Anonymous, el Ser o no Ser de las obras de Shakespeare

¿Y si les dijera que William Shakespeare no escribió ninguna de sus obras?... Con ese argumento el thriller historico esta servido, si histórico. hay antiguas teorías que cuentan que un actor de segunda llamado William Shakespeare solo puso el nombre a las obras que escribió un noble.

Una historia que como reconoce la actriz Joely Richardon puede parecer disparatada, pero que despierta numerosas cuestiones: "Se que la primera vez que lo oyes, como me pasó a mí piensas.. esto es ridículo.. pero después leí sobre el tema y verdaderamente puede ser difícil creer que William Shakespeare el actor, escribió las obras… es un misterio.. por eso es tan excitante…"

La polémica está servida en esta nueva apuesta de Rolland Emmerich: "Unos dirán que es mentira, otros que podría ser verdad… yo creo que el arte debería ser siempre provocador.. sino sería aburrido".

"Va a cabrear a algunos académicos… y que?!", asegura el actor Rhys Ifans.

En el elenco grandes actores británicos con la gran Vanessa Redgrave y su hija (Joely Richardson) juntas encarnando a Queen Elisabeth I.

Joely Richardson imprime un toque personal a su personaje: "Pensé que sería interesante interpretarla como una mujer apasionada y no como la reina virgen, sino como una mujer real y pasional".

Pasión, misterio y conspiraciones se mezclan en el nido de víboras de la inglaterra del siglo XVI. Creerlo o no eso es cosa suya.

SINOPSIS:

Ambientada en el nido de serpientes político de la Inglaterra isabelina, “Anonymous” especula sobre el tema que ha intrigado a académicos y mentes brillantes como Mark Twain, Charles Dickens y Sigmund Freud: ¿quién escribió en realidad el corpus literario atribuido a William Shakespeare?.

Lo han debatido los expertos, se han escrito libros, estudiosos han dedicado sus vidas a proteger o desacreditar las teorías de la autoría de las obras más famosas de la literatura inglesa.

“Anonymous” propone una posible respuesta, remontándose para ello a un momento en el que escandalosas intrigas políticas, romances ilícitos de la Corte Real y estratagemas de nobles ansiosos por poder se esclarecían en el lugar más insospechado: el teatro londinense.