobre este asunto, y que tampoco era "lo más conveniente" para su salud.

Díaz era el responsable del Archivo Catedralicio y, por ende, del Códice, en el momento de la desaparición. Las escasas medidas de seguridad del habitáculo donde se guardaba esta pieza y la polémica generada con las llaves -varios medios publicaron que estaban puestas en la cerradura- provocaron su dimisión como guardador, aceptada por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio.

El Códice Calixtino estaba en una sala acorazada, pero dentro de un recinto con relajadas medidas de seguridad, y el supuesto responsable del robo era conocedor de esta "pobre protección", según han contado fuentes próximas a la investigación.

El juez del caso, el magistrado José Antonio Vázquez Taín, se ha mostrado en este tiempo partidario de "tejer las cosas" despacio, "siendo muy meticuloso". Únicamente cuando se ha comprobado que el sospechoso no cooperaría de ningún modo, se ha procedido a la detención. Las indagaciones para dar con el Códice continúan, y la consigna es, según la agencia Efe, "precaución y cautela" para que un paso en falso no ponga en peligro este documento.

Las conjeturas sobre el robo han ido desde un encargo de un coleccionista privado hasta una venganza personal entre miembros de la Iglesia.

EL DELEGADO DEL GOBIERNO EN GALICIA VINCULA EL ROBO AL DESPIDO DEL ELECTRICISTA

El delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, ha vinculado el robo del Códice Calixtino con el despido por el Arzobispado del electricista Manuel Fernández Castiñeiras, detenido anoche como presunto autor de la desaparición del manuscrito, cuya localización, ha dicho, podría estar "cerca"."Desde que dejó de trabajar en la Catedral, él siguió asistiendo a distintos actos. Era una persona que visitaba con asiduidad el templo", ha afirmado hoy Juárez en declaraciones a los periodistas.

Fernández Castiñeiras, el presunto autor material del robo más espectacular en la historia de Galicia, es un electricista con sólidas convicciones religiosas y habitual en la misa de 7:30 horas de la Catedral de Santiago, donde había trabajado durante 25 años como autónomo para el Arzobispado en labores de mantenimiento.